Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2007/06/30 00:00

Abrazos de doble filo

Abrazos de doble filo

El escudo antimisiles en Europa oriental y las intenciones separatistas de Kosovo son los temas más difíciles de la reunión en la que el presidente George W. Bush recibe en la residencia familiar de Kennebunkport, Maine, a su colega ruso, Vladimir Putin.

El asunto de Kosovo, la región serbia de mayoría étnica albanesa, enfrenta a las dos potencias. Bush fue aclamado en la visita a Albania hace tres semanas cuando reiteró su apoyo a la independencia de Kosovo. Pero Putin, a su vez, ha prometido a los serbios que no permitirá que su país pierda esa región, de gran importancia histórica para ellos. Esa diferencia promete un duro tire y afloje. Rusia ya no es la potencia debilitada que lideró Boris Yeltsin en los 90. Putin está empeñado en recuperar el peso político del Kremlin y en lo que respecta a reclamos separatistas, la defensa de los intereses serbios demarca su posición frente a su propio problema separatista en Chechenia. Las cartas de Putin muestran también un ejército poderoso y varios países de la comunidad europea preocupados por su dependencia del suministro energético ruso. Así que detrás de los abrazos, habrá más de un dedo cruzado.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.