Martes, 17 de enero de 2017

| 2008/08/02 00:00

Casi una debacle

Casi una debacle

Faltó un solo voto para que se consumara una crisis política de enormes proporciones en Turquía. La semana pasada, el Tribunal Constitucional decidió no suspender al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y a su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por su sigla en turco). Ellos eran acusados de querer imponer un régimen tradicionalista islámico en Turquía, un país estrictamente laico desde cuando Mustafá Kemal Atatürk separó el Estado de la religión, tras la Primera Guerra Mundial. La decisión del Tribunal es la más reciente confrontación entre el Estado laico, que se considera el guardián de la herencia de Atatürk, y el partido del Primer Ministro, moderadamente islamista, que a principios de año suscitó una controversia al autorizar el uso del velo islámico en las universidades.

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