Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/20/2012 12:00:00 AM

Abogados que defienden a narcotraficantes: En la mira de los sicarios

Colombia se convirtió en una amenaza para los juristas que defienden a reconocidos narcotraficantes. En las últimas dos décadas han sido asesinados 296 abogados y el 33 por ciento de esos casos ocurrió en el Valle, como el de Hernán Darío Escobar (en la foto). ¿Qué está pasando?

El asesinato de Braulio Pardo Velásquez habría pasado inadvertido en la capital del Valle, de no ser porque el jurista hizo parte del equipo de la defensa del narcotraficante Greylin Fernando Varón, alias Martín Bala, el nuevo capo del sur occidente colombiano quien libra una guerra a muerte contra su archienemigo, el otro mafioso Luis Enrique Calle Serna, alias Comba.

El crimen del abogado Pardo ocurrió este año en la noche del jueves 26 de enero al nororiente de Cali. El penalista fue investigador del CTI de la Fiscalía y en la capital del Valle se dio a conocer en 2009 cuando defendió a Martín Bala por el delito de porte ilegal de armas. Es decir, para las autoridades no hay duda de que Pardo hacía parte de su equipo jurídico y de ahí se desprende la hipótesis en el sentido de que su muerte pudo ser una retaliación entre capos. Este año esa estela de sangre se repitió el 13 de febrero contra el abogado tulueño Jorge Humberto Candamil Martínez, acribillado por sicarios mientras jugaba fútbol en una cancha sintética.

Colombia y en especial el Valle, se convirtió en la región más peligrosa para ejercer el derecho penal y peor aún si los clientes son narcotraficantes. Prueba de ello es que el 33 por ciento de los 296 crímenes cometidos en todo el país, fueron perpetrados en ese departamento, tal como lo muestran los estudios del observatorio de Derechos Humanos realizados por Abogados Sin Fronteras en Colombia, ASF: "con alto grado de certeza, que la actividad principal de la víctima era el litigio", dijo a esta revista Julia Mora, directora ejecutiva de ASF.

Ese mismo informe aclara que sólo en 2011 se presentaron 24 casos, de los cuales seis ocurrieron nuevamente en el Valle, cinco en Magdalena, cuatro en Atlántico, dos en Nariño, Córdoba y Antioquia y uno en Santander, César y Caquetá. Todas esas regiones tienen en común que son vulnerables ya sea por narcotráfico, pos paramilitarismo o guerrilla.

Los dos homicidios más sonados en 2011 fueron el del abogado Hernando Prada Peña y Hernán Darío Escobar, éste último célebre por sus defensas a reconocidos capos como Víctor Patiño Fómeque, Juan Carlos Ramírez Abadía, alias 'Chupeta' y los hermanos Luis Enrique y Javier Antonio Calle Serna, alias 'Los Comba'.

Escobar fue atacado por tres sicarios el 13 de mayo en pleno centro de Cali, sobrevivió al atentado pero luego de 20 días en el quirófano falleció; uno de los sicarios fue capturado en el lugar de los hechos y firmó un preacuerdo con la Fiscalía. Mientras estuvo hospitalizado, su esposa, su hijo y otros cinco abogados que conforman el pool, recibieron amenazas.

"Me duele que sólo hablen de él como abogado de mafiosos, cuando en su legado hay muchas obras", dijo a SEMANA Patricia Bustos, la viuda de Escobar.

El 17 de abril de ese mismo año el jurista Prada Peña fue hallado muerto junto a su hermano. Los dos fueron degollados y sus cuerpos abandonados en el interior de una camioneta en zona rural de Pereira, Risaralda. El abogado era de Ibagué, donde tenía gran connotación como defensor de narcotraficantes. Este año ya van cuatro litigantes asesinados en todo el país, de los cuales tres son del Valle.

El problema es tan preocupante, que ASF puso su lupa en nuestro país y tiene todo un observatorio de derechos humanos dedicado a hacerle seguimiento al fenómeno que tiene en vulnerabilidad ese oficio en Colombia y los crímenes en completa impunidad.

"Podemos afirmar que en el 35% de los casos documentados se decretó archivo, suspensión o inhibición y en el 42% no contamos con información sobre la investigación realizada por la autoridad competente", dijo la directora de ASF.

Y en el fondo el problema tiene tanto de ancho como de largo. Las explicaciones a tantas muertes van desde asuntos estructurales en la academia, sobre oferta de juristas y la delgada línea existente entre el abogado y su cliente, que muchas veces se invisibiliza y deja a los litigantes en el mismo costal de los pecados de sus defendidos.

Aunque para muchos esta última es la explicación más fácil, para los propios abogados de la mafia ese punto es el meollo del asunto, en especial cuando existe una guerra abierta entre dos organizaciones criminales, como ocurre en la actualidad en el Valle, donde Martín Bala se enfrenta a los Comba. "Se llega al extremo de que todo aquel que visite a un preso equis, incluido el abogado, se vuelve inmediatamente objetivo de esa guerra", dijo a SEMANA un defensor de capos y quien por razones de seguridad pidió omitir su nombre.

Otra situación que se hizo pública desde el año pasado pero pasó inadvertida, es que la entrega voluntaria y negociada de narcos a las autoridades norteamericanas hizo que se formara una especie de sindicato de abogados de la mafia con el propósito de manejar una sola defensa y una misma línea jurídica y de negociación con las autoridades de EE.UU.

De ahí surgió la denuncia de varios abogados colombianos en el sentido de que estaban siendo obligados a entregar los casos de sus clientes cuando el proceso llegue a los Estados Unidos. "A raíz de esa orden, cerca de cuatro juristas que llevaban casos de narcos extraditables y querían colaborar con los gringos, renunciaron a la defensa", dijo otra fuente.

Una señal de que el problema alrededor de los juristas no es de poca monta, es que el 10 de febrero, delegados de colegiaturas de abogados de cinco departamentos lograron audiencia con el ministro de Justicia Juan Carlos Esguerra, para exponerle la problemática. “Estamos desamparados”, argumentó Alejandro Arenas, presidente de la colegiatura del Valle.

El tema central del encuentro fue la lápida que están cargando los juristas colombianos por ejercer el derecho y en especial aquellos que asumen la defensa de personas involucradas en un tema tan espinoso como el narcotráfico.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.