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| 10/21/2013 12:00:00 AM

La llave de Leyva para salvar el proceso de paz

Propone un armisticio o cese de hostilidades para que la paz no tenga reversa a pesar de las elecciones.

En el año 2006 Álvaro Leyva, dirigente conservador, se postuló a la Presidencia de la República con una sugestiva promesa. Se presentó como el hombre que tenía en su poder la llave de la paz.

Siete años después, Leyva no tiene ambiciones políticas personales, pero asegura que tiene la llave para que las negociaciones entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC no se embolaten, a pesar de la inminente campaña política y de la falta de resultados que ha arrojado la mesa en el año de conversaciones.

Leyva dice que no es amigo ni de pararse de la mesa ni de suspender los diálogos. Por eso propone una fórmula para que este proceso no tenga reversa, sin importar qué pase en las elecciones ni quién sea la persona que llegue al poder en el próximo debate electoral.

Su propuesta se produce casi un mes después de que el Gobierno encendió el debate por la presencia en La Habana de dirigentes, algunos de ellos funcionarios, sin la autorización del propio Gobierno. Incluso, Juan Fernando Cristo, presidente del Congreso, no ocultó la incomodidad que estaba generando la presencia de Leyva en la isla. "No estoy viviendo en Cuba, ojalá pudiera ir con más frecuencia. Sólo quiero ayudar", dice el dirigente conservador. 

Por eso, en una carta dirigida a los plenipotenciarios del Gobierno y las FARC, Leyva les propone declarar un armisticio, modalidad que consiste en un cese de hostilidades que antecede a la firma de la paz. 

El armisticio

Dicho cese de hostilidades, según propone, debería tener lugar a partir del próximo 18 de noviembre, día en que se cumple un año del inicio formal de los diálogos. Este contaría con verificación internacional.

Las partes negociadoras podrían solicitar al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, que mediante el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP), se realice la verificación del cese de hostilidades sugerido.

Según aclaró Leyva, este armisticio no supone una pausa en los diálogos. Por el contrario, asegura que durante el tiempo que anteceda este cese de hostilidades, que tendría el compromiso de firmar la paz, se trabajaría en la solución del desminado del país y hasta en el tercer punto de la agenda de La Habana, el relacionado con la solución al problema de las drogas ilícitas.

Desminado de territorio

Sobre el desminado, Leyva propuso la creación de una subcomisión de la mesa de La Habana, acompañada por representantes de la sociedad civil, que cumpla el propósito de desminar el territorio. “Se aconseja la puesta en marcha del armisticio para el logro de los sugerido, pues en sana lógica no se ve cómo la continuación de la irracional confrontación armada. 

Debate sobre dorgas con EE. UU.

Pero sobre lo relacionado a las drogas, Leyva le pide a las partes que este punto se aborde conjuntamente con Naciones Unidas y que se considere la presencia de otros países productores como Perú y Bolivia e incluso de Estados Unidos, México y la Unión Europea. Plantea que estas discusiones se podrían llevar en un país amigo distinto a Cuba.

Beneficios judiciales a militares y 'parapolíticos'

Sin embargo, no son las únicas propuestas. Leyva también plantea que durante el armisticio se integre una comisión ad-hoc pro tempore de la Mesa de Conversaciones que estudie y defina cómo los beneficios y amparos de la paz se deban extender a miembros de la fuerza pública, a integrantes de la clase política y a individuos de la sociedad civil que hubieran incurrido en conductas antijurídicas relacionadas con el conflicto interno. “La paz es nacional y para todos, luego sus beneficios se deben extender, en la medida de lo posible, a un número significativo de actores del conflicto no representados en la mesa.

Comisión de la verdad

Y la última propuesta es muy similar a una que han defendido las FARC en La Habana: Integrar con prontitud una comisión de revisión y esclarecimiento de la verdad de la historia del conflicto, que estaría integrada por expertos nacionales y extranjeros que complementaría el reciente informe del Centro Nacional de Memoria Histórica.

Con esta comisión, se pretende establecer responsabilidades institucionales públicas y privadas surgidas tras más de 60 años de confrontación armada. Señala al Estado, los partidos políticos, guerrillas en sus diversas formas y manifestaciones, fuerza pública, cooperativas de seguridad, grupos de autodefensa, así como sectores económicos. “Se manifiesta el deseo de identificar los diversos tipos de victimarios o grupos de victimarios, su origen y a título de cuales intereses aparecieron en los escenarios de guerra”, considera Leyva.

Paz, sin reversa

Si durante el tiempo del armisticio se adelantan estos propósitos, el proceso de paz no tendría reversa, asegura Leyva, pues considera que con esta fórmula se le notifica a la opinión pública que tras las elecciones va a haber un acuerdo de paz.

Por eso le pide a los negociadores de ambas partes que se prescinda en la Mesa de La Habana de la intención de vincular el proceso de paz a las próximas elecciones, situación que, según Leyva, se hizo de forma unilateral por parte del Gobierno, con la iniciativa que busca que el referendo para refrendar los acuerdos de paz coincida con las elecciones. En criterio de Leyva, “insistir en ello unilateralmente dejando de lado los consensos exigidos (…) pone en peligro la serenidad, la estabilidad y la transparencia necesarisa para que el proyecto conciliación en marcha alcance la meta buscada”.

Esta propuesta fue presentada por Leyva este lunes y pidió a la opinión pública que no la califique como un exabrupto. Aunque reconoció que ha ido mucho a La Habana, aunque no todo el tiempo que quisiera, dijo que esta propuesta no fue consultada con las FARC ni con el Gobierno, entre otras porque, dijo: “Santos tiene un grave problema con su teléfono”, al insinuar que en numerosas oportunidades ha querido dialogar con el presidente respecto al proceso de paz. "Hago esta propuesta como ciudadano, pues la Constitución de nuestro país ordena a todos los ciudadanos propender por el logro de la paz”.

Así mismo, Leyva reiteró que la única forma de refrendar los acuerdos es por el camino de la Constituyente y también insinuó que así lo sabe el presidente Santos. Sin embargo, aseguró que el mandatario nunca va a mencionar la palabra “constituyente” hasta que su reelección tenga éxito. Leyva recordó que lleva 29 años buscando la paz y que su objetivo será contribuir a que esta última oportunidad tenga éxito.

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