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| 1/27/2010 12:00:00 AM

Acusados siete exfuncionarios del DAS por chuzadas

Entre los afectados con la medida está Miguel de Narváez, el polémico subdirector del organismo de inteligencia comprometido por seguimientos ilegales -a periodistas, miembros de la oposición e incluso de la Iglesia católica- cuando era asesor de la entidad, entre el 2004 y 2005.

Por concierto para delinquir, violación ilícita de comunicaciones y utilización ilícita de equipos la Fiscalía General acusó este martes a siete exfuncionarios del DAS quienes, entre el 2004 y 2005, siguieron de manera ilegal a varios políticos, periodistas y miembros de la oposición.

Entre los acusados están el exsubdirector del DAS, Miguel de Narváez, involucrado también en investigaciones por paramilitarismo y por el asesinato de Jaime Garzón. También están Martha Leal, Jaqueline Sandoval, Hugo Ortiz, José Velásquez, Jorge Rubiano y Enrique Ariza, este último prófugo de la justicia. Todos tuvieron que ver con la organización del llamado grupo G-3 que realizó seguimientos ilegales.

Según la coordinadora de fiscales ante la Corte Suprema de Justicia, Jenny Claudia Almeida, todos irán a juicio por estos delitos. “Dentro de las indagaciones, se han escuchado los nombres de otros implicados del DAS y del gobierno que hoy son materia de investigación”.

Las investigaciones que la fiscal 11 ha venido adelantando desde comienzos del año pasado, dan cuenta desde el año 2004 cuando Jorge Noguera era el director del DAS, el organismo creó, financió y promovió grupos clandestinos en la entidad para realizar espionaje a gran escala.

Un artículo publicado por SEMANA en abril del 2009 dice por recomendación del entonces asesor de esa entidad, Miguel de Narváez, se creó un primer grupo para realizar trabajos contra personas y entidades que eran consideradas como amenazas para el gobierno. Ese grupo fue bautizado con el nombre de Grupo Especial de Inteligencia G-3 y su coordinador era Fernando Ovalle, quien salió del DAS a finales del 2008 en medio de un escándalo cuando el senador Gustavo Petro reveló un documento de ese funcionario en el que se ordenaba seguimientos al senador del Polo Democrático.

El G-3 tenía capacidad para interceptar teléfonos, correos electrónicos, así como un número de funcionarios de Inteligencia y Contrainteligencia que se encargaban de hacer seguimientos a los 'blancos determinados'. En los archivos encontrados por la Fiscalía en las instalaciones del DAS se evidencia cómo en un primer momento de la existencia de ese grupo los 'objetivos' eran ONG y personajes considerados de izquierda. Entre los objetivos susceptibles de ser investigados por ese grupo también hay medios de comunicación como RCN, Caracol, CM&, Todelar y SEMANA.

Aunque el G-3 tenía acceso a recursos tecnológicos y presupuesto, no existía oficialmente. Sólo respondía al director de DAS (Noguera) o a los jefes de Inteligencia y Contrainteligencia. "Las misiones de trabajo del G-3 tienen como objetivo seguimientos a organizaciones o personas de tendencia opositora frente a las políticas gubernamentales con el fin de restringir o neutralizar sus acciones", dijo en su momento a SEMANA uno de los apartes de los memorandos secretos en los que se justifica la creación de ese grupo.

Ese grupo tenía detallada información de una serie de personalidades nacionales, quienes fueron considerados 'blancos' para el DAS como el vicepresidente Francisco Santos, vicepresidente de la República. También de Andrés Peñate, quien para el 2004 era viceministro de Defensa; del general Óscar Naranjo, quien en ese entonces era el director de la Dijín; del expresidente César Gaviria y del actual candidato presidencial Rafael Pardo.

También se recolectó información sobre generales del Ejército y sus familias, entre ellos Manuel José Bonnet, excomandante de las Fuerzas Militares, y el general José Joaquín Matallana, entre otros. El DAS también recolectó información sobre el exfiscal general Alfonso Gómez Méndez, y hasta altos jerarcas de la Iglesia como monseñor Nel Beltrán terminaron con carpetas en el DAS.

Varios magistrados de la Corte Constitucional también fueron espiados por el organismo de seguridad, en momentos en los que ese alto tribunal definía el tema de la primera reelección presidencial. Entre ellos estaban Clara Inés Vargas y Rodrigo Escobar. Durante los años 2004 y 2005 el G-3 terminó subdividiéndose en otros dos grupos clandestinos que actuaban dentro del DAS, bajo la orientación de sus directivos.

Para octubre de 2005 el escándalo por la infiltración paramilitar en el DAS denunciada por SEMANA, terminó con la salida de Jorge Noguera de la institución. La designación de Andrés Peñate como nuevo director, pero especialmente el hecho de que el DAS estuviera en la mira de todo el mundo, hizo que durante un breve período esos grupos de espionaje político disminuyeran ostensiblemente su actividad. De hecho, el grupo G-3 desapareció. Sin embargo, las funciones que éste venía desempeñando fueron asumidas por una nueva estructura que empezó a actuar plenamente desde 2006, la cual fue conocida como Grupo de Observación y Verificación Nacional e Internacional (Goni).

Aunque cambió de nombre, la mayoría de los funcionarios asignados a este nuevo grupo eran los mismos que veían en operaciones de espionaje político desde la época de Noguera. De hecho, uno de los coordinadores del Goni era Fernando Ovalle. Ese grupo dependía directamente de la subdirección de Inteligencia, bajo el mando del capitán Jorge Lagos. Los integrantes del Goni sólo respondían a Lagos, al director de inteligencia o al director del DAS.
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