19 abril 2013

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Venezuela: Terminó como tenía que terminar

Por Ricardo Galán

OPINIÓNNadie podía esperar un resultado distinto de la publicitada reunión de Unasur en Lima.

Venezuela: Terminó como tenía que terminar. Nicolás Maduro, el presidente Santos y la canciller Holguín.

Nicolás Maduro, el presidente Santos y la canciller Holguín.

Foto: Presidencia

La reunión de Unasur, convocada de urgencia por el Presidente de Perú Ollanta Humala, para buscar una salida a la crisis interna de Venezuela no podía terminar de otra manera. Con el regreso a Caracas de un Nicolás Maduro reconocido por sus pares de Suramérica como el Presidente Constitucional de Venezuela.

Basta un rápido repaso a la cortísima historia de Unasur para entender porque la reunión no podía terminar de otra manera. Unasur fue un invento de Hugo Chávez para ponerse a salvo de la OEA y su tradicional obediencia a la política externa de los Estados Unidos.

Unasur fue construida por Nicolás Maduro como canciller de Venezuela sobre dos soportes fundamentales: el Socialismo de Siglo XXI como plataforma ideológica y el dinero del petróleo que le sirvió para comprar lealtades a través de donaciones y préstamos generosos para salvar gobiernos en crisis y la financiación de campañas electorales que prometieran revoluciones.

Se podría decir, que salvo una o dos excepciones, como entre los asistentes a la Cumbre de Lima todos le debían un favor a Maduro solo le bastaba saludar para dar por presentada la factura.

Pero, como había que cuidar las formas, antes de subirse al avión le ordenó al Consejo Electoral anunciar su decisión “independiente y soberana” de auditar todos los votos de las elecciones, tal y como lo pedía la oposición, a condición de que Henrique Capriles aceptara su posesión.

Asunto resuelto. Nada sorprendente. Todo predecible.
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