Manifestantes contrarios a una nueva Constitución en Egipto tomaron las calles de El Cairo durante toda la jornada de este viernes, para protestar por la acelerada aprobación del instrumento legal.
El presidente Mohamed Morsi fue blanco de consigas cuando participaba en las oraciones semanales en una mezquita de la capital.
Los manifestantes protestan los amplios poderes otorgados al presidente, así como el hecho de que la Constitución resultara sancionada en 16 horas.
Grupos liberales temen que la nueva Carta Magna pueda ser utilizada para restringir las libertades y para imponer valores islámicos en Egipto.