Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 2/8/1988 12:00:00 AM

TARJETA ROJA

Expulsada la Cicciolina del Partido Radical Italiano

Una de las leyes que existen en el mundo de la política, dice que hay que tratar de figurar tanto como sea posible. Sin embargo, una cosa es hacerlo en foros o en el Parlamento y otra es en las revistas, los shows y las películas porno.
Esa, así de simple, es la lección aprendida la semana pasada por la honorable parlamentaria italiana Ilona Staller, más conocida como la Cicciolina. A pesar de su éxito en términos de figuración, la actriz de 36 años, elegida diputada hace 6 meses, fue virtualmente expulsada del Partido Radical, al cual pertenece, debido a su excesiso protagonismo que opacó al resto de parlamentarios de esa organización política. "No tengo dificultad en asumir la responsabilidad por un error (...) que le ha traído a este partido daños políticos electorales y financieros" anotó el secretario general saliente, Giovanni Negri, quien fuera el responsable de haber colocado a la actriz porno bajo las banderas del PR.
El mea culpa de Negri fue prácticamente el golpe de gracia contra una relación que comenzó con el pie izquierdo. Tradicionalmente el Partido Radical había presentado gente controvertida como candidatos al Parlamento. Pero cuando le llegó el turno a la Staller, más de uno de sus miembros puso el grito en el cielo. En opinión de estos, la Cicciolina -protagonista de filmes como "Carne hirviente" y "Orgía atómica"- iba a dejar en un plano secundario la plataforma del partido, pues 105 votantes se iban a fijar más en los encantos anatómicos de la candidata, que en el mensaje político.
Sea como sea, lo cierto es que la estrategia sirvió, por lo menos desde el punto de vista puramente electoral. El PR aumentó su participación nacional del 2.2% al 2.6% y la Staller salió elegida con cerca de 20 mil votos.
Los problemas, sin embargo, continuaron. En su mensaje inaugural en el Parlamento, la Cicciolina cambió apartes de su discurso, sin habérselo comentado a los directivos en el PR. Peor aun, la diva porno continuó con el ánimo de explotar su imagen de la manera más intensa posible. A pesar de que algunos clubes declinaron presentarla por considerar que tanto exhibicionismo no correspondía con la nueva investidura parlamentaria, lo cierto es que la actriz no tuvo problemas para conseguir sitios alternativos.
Esa explotación de su nuevo status fue demasiada, aun para los más liberales. Los quioscos de periódicos en Italia se vieron inundados por fotonovelas porno con títulos como "La ramba", y en la televisión la Cicciolina se volvió invitada obligada de programas como Corpo Grosso en los cuales la honorable parlamentaria mostraba todos sus atributos anatómicos .
La fama de la Staller trascendió las fronteras y en los últimos meses ha presentado su "revista pornomusical" en países como Francia, Grecia, Suiza e Israel. Como es de suponer, el espectáculo tiene poco de política y mucho de sexo y, tal como lo anotara recientemente un periodista francés, "se sale conociendo mucho mejor a la protagonista".
Probablemente, toda esa exposición pública de la Cicciolina no hubiera sido tan grave ("Nadie esperaba que se convirtiera en monja" dijo una de sus colegas del PR) si el trabajo parlamentario hubiera sido el adecuado. Lamentablemente, todo parece indicar que la parlamentaria, luego de un comenzo muy serio, ya esta aprendiendo malos hábitos políticos. "Usted sólo ha asistido a tres de las 33 reuniones del comité de defensa (del cual es miembro) y estuvo ausente en 219 de las 268 votaciones del Parlamento" fue la grave acusación de Franco Rutelli, uno de los altos dirigentes del Partido Radical, la semana pasada.
Por su parte, la Cicciolina se defendió argumentando que sus ausencias se explicaban debido a que salía a convertir nuevos adeptos al partido. "Soy la portavoz más conocida del PR. Tengo cientos de seguidores en toda Europa. Desearía ser ministro en el Ministerio del amor si hubiera uno" dijo la Staller con voz compungida. Adicionalmente, aceptó sus culpas y le pidió a sus colegas que le enseñaran cómo ser una buena política.
Aunque Cicciolina puede permanecer todavía en el Parlamento hasta que su término expire en 1992, su ostracismo quedaría asegurado y sus aspiraciones políticas -si las tiene- canceladas.
En lo que no hay duda es en el hecho de que ya sea por acción u omisión, la Cicciolina le ha servido al PR para que sea conocido. De hecho, son pocas las veces en que un partido minoritario trasciende las fronteras nacionales cuando en sus filas no existe un integrante tan liberal, curioso y pintoresco como la Cicciolina.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1850

PORTADA

El hombre de las tulas

SEMANA revela la historia del misterioso personaje que movía la plata en efectivo para pagar sobornos, en el peor escándalo de la Justicia en Colombia.