Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1993/10/04 00:00

No mas guerra

El mundo cambia: Israel y los palestinos cerca de la paz, en un acuerdo de dimensiones históricas.

No mas guerra


EN UNA DECADA como la presente, acostumbrada a los grandes cataclismos políticos, podría parecer un hecho rutinario el principio de acuerdo al que llegaron los palestinos e Israel, sobre los territorios ocupados por el últimos en la guerra de 1967. Pero no lo es. El paso resulta tan fantástico como el comienzo de la caída de la Cortina de Hierro, porque se trata de enemigos que durante los últimos 50 años se han prometido mutuamente la destrucción y porque su enfrentamiento es el eje sobre el que gira el conflicto más desestabilizador del Oriente Medio.
El borrador se logró tras 14 reuniones secretas en Noruega entre el gobierno israelí de Yitzhak Rabin y "un equipo de representantes del pueblo palestino", un eufemismo para referirse a miembros de la OLP de Yassir Arafat. De concretarse, se otorgaría a los 800 mil habitantes de la región de Gaza, la Margen Occidental y la ciudad de Jericó la facultad de autogobernarse (excepto en los temas de defensa y política exterior), y se establecerían los principios para negociar el estatus definitivo de la región. El texto no menciona a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) porque los israelíes no aceptan el diálogo oficial con ella hasta que no se concrete el acuerdo de mutuo reconocimiento.
Pasando por encima de temas tan espinosos como el estatus de Jerusalén y de los asentamientos de colonos israelíes en el territorio, el borrador establece el marco jurídico dentro del cual los territorios serán gobernados, durante un período transicional de cinco años por un Consejo palestino elegido dentro de los nueve meses siguientes al comienzo del acuerdo y -en una concesión importante de Israel- con la participación de los habitantes palestinos dc Jerusalén Oriental. En ese período sus facultades se limitarían a algunos aspectos administrativos como la educación, la cultura, la salud pública, impuestos y tu rismo, así como a una fuerza de policía. Dentro de los primeros dos años, las partes deberán iniciar negociaciones sobre el estatus definitivo de los territorios, para dar cumplimiento a las resoluciones 242 y 338 de la Organización de Naciones Unidas.
En los próximos meses las partes acordarán algunos temas como la estructura del Consejo, la localización de las tropas de Israel, los fueros de los colonos israelíes y el tema de Jerusalén Oriental, con el objetivo de llegar a la fase crucial, que sería el reconocimiento mutuo. Sobre todo esto último puede tomar aún algún tiempo, porque tanto el Knesset israelí como el Parlamento palestino en el exilio deben aprobar una decisión de tanta trascendencia. No en vano la OLP ha justificado desde 1964 su existencia en la promesa de la destrucción del estado de Israel.
Lo cierto es que el éxito de las negociaciones secretas de Oslo -que dejaron a las públicas de Washington a cargo de los detalles- fue posible en parte por las presiones internas sufridas por cada bando, y en parte por mutua conveniencia. Demostrar que se está avanzando en el proceso de paz trae beneficios para ambos. Desde el ángulo israelí, se espera revivir la popularidad del gobierno de Rabin, quien durante su campaña electoral prometió lograr la paz antes de "seis o nueve meses". Rabin aspira a que, por encima de las obvias protestas de los colonos afectados, el acuerdo logre un giro sicológico entre los israelíes a favor de la paz.
Desde el punto de vista palestino, la OLP ha perdido popularidad a favor de grupos fundamentalistas como Hamas y Jihad Islámica, entre otras cosas por que la escasez de fondos desde que las monarquías del Golfo Pérsico le retiraron su apoyo (por el respaldo dado por Arafat a Saddam Hussein) ha dado lugar a una disminución dramática de los servicios prestados por la OLP a la poblacion.
Rabin sabía que si la OLP perdía su representatividad, su única alternativa sería negociar con Hamas, lo cual es un contrasentido porque los fundamentalistas, que han hecho a ese territorio ingobernable, no aceptan ni pensar en reconocer a Israel. En esas condiciones, ¿qué mejor para el gobierno laborista que entregar la administración de ese avispero a la OLP, congraciándose de paso con la ONU? Rabin espera que al concluir el proceso, cuando el propio Arafat se instale en Jericó para ejercer su autoridad, así sea restringida, los países del golfo tal vez vuelvan a abrir sus billeteras. Para entonces, los acuerdos de cooperación económica habrían dado resultado y el apoyo económico extranjero -iniciado por los países escandinavos- habría adquirido impulso. Con esas premisas, la estabilidad habría regresado a una región que tiene vínculos económicos inseparables de Israel y un desempleo del 45 por ciento.
Pero el proceso deberá enfrentar la oposición de la línea dura tanto de Israel como de los palestinos, y superar escollos de todo tipo. En primer lugar está la amenaza armada de los fundamentalistas islámicos, y en segundo la de los derechistas judíos, para quienes el plan es el primer paso para el establecimiento de un estado palestino hostil en la puerta de su casa. Y por otro lado están los terceros países, algunos de los cuales, como Jordania y Siria, han expresado dudas sobre la conveniencia del acuerdo. Pero aun con todas las dificultades, esta es una época de cambio, y nada, ni siquiera la plena convivencia de israelíes y palestinos, es imposible.

OCUPADOS EN 1967
Altos del Golán
Hacía parte de Siria hasta que fue invadida por Israel en la guerra de 1967. Una parte de los territorios he devuelta mediante un acuerdo en 1974. El resto fue anexado por Israel en 1981.
Doce mil israelíes se asentaron allí.

La Margen Occidental
Pertenecia a Jordania hasta la guerra de 1967, cuando Jerusalén Oriental fue también ocupada y anexada por las tropas israelitas. La habitan 100.000 israelíes y un millón de palestinos.

La franja de Gaza
Este territorio pertenecia a Egipto hasta que fue ocupado por Israel en la guena de 1967.
Gaza y Jericó pasarían al control palestino según el pre-acuerdo entre Israel y la OLP.
Viven allí 3.300 israelíes y 800.000 palestinos

Península del Sinaí
Egipto poseía el territorio hasta que lo invadió Israel en la guerra de 1967. Fue devuelto en 1979 mediante el tratado de paz que firmaron ambas naciones. El control de Gaza y la Margen Occidental debió ser resuelto por el acuerdo de Campo David en 1978. Su población está compuesta por 700.000 egipcios.

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