Sábado, 21 de enero de 2017

| 2005/06/25 00:00

La justicia cojea...

La justicia cojea...

Un hombre de 81 años y en precario estado de salud acaba de ser condenado a pasar los próximos 60 en prisión. Pero no se trata de un pobre viejecito. Hace 41 años, Edgar Ray Killen era miembro del Ku Klux Klan, la tenebrosa organización racista de Estados Unidos y, según reconoció recién ahora el juez, fue el responsable del asesinato de tres jóvenes activistas pro derechos humanos en Mississippi. El jurado lo encontró culpable por homicidio involuntario y por reclutar al grupo de personas que cometieron el crimen. Aunque el caso ganó fama gracias a la película de Alan Parker, Mississippi en llamas, nunca se había proferido condena alguna. La muerte de los jóvenes activistas James Chaney, afroamericano, y Andrew Goodman y Michel Schwerner ocurrió el 21 de junio de 1964, después de que ellos, provenientes del norte del país, estuvieron tratando de registrar electoralmente a la población negra de los condados del sur.

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