Domingo, 22 de enero de 2017

| 1999/10/11 00:00

QUE LLEGA LLEGA

QUE LLEGA LLEGA

Tuvieron que pasar 85 años para que el mensaje enviado por un soldado británico a su mujer
llegara a su casa, aunque comprensiblemente la destinataria nunca se enteró de su contenido. El
soldado Thomas Hughes garrapateó una nota de despedida a su esposa Elizabeth en 1914, la metió en una
botella y la lanzó por la borda en el canal de La Mancha, cuando iba hacia el frente en Francia, donde moriría
12 días después. Encontrada en abril pasado, la botella fue enviada a Emily Hughes, la hija de Thomas que
emigró a Nueva Zelanda a los 10 años. La octogenaria Emily, a su turno, viajó a Inglaterra para donarla al
museo del regimiento de su padre, donde ahora si pudiera, el recipiente descansaría con la satisfacción
del deber cumplido.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.