Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/24/1986 12:00:00 AM

RELACIONES SECRETAS

Casi a escondidas, españoles y judíos remiendan una ruptura de cinco siglos

Extraña forma de establecer relaciones diplomáticas. Escondidos en un hotel de la holandesa ciudad de La Haya, como si fuera con verguenza y "dando esquinazo a la transparencia informativa", como dijera el diario madrileño El País, los gobiernos de España e Israel intercambiaron cartas oficiales a las 10 de la mañana del viernes 17 de enero pasado. El excesivo sigilo ordenado personalmente por el presidente del gobierno español Felipe González (al acto no asistió ningún representante de la administración holandesa, ni los embajadores español e israelí en La Haya) fue calificado de "ridículo" por funcionarios holandeses cuyo único papel fue el de atajar a los enfadados periodistas empeñados en cubrir el histórico acto. Sólo tres fotógrafos, escogidos por el gobierno español, pudieron llegar al hotel Promenade para disparar sus flashes cuando Máximo Cajal, secretario general del Ministerio de Relaciones Exteriores y su homólogo israelí, Yeshayahu Anung, estampaban la protocolaria firma.
El resto del ritual tendría dos pasos más. El mismo viernes, Francisco Fernández Ordóñez, canciller español, anunciaba la medida ante una rueda de prensa, boicoteada por los representantes en Madrid de los medios informativos árabes. El sábado, Felipe González y el primer ministro Shimon Peres se encontraron en la capital de Holanda para ratificar el reconocimiento de Israel por parte de España.
La administración Reagan, que venía insistiendo ante Madrid para que tomara esa medida, y los gobiernos de Europa occidental, saludaron el establecimiento de relaciones, paso obvio que da España luego de su ingreso a la Comunidad Económica Europea. Los partidos españoles, excepto el Comunista y su sindicato Comisiones Obreras, respaldaron la medida. Los pronunciamientos adversos llegaron con igual rapidez. La Liga Arabe, que refleja el punto de vista de 22 países del Medio Oriente, y la radio oficial libia, deploraron la decisión.
España, de todas formas, era el único país de Europa occidental que no había regularizado su situacion con Israel, no por gusto del gobierno de Madrid, como algunos pensaban, sino por la postura que el Estado de Israel asumió en los años cincuenta ante la dictadura del general Francisco Franco. En efecto, en tiempos de David Ben Gurion, líder laborista considerado como "el padre de Israel", los ideales socialistas que él preconizaba lo llevaron a rechazar una oferta de Franco para el reconocimiento mutuo de los dos Estados.
Años después, cuando Tel Aviv corrigió su actitud, las presiones petroleras de los países árabes pesaron más, aunque la situación se explicaba apelando a tópicos como la "tradicional amistad con el mundo árabe".
Como fuera, el entusiasmo de Shimon Peres fue ostensible. "Es un día histórico porque se restablecieron las relaciones entre España y nosotros, rotas hace 500 años", declaró en Jerusalén a los periodistas, al recordar la expulsión de los judíos ordenada por los reyes católicos, quienes a su vez quebraron el dominio árabe en la Península Ibérica poco antes del descubrimiento de América.
Cuidando de no ir a indisponer demasiado a los países árabes, Felipe González precisó por boca del canciller Fernández Ordóñez que el reconocimiento de Israel no implica un cambio en la actitud de España "de defensa de las justas causas árabes en el mundo" y de los "legítimos derechos y aspiraciones del pueblo palestino, singularmente el de su autodeterminación". En consecuencia Madrid sólo reconocerá como fronteras de Israel las existentes hasta 1967 antes de que ocupara Jerusalén oriental, Cisjordania, la faja de Gaza y los altos del Golán sirio. La futura embajada española no estará, además, en Jerusalén sino en Tel Aviv, sede de la mayoría de las representaciones diplomáticas del mundo, incluido Estados Unidos, que mantienen relaciones con Israel. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tampoco será afectada con el paso dado por Madrid. Por el contrario: se rumora que el gobierno socialista está decidido a elevar al rango de Embajada la oficina que la OLP tiene en Madrid desde 1980 cuando Yasser Arafat visitó oficialmente España. La representación palestina actualmente goza de valija diplomática quincenal, está autorizada para emitir por radio e izar su bandera. Algunos de sus funcionarios poseen estatuto diplomático.
Para Israel, como lo dijo su canciller Shamir, la apertura de relaciones con España "refuerza el papel de Israel en el escenario internacional". Por otra parte, y dadas las buenas relaciones de Madrid con Jordania y demás países de la región, la administración de Felipe González podría jugar un papel de "puente" entre las partes contendientes en el Medio Oriente. En el terreno económico las perspectivas son menos halagueñas. El ingreso de España a la Europa comunitaria podría afectar las exportaciones agrícolas de Israel. --
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.