Lunes, 23 de enero de 2017

| 2015/08/06 15:23

Rusia prohíbe libros de respetados historiadores británicos

El Ministerio de Educación ordenó a las librerías de una región rusa vetar los libros de Anthony Beevor y 'Sir' John Keegan.

Los trabajos de Anthony Beevor y John Keegan son señalados de promover propaganda nazi. Foto: Laura Encinales / SEMANA.

Los trabajos de Anthony Beevor y Sir John Keegan, dos reconocidos historiadores británicos, fueron prohibidos este miércoles en Yakaterinburg (Rusia) por promover “propaganda nazi”, según el gobierno local.

La carta que transportaba la orden vino del Ministerio de Educación y circuló por colegios y universidades. Firmada por la ministra Nina Zhuravleva, señala que la entidad “recibió información de que las librerías de algunas instituciones de educación de la región podrían contener libros –publicados por Open Society Foundations– que propagan estereotipos de la Alemania nazi”.

La carta continúa diciendo que dichas librerías deben ser examinadas con el fin de prevenir el acceso a los libros de Beevor y Keegan, este último especializado en historia militar. El de Beevor, por su parte, contiene relatos de violaciones perpetradas por el Ejército Bolchevique (1918) contra cientos de mujeres.

Algunos académicos sostienen que los autores han malinterpretado la historia y distorsionado información oficial. También están considerando, desde la Asamblea Federal, expulsar a la Open Society (fundada por George Soros, el multimillonario húngaro-americano).

Pero hay otros puntos de vista. De la Fundación de Memoria Histórica de Moscú habló Alexander Dyukov en entrevista con Kommersant (diario de Rusia): “Beevor es un autor con un punto de vista ideológico particular y hasta podríamos llamarlo antisoviético”, dijo. “Pero no hay glorificación alguna del nazismo en sus libros y creo que prohibir textos de historia es una mala idea”.

Mientras Beevor sigue recibiendo cartas de distintos colegas e historiadores felicitándolo en un modo “irónico” –según manifiesta en su columna en The Guardian– “lo que en realidad le duele”, dice, es que una vez más aparezca un gobierno imponiendo su propia versión de la historia.

La sanción por parte del Ministerio de Educación se da en un momento coyuntural: este año se celebró la victoria de la entonces Unión Soviética durante la II Guerra Mundial cuando miles de soldados rusos perdieron su vida ante las fuerzas del nazismo.

Por otro lado, no es la primera vez que la Open Society Foundation es criticada. A la de esta semana se suman las acusaciones que surgieron en el 2008 en África y las de Glenn Beck (del Fox News) y Nicolas Guilhot (del Consejo de Investigación en Ciencias Sociales en Nueva York), quienes sostienen que el poderío mediático y académico de la fundación le ha permitido adquirir también un poder político que gobierna desde las sombras en distintas latitudes.

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