Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/1/2011 12:00:00 AM

Un grupo islámico global muestra su cara

El misterioso movimiento Hizbut Tahrir, activo en 45 países, se extiende ahora por Asia. Su mensaje fundamentalista se centra en universitarios y profesionales. ¿El reemplazo de Al Qaeda?

La multitud que asistió a una protesta islamista en Indonesia se salía de la norma: empresarios elegantemente vestidos, ingenieros, abogados, y madres con sus hijos pequeños.

Cuando Al Qaeda parece estar perdiendo fuerza, el reclutamiento del grupo hizo temer que Hizbut Tahrir, un enigmático movimiento global islamista, podría ser un factor de radicalización del mundo islámico más peligroso que los grupos abiertamente terroristas.

Activo en 45 países, Hizbut se extiende ahora por Asia con su mensaje extremista, especialmente en Indonesia y China. Quiere unir a todos los países musulmanes en un bloque global creciente gobernado por la sharia, el concepto más integrista del islamismo. Se centra en los universitarios y profesionales, y opera en países para convencer a la población que derroque sus gobiernos.

El atractivo del movimiento en una parte influyente de la sociedad preocupa a los especialistas. El objetivo del estado islámico, por quimérico que parezca, podría minar las gestiones para controlar el extremismo y desarrollar la democracia en países como Indonesia, que Estados Unidos ve como socio regional vital y un modelo global para el islamismo moderado.

"Nuestro plan maestro en los próximos 5 a 10 años es reforzar la desconfianza pública y debilitar las esperanzas puestas en el régimen", dijo Rochmat Labib, presidente del grupo en Indonesia en una inusual entrevista con un reportero occidental. "Eso es lo que hacemos ahora: convertir a la gente que cree en la democracia, el secularismo y el capitalismo a la ideología islámica".

Hizbut Tahrir, o Partido de la Liberación, ha cobrado fuerza en Estados Unidos, tras funcionar mayormente en la sombra desde la década de 1990. Su primer acontecimiento importante tuvo lugar en el 2009 con una conferencia, y otra realizada en junio en Chicago.

Hizbut genera opiniones contradictorias. Ha sido considerado un movimiento pacífico dedicado a restaurar la gloria islámica de otrora y un caldo de cultivo para futuros atacantes suicidas, "una correa sin fin del terrorismo", según el especialista en asuntos islámicos Zeyno Baran.

Prohibido en casi todos los países, Hizbut sigue siendo legal en otros, incluyendo Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia e Indonesia, donde según sus dirigentes se han extendido a las 33 provincias. Lo vigilan atentamente en todas partes, y con frecuencia opera en la cuerda floja de la legalidad.

Ismail Yusanto, vocero urbano del grupo en Indonesia, insiste que "somos un movimiento islámico pacífico".

"Creemos que la gente puede ser influida por su entorno, por lo que los llamados terroristas podrían ser influidos por cualquiera, no solamente nosotros. Empero, Hizbut busca la no violencia. No hay pruebas", insistió al ser preguntado si algunos de sus seguidores posteriormente abrazaron la violencia.

La doctrina de la no violencia contrasta con la encendida retórica del movimiento, que pide la aniquilación de Israel — por lo que fue proscrito en Alemania en el 2003 — y pide a los musulmanes que combatan a las fuerzas de la coalición en Irak y Afganistán. Un panfleto mostraba la Estadua de la Libertad decapitada y al fondo Nueva York en llamas.

El Departamento de Estado de Estados Unidos dice que el grupo "podría generar indirectamente respaldo al terrorismo pero no hay pruebas de que haya cometido acciones terroristas".
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.