Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2016/06/09 21:09

Cuestionan a Vargas Lleras por reversazo en la ANLA

Rodrigo Suárez no será el director de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales como quería el ministro Luis Gilberto Murillo. Se habla de presiones burocráticas de Cambio Radical.

El vicepresidente Germán Vargas Lleras es señalado como el protagonista de reversar la decisión de que Rodrigo Suárez fuera el director de la ANLA. Foto: Archivo particular

Fernando Iregui continuará, de momento, como director de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), a pesar de que hace un mes había presentado su renuncia luego de la polémica que desató el permiso otorgado para la explotación minera en la zona de La Macarena, que afectaría Caño Cristales.

Tras ese episodio, el ministro de Medio Ambiente, Luis Gilberto Murillo, había postulado para director de la ANLA a Rodrigo Suárez, una persona respaldada por su hoja de vida y su trayectoria para asumir la dirección del máximo ente encargado de conceder licencias ambientales en el país.

Al parecer, como Suárez es un hombre más técnico que político, su falta de filiación partidista habría sido el motivo para que desde el propio Gobierno se opusieran a su nombramiento. Concretamente el vicepresidente Germán Vargas Lleras es señalado como el protagonista de reversar esta decisión, que incluso, tenía en vilo la permanencia en el cargo del ministro Murillo, que en teoría es cuota de su mismo partido, Cambio Radical. (También le puede interesar: ANLA: una crisis de autoridad)

En días pasados, la Alianza Verde le había enviado una carta al presidente Juan Manuel Santos en la que cuestionó la decisión: “Llama la atención que, contrario a la imagen que ha vendido el gobierno nacional sobre la supuesta importancia de las cuestiones ambientales, se reverse el nombramiento de una persona con un perfil altamente técnico con el objetivo de satisfacer intereses políticos”.

Otros sectores advierten que es posible que el vicepresidente esté detrás de esta decisión. El senador Armando Benedetti dijo: “Eso no me extraña porque Vargas Lleras es el clientelista más grande que tiene el país en los últimos 20 o 30 años. Él vive pendiente de los puestos, chantajea al presidente por los ministerios, apoyó la paz por los ministerios, fue fórmula vicepresidencial por los ministerios”. 

Alfredo Rangel, senador del Centro Democrático, también lamentó que el Gobierno no haya aceptado la salida del actual director de la ANLA, pese a la petición hecha por sectores políticos, académicos y ambientales. “En el tema ambiental ha habido muchas falencias durante la presente administración y en buena parte esas falencias se han originado en el otorgamiento de licencias ambientales, así que el Gobierno debería reconsiderar esa decisión”, manifestó Rangel.

El senador Alexander López, del Polo, dijo que el vicepresidente Vargas Lleras es un funcionario con mucho poder que necesita vía libre para sus proyectos de infraestructura. 

“El director de la ANLA es una persona que no tiene ningún tipo de contemplación a la hora de declarar una licencia, ese es el funcionario que requiere Vargas Lleras, así que no es nada raro que él esté detrás de la ratificación de este señor como director de la ANLA”, sostuvo.  

Pero el senador Germán Varón, de Cambio Radical, salió en defensa de la gestión del vicepresidente de la República y aseguró que se trata de “una decisión que de manera autónoma toma el Gobierno y no es por la intervención del señor vicepresidente, sino por las gestiones personales del señor Iregui”.

Aunque no existe una prueba reina para demostrar que tras el reversazo de Murillo en el nombramiento del director de la ANLA la decisión tiene aroma a Vargas Lleras. Seguramente le preguntarán sobre el tema ahora cuando acaba de regresar de Miami, donde estaba completando su recuperación.

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