Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1998/09/28 00:00

TRUENO Y CENTELLAS

Con el ambiente preelectoral al rojo vivo y en entrevista desde su detención domiciliaria, Carlos Andrés Pérez pintó a SEMANA un negro horizonte para la democracia venezolana.

TRUENO Y CENTELLAS

Carlos Andrés Pérez ha tenido que enfrentar las siete plagas bíblicas como ningún otro gobernante de Venezuela: un 'Caracazo' en 1989, dos golpes militares en 1992, la destitución de la Presidencia en 1993, una condena judicial y prisión por malversación de fondos en 1996 y actualmente un segundo juicio porpresunto enriquecimiento ilícito en el caso de las cuentas mancomunadas con su compañera Cecilia Matos, madre de sus dos últimas hijas.
Todo eso parece poco para abatir la fortaleza de sus 75 años. La conocida energía del ex presidente tampoco ha disminuido desde que en abril pasado le volvieran a encerrar de manera preventiva a la espera de otro juicio que intenta borrarle del mapa político y electoral. SEMANA le entrevistó en su detención domiciliaria en Caracas, desde donde dirige a distancia la campaña de su postulación como senador por los estados Táchira y Bolívar, y la de su partido Apertura. Con su habitual actitud desafiante entregó una visión del futuro inmediato aterradora en las elecciones más confusas y temidas del país.
SEMANA: ¿De qué manera le perjudica su candidatura a senador el auto de detención, ratificado por la Corte Suprema de Justicia, y el inminente juicio en octubre próximo?
Carlos Andrés Pérez: De ninguna manera.
SEMANA: ¿Le podrían inhabilitar políticamente?
C.A.P.: No. Si el juicio empieza en octubre, lo más pronto que podría estar en ejecución sería dentro de un año y ya habrán pasado las elecciones.
SEMANA: ¿Pero tendría que pasar un año más preso?
C.A.P.: No, al ser electo senador en noviembre el juicio se paraliza porque me ampara la inmunidad parlamentaria.
SEMANA: ¿Cómo va a ganar en Táchira si está preso?
C.A.P.: Voy a ganar en los dos estados porque la gente me quiere y ve que tengo prestigio a pesar de toda esta persecución inclemente. Desde aquí doy declaraciones a la prensa. Hago de todo. Lo único es que no puedo estar presente en la campaña.
SEMANA: Sus enemigos: el presidente Rafael Caldera y Luis Alfaro Ucero, candidato y secretario general de Acción Democrática (AD) ¿son más poderosos que sus amigos?
C.A.P.: Indudablemente tienen el poder del odio y la envidia. Caldera es un hombre que no puede soportar que yo haya tenido éxito como presidente, que haya adquirido un nombre internacional que él no ha podido reemplazar con todos los doctorados honoris causa que pide a todas las universidades del mundo.
SEMANA: ¿Cree que ganará la maquinaria adeca sola con un candidato tan opaco como Alfaro?
C.A.P.: Esa maquinaria no existe. Es un mito que inventan los periodistas que miran al pasado. AD fue el partido más poderoso de este país. Tenía una maquinaria extraordinaria. Un candidato adeco salía a la palestra con un 20 por ciento. Ese era el piso. Y vea que Alfaro sale con 5 por ciento. Eso demuestra que ya no hay maquinaria.
SEMANA: ¿Pronostica que AD va a salir derrotada en estas elecciones?
C.A.P.: No solo va a salir derrotada sino liquidada. Estamos asistiendo en Venezuela, desgraciadamente, a la defunción de los grandes partidos nacionales: AD, Copei y el MAS. Jugaron un papel muy importante en el proceso de creación de la democracia venezolana pero no han tenido la capacidad de renovarse, remozarse y modernizarse ideológicamente. Se están muriendo y no pasarán de este período.
SEMANA: ¿Cómo ve el fenómeno del comandante Hugo Chávez?
C.A.P.: El fenómeno Chávez es una consecuencia de la situación que vive Venezuela que ha sumido en una inconsciencia inverosímil a este país, que a su vez ha generado una ceguera insólita.
SEMANA: ¿Es un voto desesperado por Chávez?
C.A.P.: Sí. Aquí no se trata de buscar un candidato presidencial capaz de resolver los problemas. Aquí la gente dice: necesitamos un vengador, "el que va a terminar con esta vaina es Chávez". Así dicen. Es el pan de la rabia, sin darse cuenta de que va a traer mayores problemas.
SEMANA: ¿Con Chávez habrá más pobreza y corrupción?
C.A.P.: Desde luego. Aquí, quitando los personajes, Venezuela va a caer en la situación de noviembre de 1958 y vamos a tener que comenzar a recrear la democracia. Aquí viene una dictadura inexorablemente. Una ruptura del orden institucional.
SEMANA: ¿Usted y el nuevo Parlamento electo en noviembre tendrían que salir al disolverse con la Constituyente de Chávez?
C.A.P.: En primer lugar habría que destrozar la Constitución nuestra, la que no establece el sistema constituyente sino la enmienda y la reforma.
SEMANA: ¿Combatirá a Chávez desde el Congreso?
C.A.P.: Claro. Pero eso no tendrá lugar porque Chávez nunca admitirá al Congreso.
SEMANA: ¿Qué hará en caso de que se disuelva el Congreso?
C.A.P.: Mi porvenir después de las elecciones presidenciales de diciembre es la clandestinidad y desde allí combatiré la dictadura de Chávez.
SEMANA: ¿Tan negro ve el futuro inmediato del país?
C.A.P.: Yo lo veo sumamente mal. Chávez viene de una institución que no es democrática. La fuerza armada es autoritaria y vertical. Eso es lo que los militares aprenden. Chávez hará un gobierno de facto. Desgraciadamente tenemos que entender que aquí se rompió el orden constitucional. Vamos hacia el desastre. Es indetenible.
SEMANA: ¿No hay manera de revertir eso?
C.A.P.: El problema es que la gente no quiere saber nada. Hay un sector importante que se aterra frente a Chávez pero es tal la mezquindad de los partidos tradicionales, AD y Copei, que dominan el Congreso, que cuando resolvieron hacer una reforma electoral, lo hicieron pensando sobre la base de la abstención, de los pocos votos suyos para ganar y no aceptaron la doble vuelta, que hubiera sido la liquidación de Chávez porque él tiene más rechazo que apoyo.
SEMANA: ¿Ningún adversario de Chávez puede derrotarlo en diciembre?
C.A.P.: Ni Henrique Salas Römer, que está de segundo lugar. Es un hombre distante, nepótico, aristócrata, que no le llega a la gente.
SEMANA: ¿Y usted no se siente responsable del desastre de hoy por haber gobernado dos veces?
C.A.P.: No. Desde luego yo diría que la crisis económica se viene gestando desde el comienzo de la democracia por las políticas paternalistas y de controles que han llevado por mal camino al país. Pero esas eran superables y yo las estaba superando en 1989. Ahora, Caldera sí es el total responsable de lo que nos está pasando, incluso en relación con Chávez.
SEMANA: ¿Y Caldera también es el culpable del descontento social con el cual le pone en bandeja de plata los votos a Chávez?
C.A.P.: Así es.
SEMANA: ¿Y si en el juicio le condenan por las cuentas mancomunadas?
C.A.P.: Como me dijeron mis abogados, no vale la pena seguir peleando en este juicio porque todo está decidido de antemano. Aquí no hay justicia. Eso me tiene sin cuidado porque en primer lugar cuando se publique esto (la explicación de las cuentas bancarias) se verá que no hay ningún indicio ni prueba para condenarme. Así que estaré listo para dar la pelea por la democracia venezolana.

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