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| 9/28/2013 1:00:00 AM

¡Órale, que estafa!

Cuando el empresario británico Gary Bolton le ofreció su invento al gobierno mexicano, los responsables de la lucha contra el narcotráfico no salían de su asombro ante un aparato que parecía ideal.

Cuando el empresario británico Gary Bolton le ofreció su invento al gobierno mexicano, los responsables de la lucha contra el narcotráfico no salían de su asombro ante un aparato que parecía ideal. Llamado por los militares la Ouija del diablo, el detector molecular de drogas y explosivos GT200, por el que México pagó más de 15 millones de dólares, podía supuestamente detectar desde 300 metros cantidades mínimas de múltiples tipos de drogas, además de armas, explosivos y hasta cadáveres. 

Lo más sorprendente es que el invento no hubiera despertado sospechas: no necesitaba baterías, pues se nutría de ?la energía electrostática? de quien lo manipulara, y para activarlo bastaba insertar una tarjeta negra con la información sobre las sustancias a identificar e impulsar el movimiento de la antena. Pero todo resultó ser una vergüenza sin precedentes para el gobierno cuando el empresario Gary Bolton fue condenado a siete años de cárcel por fraude.  Un tribunal de Reino Unido había confirmado que los tales aparatos eran “simples cajas con manijas y una antena”, y que “el empresario sabía que no funcionaban”. Ahora los mexicanos no saben que hacer con los 700 ‘detectores’ que adquirieron, y lo peor es que una persona pasó ocho meses en prisión por cuenta uno de ellos. 
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