Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/21/2014 12:00:00 AM

Venezolanos, divididos por sistema de huellas dactilares

El presidente Nicolás Maduro estableció un sistema biométrico para regular la compra de productos.

;
AP
Al control de precios y de cambio que han enfrentado los venezolanos por 11 años se sumará en el corto plazo uno nuevo: el de las compras.

La decisión del presidente Nicolás Maduro de establecer un sistema biométrico a través de huellas digitales para regular las compras de productos en los comercios generó el jueves posiciones encontradas entre los venezolanos, algunos de los cuales manifestaron dudas de que el desabastecimiento, uno de los principales problemas que agobia a la población, pueda resolverse.

"Eso ya es una venta controlada... no vas a poder comprar lo que necesitas, sino lo que ellos prácticamente te vayan a vender", dijo molesto Néstor Toro, un vendedor de 36 años, al asegurar que el sistema biométrico "no va dar resultado" para resolver la escasez de alimentos, medicamentos y otros productos básicos.

Toro indicó, en medio de una concurrida calle del centro de la capital, que en vez de imponer más controles el gobierno debería revisar el circuito comercial para "mejorar el margen de costos que le dejan a los empresarios para que no haya sobreprecio ni escasez".

"¿Cómo van controlar? Si en mi casa somos 20 y vamos los 20 a comprar", dijo Rafael Pacheco, un mecánico de ascensores de 50 años, quien aseguró que el problema de desabastecimiento es generado por la poca producción. "Si ellos no han acabado nunca (con la escasez) no creo que lo vayan hacer ahora", agregó.

Maduro anunció la noche del miércoles, en una cadena de radio y televisión, la implementación del "sistema biométrico en todos los establecimientos y redes de las cadenas distribuidoras y comerciales".

El mandatario explicó que el sistema que se aplicará será similar al mecanismo de captahuellas o dispositivo lector de huellas digitales que se emplea en el país desde hace varios años en los procesos electorales para la identificación de los votantes.

Para enfrentar el problema de la escasez, el gobierno de Maduro propuso en marzo una tarjeta de "abastecimiento seguro" con el fin de controlar las compras de productos, pero el mecanismo no prosperó.

Cruz María Soto, una repostera de 52 años, se mostró optimista por la medida y dijo a la salida de un supermercado del centro de la ciudad que el sistema biométrico "ayudaría a que la gente no saque toda la mercancía... Una misma persona compra como cinco, seis veces", indicó Soto al reconocer que la compra masiva que realizan algunas personas ha estimulado el desabastecimiento.

Las autoridades tienen previsto instaurar el sistema biométrico este año para limitar las compras masivas de alimentos y otros productos básicos que están bajo control de precios desde hace 11 años y que suelen escasear o son sacados del país por la vía del contrabando.

El anunció generó rechazo entre los opositores que afirmaron que la regulación busca racionar la venta de alimentos ante la caída de la producción generada por la falta de materias primas e insumos.

El líder opositor y gobernador del estado central de Miranda, Henrique Capriles, sostuvo el jueves que el mecanismo electrónico traerá más corrupción.

Capriles dijo en su cuenta de Twitter que los miembros del gobierno "no tienen autoridad moral para criticar nada, ni para pedirle al pueblo algo, son los únicos responsables del caos".

El gobierno sostiene que el desabastecimiento de productos es generado en gran medida por el contrabando. Las autoridades aseguran que cerca de 40 % de los productos básicos son sacados ilegalmente del país.

Desde el 2006, los venezolanos enfrentan dificultades de abastecimiento, pero a inicios de año la escasez recrudeció. Los empresarios han denunciado que el descenso en la venta de las divisas oficiales impidió a muchas industrias comprar en el exterior materias primas, repuestos y equipos, afectando su producción y el abastecimiento. El gobierno incrementó en el segundo trimestre las importaciones para enfrentar el problema de la escasez.

Aunque el Banco Central de Venezuela tiene varios meses sin publicar el indicador de escasez, al igual que la tasa de inflación, algunos analistas han estimado que el desabastecimiento es alto.

A pesar de tener control de precios y de cambio desde el 2003, Venezuela padece desde hace ocho años la mayor inflación de la región. El costo de vida alcanzó en mayo una tasa anualizada de 60,9 %.

AP
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.