Lunes, 23 de enero de 2017

| 2016/04/16 20:46

Domingo decisivo para Dilma Rousseff

La cámara de diputados definirá si llama a juicio político a la presidenta de Brasil por haber utilizado dinero de bancos públicos para maquillar el déficit fiscal. De ser aprobado, peligra la permanencia de la mandataria.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aspira a que la cámara de diputados no apruebe un juicio político en su contra. Foto: Foto: AP

Este domingo no será un día cualquiera para Dilma Roussef. La presidenta de Brasil se juega buena parte de su permanencia en el poder, y como no, el futuro de su carrera política.  Si más de dos tercios de la cámara de diputados de ese país deciden abrirle un juicio político, Dilma estaría en graves problemas, y a muy  pocos pasos de ser destituida de su cargo.

La suerte de Dilma empezó a complicarse el pasado lunes 11 de abril. Ese día una comisión de diputados dio el primer paso para la destitución de la presidenta cuando aprobó iniciarle un juicio político o ‘impeachment’. Esta comisión acusó a la mandataria de haber utilizado dinero de bancos públicos para manipular el déficit fiscal, lo cual está prohibido por la ley en Brasil, y por eso consideró que había motivos suficientes para iniciarle el juicio. Se cumplía así el primero de los cinco pasos que se necesitan para la destitución de la presidenta.

Tras esa decisión la Cámara de diputados deberá votar si aprueba o no el juicio político.  Esta la conforman 513 diputados, si dos tercios del quorum, es decir, 342 diputados votan por el juicio, el caso pasará al Senado.

La votación de la Cámara de Diputadas fue programada para las 2:00 p.m, hora de Brasil. Desde el viernes se vienen adelantando los debates entre los diputados. Según los recuentos de los medios locales, la Cámara aprobaría el juicio político por un estrecho margen, con el voto favorable de entre 347 y 348 diputados, aunque los opositores al gobierno confían en que esa cuenta se eleve hasta los 367 votos. Por su parte, el Gobierno, sin dar cifras exactas, asegura que se impondrá.

Si los diputados votan a favor del juicio político, la suerte de Dilma pasará a manos del Senado, quien también debe votar por la pertinencia del juicio contra la presidenta. En esta instancia, una mayoría simple determina la decisión. Son 81 senadores, y si 41 votan a favor del juicio, Dilma deberá ser suspendida del cargo, de manera temporal, y asumiría como encargado el vicepresidente  Michel Temer.

El mismo Senado es el encargado de adelantar el eventual juicio. Este se debe desarrollar en un término de 180 días. Allí se produce otra votación, para determinar si la presidenta es culpable o se le absuelve de los cargos. Ya no se necesita mayoría simple, es decir la mitad más uno, sino la de dos tercios del Senado: 54 votos de 81.

Si esto llegara a suceder, Dilma sería destituida y deberá dejar la presidencia de forma definitiva, y el vicepresidente Michel Temer asumiría el cargo hasta el final del mandato constitucional, el 1 de enero de 2019.

Aunque faltarían varias instancias para una posible destitución de la presidenta de Brasil, la decisión de este domingo en la Cámara de Diputados será casi que definitiva.

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