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| 8/12/2017 10:15:00 PM

Alejandro Char, el fenómeno político del momento

El alcalde de Barranquilla fue el ganador del reciente ajuste ministerial y es la punta de lanza de la candidatura de Germán Vargas en la costa norte. ¿Cuál fue la fórmula para acumular tanto poder?

Alejandro Char es el fenómeno político del momento. De acuerdo con la última medición Pulso País, de Datexco, publicada hace dos semanas, tiene una imagen favorable del 97 por ciento. Esa cifra difiere apenas 6 puntos de los 91 que obtuvo en 2011, cuando terminó su primer periodo como alcalde de Barranquilla. Se le considera el gran beneficiario de los cambios de gabinete que acaba de hacer el presidente Santos y es la causa de la buena imagen que tiene su jefe político, Germán Vargas Lleras, en el Caribe.

La fascinación de los barranquilleros con Álex, como le dicen en la calle, se debe a motivos que van desde lo político hasta lo emocional. Es un administrador eficiente. Desde que se levanta hasta que se acuesta recorre la ciudad con un cronograma en la mano, en el que les explica a los vecinos cuál es la inauguración que sigue para la ciudad. En los dos últimos meses ha protagonizado una maratón de eventos que cualquier otro mandatario envidiaría. Cortó la cinta del primer tramo del malecón turístico, comenzó a construir varios arroyos, anunció la inversión de 31.000 millones de pesos para recuperar la emblemática Vía 40, gestionó recursos nacionales para recuperar el teatro Amira de la Rosa y entregó el parque Guadalupe, cuya construcción hace parte de un ambicioso programa urbanístico de espacio público. Sus apariciones permanentes en inauguraciones han hecho que los barranquilleros le digan ‘Álex Ya’. “Su formación de administrador explica la obsesión de Char con ejecutar. A eso se suma su obsesión con una idea de ciudad. El proyecto de parques ha sido crucial para el bienestar de la gente”, explica la urbanista barranquillera Katya González.

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A esa capacidad de ejecución se suma su carisma. A pesar de venir del clan Char, uno de los grupos empresariales más poderosos en la costa, es sencillo. Anda sin escoltas, habla con un marcado acento caribe, se pone una camiseta y una gorra de beisbol para visitar las calles y entiende todos los aspectos de la idiosincrasia barranquillera. Hace menos de dos meses, en medio de una inauguración, recibió aplausos cuando prometió ajustes al Junior, el equipo de fútbol local, y lo ovacionaron al contar que a su plana de jugadores se incorporaría el delantero Teófilo Gutiérrez. “Me demoré en hacer el anuncio, hasta que mi viejo no me lo confirmara”, dijo refiriéndose a su padre, Fuad, el principal accionista del Junior.

Pero el potencial de Char va más allá de su sintonía y sus ejecutorias urbanísticas. También tiene que ver con el enorme capital político que ha acumulado en la última década, que lo convierte en la figura política más importante de su región. Además de salir elegido con más de 351.660 votos que representaron el 77 por ciento del total y una cifra récord en las elecciones locales de Barranquilla, tiene influencia regional que trasciende ampliamente las fronteras de su departamento. Es cercano a la gobernadora del Magdalena, Rosa Cote Vives; al gobernador de Sucre, Édgar Martínez; al alcalde de Montería, Marcos Daniel Pineda; y a la mayoría de los senadores de la costa. Esa influencia, sumada a sus virtudes de ejecutor, hace que la identidad política de Char sea una rara combinación entre manzanilla y opinión.

A Alejandro Char también se le adjudica parte de la votación que tuvo la fórmula Santos-Vargas en 2014 en el Caribe. Mientras en la primera vuelta el presidente tuvo poco más de 900.000 votos, en la segunda logró más de 2 millones. Si bien los parlamentarios de La U, los liberales y los conservadores aceitaron sus maquinarias para lograr a última hora el triunfo santista, en el mundo político se da por descontado que la casa Char, con Álex a la cabeza, puso la tercera parte de esa diferencia. Tan solo en Atlántico, la participación electoral aumentó 24 por ciento entre ambas vueltas.

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Otra evidencia del peso electoral de Char es la favorabilidad de Germán Vargas en la costa. Desde que es candidato presidencial el exvicepresidente convoca a diferentes sectores de La U, de los conservadores y de los liberales, pero Cambio Radical –su partido y el de Char— es su verdadera fortaleza electoral en el Atlántico. Según la última gran encuesta realizada por Invamer-Gallup para Semana, Noticias Caracol y Blu Radio en mayo, Vargas se lleva el 33 por ciento de los votos de la costa seguido por Gustavo Petro, con el 26 por ciento. Y en las mediciones del resto de encuestas, la intención de voto que obtiene en Atlántico es mayor que la que tiene a nivel nacional. “La mayoría de esos votos se deben a Álex”, asegura un representante de Cambio Radical, quien también insiste en que “es evidente que él tendrá un papel muy importante en la campaña de Germán”.

El poder político del alcalde es de tal nivel, que incluso tiene incidencia en las decisiones del nivel central. En el último revolcón ministerial llegó a la cartera de Vivienda Jaime Pumarejo, quien viene de ser gerente de Desarrollo de su administración. En Barranquilla lo conocían como el vicealcalde porque tenía a su cargo las áreas de Planeación, Vivienda, Infraestructura, Movilidad, Transmetro, Espacio Público y Desarrollo Urbano. Pumarejo reemplazó a Elsa Noguera, quien también fue alcaldesa de Barranquilla y funcionaria estrella de la primera alcaldía de Char. Al ICBF, por su parte, llegó Karen Abudinen, quien venía desempeñándose como secretaria de Educación de Barranquilla. Si bien Pumarejo y Abudinen tienen perfiles técnicos, y a Char se le reconoce su capacidad de rodearse de funcionarios competentes, su nombramiento como ministro, además de conservarle una cuota a Cambio Radical, fue visto como un reconocimiento al alcalde.

Para las próximas elecciones a Congreso, la casa Char espera llegar fortalecida al Congreso. Actualmente Arturo, el hermano del alcalde, llegó al Senado con la tercera votación más alta del Atlántico y es probable que en 2018 encabece la lista de Cambio Radical. El equipo político de los Char también apoyará el paso al Senado del representante Luis Eduardo Díaz Granados –cuestionado por ejercer un supuesto tráfico de influencias en el ICBF del Atlántico—, y a la Cámara buscará que lleguen al menos tres candidatos del Atlántico. Todos ellos irán por Cambio Radical.

Los críticos de Alejandro Char argumentan que el éxito del alcalde se debe a su condición de delfín y lo descalifican por hacer parte de un clan identificado con la política tradicional. Algunos, incluso, lo han vinculado al escándalo de la Triple A de Barranquilla por supuestamente haber participado en una reunión con ejecutivos de la empresa Canal de Isabel II, eje del escándalo de corrupción del Partido Popular de España.

Sin embargo, ante los resultados de su gestión como alcalde, esas son circunstancias que poco importan a los electores. Mucho menos a los políticos que aspiran a que su equipo político los apoye en sus respectivas campañas. Con una capacidad electoral probada, un enorme reconocimiento regional y una altísima popularidad, por un buen rato Álex Char seguirá siendo considerado el mandatario regional más poderoso del país.

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