Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 1982/10/18 00:00

TRIUNFADOR EN ROMA

La visita de Arafat al Vaticano ha legitimado la causa palestina ante la opinión pública mundial.

TRIUNFADOR EN ROMA

El encuentro Juan Pablo II - Yasser Arafat, el 15 de septiembre, condenado por el gobierno israelí y una gran parte de la comunidad judía mundial, constituye un indiscutible triunfo diplomático del líder palestino. Las resoluciones de la "cumbre Fez", en donde los países árabes "admitieron colectivamente, según Hassan II, la existencia pacífica y durable de todos los estados de la región" habrían incidido, de manera capital, en la decisión de mantener la audiencia a pesar de las múltiples presiones de la comunidad israelita.
Los enormes esfuerzos desplegados por los diplomáticos del Vaticano y la corta duración de la visita -20 minutos- no lograron opacar la importancia del acontecimiento: el Vaticano ha legitimado ante la opinión pública mundial la causa palestina y reconocido su máximo líder Yasser Arafat. Sin embargo, los dirigentes católicos no reconocen oficialmente a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Pablo VI y Juan Pablo II habían recibido respectivamente en 1973 y en 1982, a Golda Meir y al ministro de relaciones exteriores, Ytshak Shamir sin establecer, por ello, relaciones diplomáticas con Israel.
Con su gesto, el Vaticano ha querido concretar sus posiciones en favor del diálogo y del reconocimiento mutuo de los pueblos, evocados por el Papa al declarar: "¿Es irreal desear, a pesar de tantas desilusiones, que un día esos dos pueblos acepten cada uno la existencia y la realidad del otro y encuentren la vía del diálogo, capaz de conducirlos a una solución justa que les permita vivir en paz?".
Durante la audiencia con el líder palestino, el Papa expresó el deseo que una "solución justa y durable del conflicto sea encontrada rápidamente" y excluyó "el empleo de las armas, de la violencia -bajo todas sus formas-, del terrorismo y de las represalias". Reconoció, además "el derecho del pueblo palestino a una patria y el de Israel a su seguridad".

TRADICION DE CONVIVENCIA
Arafat confirmó, por su lado, ante 1.200 delegados de la Unión Interparlamentaria, su fidelidad a la línea diplomática definida por los dirigentes árabes en la cumbre de Fez. "Vengo como mensajero de la paz", dijo. "Con el prolecto redactado en Fez basado en la legitimidad internacional, única solución adecuada a los problemas del Medio Oriente".
Después de recordar que la OLP "se siente heredera de la tradición de convivencia entre judíos, cristianos y musulmanes, que existía en la tierra sagrada de los profetas", Arafat agradeció al presidente Pertini sus declaraciones de día anterior.
Sandro Pertini, inaugurando los trabajos de la Unión Interparlamentaria, que agrupa 89 países, había declarado: "Los palestinos conocen hoy el mismo éxodo triste al cual fue sometido, en los siglos precedentes, el pueblo de Israel. Estos deben dejar como los judíos de entonces, la tierra de sus ancestros y errar por el mundo. Ellos deben gozar de nuestra solidaridad humana. El pueblo judío, después de crueles persecuciones, ha obtenido una tierra y una patria, el pueblo palestino debe obternerlas igualmente".
La visita de Yasser Arafat a Roma, se inscribe dentro de la ofensiva diplomática decidida en Fez, destinada a movilizar la comunidad internacional para obtener que los Estados Unidos impongan la negociación a Israel. La guerra del Líbano y la política intransigente del actual gobierno israelí terminó convenciendo a los palestinos y a los países árabes que era necesario orientar todos sus esfuerzos hacia la obtención de un diálogo directo con Washington.
La ausencia de cualquier crítica contra los Estados Unidos en el Plan de FEZ, el cuidado con el que fue redactado el documento a fin de evitar las incompatibilidades con el plan Reagan y el nombramiento de una comisión encargada de "sondear" las intenciones de la administración norteamericana y de dialogar en torno a los dos planes, muestra hasta qué punto los países árabes consideran que los dirigentes norteamericanos detentan la clave de la solución del problema árabe-israelí.
La comisión compuesta por Yasser Arafat, los reyes de Arabia Saudita, Jordania y Marruecos y los presidentes de Argelia, Túnez y Siria, visitará igualmente los países del Consejo de Seguridad de la ONU, es decir Estados Unidos, China, Francia, Inglaterra y la Unión Soviética.

¿ARAFAT EN EL ELISEO?
La China y la Unión Soviética, apoyarán sin duda, el Plan de Fez. París, en cambio, después de haber saludado el viraje de los países árabes, hizo saber que el reconocimiento "implícito" de Israel no bastaba. Por otra parte, se ignora, si el presidente Mitterrand recibiría a Yasser Arafat. El líder palestino podría ser recibido por el gobierno francés como miembro de la comisión árabe, según una forma diplomática ya experimentada el 15 de junio pasado, cuando Faruk Kaddumi, "ministro palestino de relaciones exteriores", fue invitado al palacio presidencial en el marco de una delegación de la liga árabe.
Francois Mitterrand y Hosni Mubarak, presidente egipcio decidieron relegar a segundo plano su proyecto de paz presentado ante la ONU y apoyar el Plan Reagan. "Pienso que es mejor, dijo Mubarak el 11 de septiembre en París, sostener la iniciativa de presidente Reagan (...), los objetivos fijados en Fez son buenos para la causa del Medio Oriente pero faltan de los medios para ser aplicados".
¿Las esperanzas puestas en Washington por todos los países árabes moderados se justifican? Brutos Ghali piensa que sí. Respondiendo al semanario francés "Nouvel observateur" el jefe de la diplomacia egipcia respondió:"Nunca en 5 años de negociaciones se había obtenido que los Estados Unidos exijan el cese inmediato de la colonización Y declaren su oposición a la anexión de Cisjordania y Gaza". "Por ello, concluyó el ministro, si admitimos que la solución del problema del Medio Oriente está en las manos de los norteamericanos, tenemos que actuar en el mismo sentido que su plan, tratando de mejorarlo". Esta propuesta, así como las modalidades de funcionamiento y el calendario de visitas a los países del Consejo de Seguridad serán estudiados por la comisión árabe, que se reunirá a nivel ministerial, el 21 de septiembre. La comisión exigirá la presencia de Yasser Arafat en Washington. Hassan II después de lanzar un vibrante llamamiento a Israel para que responda positivamente a los esfuerzos de los países árabes, dijo: "Si los Estados Unidos no desean recibirlo, eso no causará ningún perjuicio a nuestra misión. Nosotros comprendemos que la Casa Blanca no quiera recibirlo actualmente. Arafat mismo lo ha admitido".
Queda por saber a qué precio y en que condiciones aceptarán los Estados Unidos negociar con Yasser Arafat.

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