Martes, 17 de enero de 2017

| 1997/02/24 00:00

QUE VERGUENZA

QUE VERGUENZA

Los jueces de Estados Unidos están sentenciando al escarnio público por delitos menores. Es el regreso a penas de la colonia pero ahora como un mea culpa. Los conductores borrachos han tenido que usar placas especiales, los pequeños ladrones han tenido que poner confesiones en el periódico y los maridos han tenido que advertir en letreros (o de viva voz) que le han pegado a su esposa. Sus defensores sostienen que el sistema responde a un público frustrado por la incapacidad del sistema judicial, pero preocupado por la expansión del sistema carcelario. Pero, por supuesto, el asunto tiene muchos enemigos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.