Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/08/27 00:00

“Hay unos sapos que no nos podemos tragar”: Iván Duque

Como abanderado del No en el plebiscito, el senador hace fuertes críticas al sistema de justicia pactado en La Habana y explica por qué cree que los acuerdos se podrían renegociar.

Iván Duque. Foto: Daniel Reina

SEMANA: Como vocero del Centro Democrático, ¿cuál es su posición frente a los acuerdos?

IVÁN DUQUE: Afortunadamente la Corte Constitucional acabó con el dilema de paz y guerra, y centró la discusión en el contenido de los acuerdos. Frente a estos hay reparos muy grandes que obedecen a que en algunos de sus apartes se violan normas internacionales a las que nos acogimos como país y la Constitución.

Pongo un ejemplo. La Corte Penal Internacional, a la cual Colombia accedió en 1998 y ratificó en 2002, contempla que no debe haber impunidad frente al genocidio, feminicidio y reclutamiento de menores. Así mismo, estipula cárcel para esos delitos. Sin embargo, en el artículo 60 de los acuerdos de La Habana se entiende que no habrá castigo para esos delitos y, por si fuera poco, el artículo 36 le da elegibilidad política a quienes los cometieron. Eso último está prohibido en nuestra Constitución.

SEMANA: ¿Cuál es su crítica al modelo de justicia especial pactado en Cuba?

I.D.: Estamos creando una justicia por fuera de las instituciones regulares y eso hace que los colombianos no tengamos muchas garantías. No sabemos si se va a aplicar el Código de Procedimiento Penal colombiano; si es aplicable el régimen de tutela; quiénes tienen la capacidad de supervisar a los jueces del tribunal especial o ante quien se puede tramitar una demanda de sus decisiones. Además, me parece muy peligroso que bajo esa jurisdicción estemos abriendo la puerta para que las pruebas tengan una homologación entre las que presenten la Fiscalía y organismos no gubernamentales y que esa jurisdicción apruebe la no cárcel para crímenes de lesa humanidad. También estoy en contra de que esta nueva justicia transicional cobije a quienes cometieron falsos positivos y que estas personas que utilizaron el uniforme de la institución para matar inocentes no pasen por la justicia ordinaria.

SEMANA: A pesar de sus críticas al plebiscito como mecanismo, ¿por qué tomaron la decisión de participar en él?

I.D.: Al interior del partido y de la opinión pública han existido muchas voces, que, sobre esas mismas bases, han dicho que era mejor abstenerse. Pero yo tengo la convicción de que para defender nuestros principios en estas instancias es necesario votar No, inclusive ante todas las adversidades institucionales que existen. No podemos legitimar que quienes han cometido grandes crímenes sean elegidos políticamente. Los colombianos hemos sido muy duros contra casos como el de Garavito, el de Rosa Elvira Cely o los evasores de impuestos, pero no con los miembros de las Farc.

SEMANA: ¿En qué consiste la demanda que el Centro Democrático quiere hacer contra el Acto Legislativo para la Paz?

I.D.: La demanda del acto legislativo es porque pretende sustituir la Constitución y darle poderes extraordinarios al presidente, con facultades que exceden la Constitución y la ley. Es preocupante que dicho acto convierta los acuerdos en partes integrales del bloque de constitucionalidad y por ende haga que toda la normatividad se tenga que acomodar a lo que está allí. Y me parece más grave aún que estemos creando un mecanismo de participación ciudadana inexistente que lo detona un plebiscito.

SEMANA: De ganar el Sí, ¿qué pasará con la postura que hasta el momento tiene el Centro Democrático frente a la paz?

I.D.: Gane el Sí o gane el No nuestra defensa de los principios de legalidad tiene que continuar en el Parlamento. Si gana el Sí tendremos que seguir defendiendo nuestros ideales durante el proceso de implementación, y al mismo tiempo tendremos que ir a las urnas en 2018 y a las presidenciales defendiendo nuestra postura. Esto es un pronunciamiento popular y va a haber un pronunciamiento por el Sí y por el No donde el país va a mostrar diferentes puntos de vista.

Simplificándolo, en el Sí va a haber una posición de algunos que para ellos es legítima de tragarse sapos, y en el No va a haber una postura donde hay unos sapos que por principio, por legalidad, por compromiso con el derecho internacional no nos podemos tragar.

SEMANA: Si ya todo está negociado, ¿por qué el uribismo promueve la tesis de que si gana el No, los acuerdos se podrán renegociar?

I.D.: Porque la misma Corte Constitucional ha sido clara en que los acuerdos evidentemente se pueden reabrir sobre la base de neutralidad de la pregunta. Como ya no existe el falso dilema entre paz y guerra, se puede preguntar si los colombianos están de acuerdo con la totalidad de los acuerdos y desde ahí se abre la posibilidad de explorar cuáles son esos aspectos de la totalidad que no valen la pena.

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