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| 6/11/2013 12:00:00 AM

Preocupación por el estado de Nelson Mandela

La Presidencia de Sudáfrica emitió un nuevo parte médico sobre la salud del expresidente.

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EFE
La Presidencia de Sudáfrica anunció este martes que el expresidente Nelson Mandela sigue en estado grave pero estable, cuando el exmandatario cumple su cuarto día hospitalizado por una infección pulmonar. Mientras tanto, Sudáfrica le sigue dando su apoyo con la esperanza de una recuperación de la que no llegan señales.

"El expresidente está aún en estado grave pero estable en un hospital de Pretoria", dijo la jefatura del Estado en un comunicado.

Según la fuente, el presidente sudafricano, Jacob Zuma, se reunió en la noche de este lunes con los doctores que tratan a Mandela, que le pusieron al día sobre la salud del exlíder, de 94 años, quien fue ingresado el pasado sábado.

El jefe del Estado se mostró "satisfecho" con el trabajo de los doctores, en quienes dijo tener "plena confianza".

En el anterior parte médico, el portavoz presidencial, Mac Maharaj, explicó que Mandela estaba "bajo cuidados intensivos". Según el vocero oficial, los doctores "están haciendo todo para que (Mandela) esté cómodo".

Según el comunicado emitido este martes, Zuma viajó a Ciudad del Cabo y no visitará a lo largo de la jornada a Mandela, tal y como había especulado la prensa local tras reforzarse desde anoche la seguridad en el hospital de Pretoria.

Mientras tanto, el que fuera líder "antiapartheid" recibió en el hospital la visita de Zenani Mandela, una de sus hijas y embajadora de Sudáfrica en Argentina, desde donde viajó para estar junto a su padre.

Las otras dos hijas del antiguo estadista, Makaziwe y Zindzi, y su exmujer Winnie Mandela, también fueron vistas entrando al Medi-Clinic Heart Hospital de Pretoria, informó la agencia sudafricana de noticias Sapa.

La actual esposa de Mandela, la mozambiqueña Graca Machel, permanece al lado de su marido desde su hospitalización.

Fuentes diplomáticas extranjeras contactadas por Efe aseguraron que el estado de Madiba -como se conoce popularmente al exmandatario en su país- podría ser peor que el que anuncian los partes oficiales.

El premio nobel de la Paz ha sido hospitalizado hasta en cuatro ocasiones desde el pasado diciembre, a causa de una infección pulmonar contraída durante sus 27 años en las cárceles del régimen racista del "apartheid".

Sudáfrica aguarda noticias

Mientras el país espera novedades de la Presidencia sobre la evolución del exmandatario, en las tiendas de Johannesburgo se escuchan a cada hora los boletines de noticias de la radio. A la espera de noticias, varios ciudadanos se acercan al domicilio de Madiba para expresar sus buenos deseos al venerado padre de la democracia multirracial sudafricana.

Los sudafricanos no pierden la esperanza y siguen rezando por la recuperación de Madiba, pero muchos entienden que, a su avanzada edad y con su fragilidad, quizás le esté llegando su hora.

"Le deseo una rápida recuperación y siempre rezo por él, pero acepto que está muy enfermo y es muy mayor", dijo con resignación a Efe Florence Tshabalala, una mujer del barrio de Soweto (Johannesburgo), en el que Mandela vivió y comenzó su lucha contra el racismo institucionalizado.

Más al norte, en el barrio acomodado de Houghton, unos pocos periodistas montaron guardia frente a la casa de Nelson Mandela en Johannesburgo.

Dos policías vigilan la entrada al domicilio, frente al que vecinos y admiradores del héroe sudafricano han dejado piedras escritas con mensajes de apoyo.

"Mucho amor y recupérate pronto", "Gracias, Padre" o "Amo a Madiba", eran algunas de las cariñosas frases que podían leerse en esas piedras de colores.

La expectación está, sin embargo, en el hospital de Pretoria, donde se le trata, a cuyas puertas numerosos reporteros esperan las visitas de los familiares, al tiempo que se especula sobre las ambulancias que entran y salen.

Pese a todo el interés periodístico, el "blindaje" del paciente ha sido hasta el momento muy férreo y ni una información sobre su salud ha salido de una fuente que no sea la Presidencia.

Desde Ciudad del Cabo, el amigo de Madiba y también premio Nobel de la Paz, el arzobispo Desmond Tutu, le dedicó los mejores deseos.

Tutu reza "contra los estragos del tiempo" por su "dignidad" y agradece a Dios "el extraordinario regalo que ha sido "Papá Mandela", según informó su fundación en un comunicado.

Asimismo, la presidenta de la Comisión de la Unión Africana (UA), la sudafricana Nkosazana Dlamini Zuma, quiso trasmitirle a Mandela "coraje" y le animó a "continuar" para lograr una "rápida recuperación".

Entretanto, las embajadas extranjeras en Sudáfrica preparan las listas con las delegaciones que asistirían a un hipotético funeral inminente, según aseguraron a EFE fuentes diplomáticas latinoamericanas.

La dolencia del expresidente se dejó sentir también en la casa de Soweto, en la cual él vivió. Hoy su antigua residencia es un museo al que acuden los turistas. "Han venido los de siempre, pero será una avalancha cuando todo ocurra", dijo a Efe uno de los habitantes de esa zona.

Nelson Mandela fue elegido en 1994 primer presidente negro de la historia de su país, dominado durante más de 40 años por el régimen segregacionista impuesto por la minoría blanca.

Madiba luchó contra el "apartheid" durante 67 años, 27 de ellos desde las cárceles del régimen, en las que contrajo la afección respiratoria que le postra ahora en el hospital.

Su obstinada batalla por la igualdad racial, así como su liderazgo de una transición modélica que permite vivir en paz a negros y blancos, le han valido una admiración casi unánime en Sudáfrica, que contiene la respiración y aguarda noticias.
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