Lunes, 24 de noviembre de 2014

| 2013/05/01 00:00

Venezuela: política de circo

Mientras los diputados peleaban en la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro asistía a una función privada del Circo del Sol.

Los diputados se peleaban en la Asamblea Nacional mientras Nicolás Maduro asistía a una función del Cirque du Soleil. Foto: .

En el circo romano los senadores veían luchar a los gladiadores desde las gradas, no se metían en la arena a protagonizar el espectáculo. Pero en el parlamento venezolano, los ilustres diputados protagonizaron una vez más, en la tarde de ayer, una bochornosa pelea que dejó como saldo siete diputados de oposición y cuatro oficialistas heridos. Las narices fracturadas, ojos morados, pómulos hinchados y sangre que corría por las caras de algunos opositores son la muestra de que la confrontación política en Venezuela ya no es sólo cuestión de insultos subidos de tono. Este es ya el tercer ataque violento a diputados opositores en lo que va corrido del año, y el de ayer fue el peor de todos.

La sesión en la asamblea, que comenzó con tres horas de retraso, estuvo tensa desde el principio. Diputados de oposición se quejaron vía sus cuentas de twitter que en sus puestos no tenían micrófonos. Días antes, el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello había dicho que le negaba el derecho a la palabra a los diputados que se negaran a reconocer a Nicolás Maduro como legítimo presidente. La oposición no ha querido reconocerlo, a pesar de que Maduro ya tomó posesión oficial del cargo.

Algunos diputados de oposición, entre ellos, Julio Borges, director del partido Primero Justicia y uno de los hombres más cercanos al líder opositor Henrique Capriles, sacaron una pancarta como señal de protesta que decía: “Golpe al parlamento”. Otros protestaron con pitos y vuvuzelas por su derecho a hablar como representantes popularmente elegidos para deliberar y expresar sus puntos de vista.

Si no fuera porque las cámaras del canal ANTV, que transmite las sesiones de la Asamblea en vivo y en directo, decidieron enfocar el escudo nacional y el techo del hemiciclo de un momento para otro, el país no se habría percatado de que “algo” grave estaba ocurriendo en el lugar que, se supone, es el principal escenario para debatir libremente y dirimir los conflictos. Si no hubiera sido por las redes sociales, dónde rápidamente empezaron a circular las primeras fotos de Borges y otros diputados heridos, Venezuela no se habría enterado de lo que estaba sucediendo en la asamblea.

A la misma hora en que sucedía el black out informativo del canal, el ministro de Información, Ernesto Villegas y el vicepresidente, Jorge Arreaza, habían convocado a una rueda de prensa a los periodistas para quejarse por la “censura” y manera como los medios privados de comunicación están cubriendo o más bien dejando de cubrir algunos eventos o pronunciamientos del gobierno. Ese mismo gobierno, está dificultando la labor de los periodistas. Desde hace tres años, los periodistas que cubren política en la Asamblea no pueden entrar al hemiciclo, y cada vez más les restringen la entrada a medios considerados opositores.

Horas después fue que se conocieron los hechos, vía los testimonios de los mismos parlamentarios, tanto de la oposición como del oficialismo, que convocaron a ruedas de prensa de urgencia y gracias a unos videos, grabados desde teléfonos celulares o cámaras alternativas. Uno de los videos muestra como un fornido diputado chavista, luciendo una chaqueta tricolor se lanza a darle un puño en la cara al diputado Borges en los momentos en que éste sostenía la pancarta. Según esas imágenes, los chavistas habrían atacado a Borges primero. “Estos golpes nos dan más fuerza para luchar por un país diferente”, dijo Borges quien también criticó a los países de la UNASUR, a “la Colombia silente, al Brasil silente” de cómplices de un gobierno que utiliza el poder para atropellar. A Diosdado Cabello le dijo que estaba “cavando la tumba de ese proceso que ustedes llaman revolución”.

El chavismo dijo, por su parte, que fue la oposición la que empezó la provocación y los insultos y que agredieron primero a la diputada Odalis Monzón quien dijo: “Hoy me tocó a mi llevar los golpes de la revolución”. El diputado Pedro Carreño, vocero de la bancada parlamentaria chavista en la Asamblea, insistió que la oposición motivó la trifulca y que está violando del artículo 131 de la Constitución que dice, simplemente, que se debe cumplir con la Constitución y las leyes que dicte el poder público.

Sea quien sea que haya tirado la primera piedra, es lamentable que haya ocurrido un incidente así. Según la diputada Maria Corina Machado, quien fue una de las parlamentarias opositoras atacadas, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, en vez de interrumpir la sesión y tratar de hacer algo al respecto, disfrutaba del show riéndose, como si fuera un emperador viendo un espectáculo detrás de la barrera. Cabello le respondió horas después vía twitter que sus afirmaciones eran “una vaina loca”. Otra de las diputadas opositoras, Nora Bracho dijo que parecía que fuera una acción premeditada por la actitud de ciertos parlamentarios chavistas. 

Además de las heridas sufridas por Borges, Machado y Bracho, el diputado Américo De Grazia fue remitido a una clínica y Homero Ruiz y Eduardo Gómez Sigala también sufrieron golpes. Por otro lado, el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) dijo que además de Odalis Monzón, los diputados Nancy Ascencio, Maigualida Barrera y Claudio Farías habían sido agredidos.

Otro acto circense

Mientras todo esto sucedía, en las redes sociales no paraba de circular la foto del presidente Nicolás Maduro disfrutando esa misma tarde de la función de otro circo. Maduro fue con su familia y otros altos oficiales de gobierno a una presentación especial del Cirque Du Soleil, que según él, habían donado en honor de los trabajadores de la patria. Capriles fue de los primeros que criticó al mandatario vía su cuenta de twitter: “Miles de problemas que resolver en el país y el grupito de Enchufados asisten a una función "privada" del Circo du Soleil! Bárbaros”.

Luego de asistir al show, Maduro se reunió con la selección sub 17 de fútbol, a quienes condecoró en vivo y en directo, y en “cadena nacional”, obligando a todos los canales a suspender la programación habitual para transmitir el acto. En ese momento diputados opositores habían empezado su rueda de prensa para denunciar los hechos de violencia. Maduro no dijo palabra sobre lo que había ocurrido en la asamblea.

Al finalizar ese acto salió de palacio y fue a inaugurar el teatro Junín en Caracas, y volvió a transmitirlo en cadena nacional. “Luchando contra la censura”, dijo desde la calle frente al teatro. “Vamos al combate con cadenas de radio y televisión para que la gente sepa la verdad”, dijo.

Horas después se refirió a lo sucedido en la Asamblea. Dijo que no estaba de acuerdo con la violencia y culpó a la oposición de provocarla. "Diosdado Cabello va a tomar medidas de autoridad y disciplina para que no se repitan hechos como este", advirtió. Que Cabello esté encargado del asunto solo es una mala noticia, pues no habrá diálogo posible en la asamblea si él insiste en negar el derecho de palabra a la bancada opositora. En anteriores episodios de diferencias entre las bancadas oficialistas y opositoras, ésta ha optado por protestar no asistiendo a las sesiones. Pero esta vez es distinto, como lo dijo la diputada Machado. “No abandonaremos la Asamblea, nos verán de vuelta firmes”. 

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