Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/03/15 21:48

Los días de Ányelo Palacios tras su supuesto secuestro

El capitán que denunció la llamada ‘Comunidad del anillo’ rindió una escueta versión este martes a investigadores del Gaula. Dijo que no sentía garantías judiciales.

El capitán Ányelo Palacios denunció la llamada 'Comunidad del anillo'. Foto: Jullieth Cano / La Opinión

Desde cuando logró fugarse del lugar en donde supuestamente estaba secuestrado, en la madrugada de este lunes, el capitán de la Policía Ányelo Palacios no pronunciaba casi ni una sola palabra. Parecía estar atónito y consternado por lo que le ocurrió.

El oficial, que denunció la llamada ‘Comunidad del anillo’, una supuesta red de prostitución masculina que operaba dentro de la Policía, fue presuntamente secuestrado en la noche del sábado en la vía que conduce de Cúcuta a Pamplona, cuando se dirigía con su padrastro de 75 años, en un carro particular, hacía Bogotá. Según se ha dicho, fue abordado por cuatro hombres armados que se transportaban en dos motocicletas.

Palacios, según dijeron sus familiares, logró fugarse de sus captores y ser auxiliado por habitantes de la vereda Caliche, de Ragonvalia (Norte de Santander). Fueron estas personas las que se habrían comunicado con los familiares del oficial y revelaron su paradero. Allá llegaron las autoridades y lo encontraron con síntomas de hipotermia y deshidratación.

Desde el lunes hasta el mediodía de este martes el capitán estuvo internado en la Unidad de Sanidad de la Policía, en Cúcuta, donde le realizaron algunos exámenes médicos para conocer su verdadero estado de salud.

Después de recibir atención médica, y como parte de las investigaciones, Palacios debía ser entrevistado este martes por investigadores del Gaula para que rindiera su versión del secuestro.

Y aunque se esperaba que él narrara los detalles sobre su presunto rapto, el oficial se limitó a responder con gestos. Es decir, asintió en algunos casos y negó con la cabeza en otros momentos. “No pronunció mayor cosa durante casi una hora que duró el interrogatorio”, dijo a Semana.com una fuente cercana al caso.

La razón de Palacios para no contar lo que sucedió fue una: necesitaba la presencia de su abogado, Jesús Vergara, que se encontraba este martes en Bogotá y no pudo acompañarlo.

Según le dijo el uniformado a su defensor, no sentía las garantías judiciales por parte de la Policía para contar su versión. Esto, debido a que las autoridades no han descartado la hipótesis de un autosecuestro y a que se haya divulgado la foto en la que aparece Palacios acostado en una cama en la vivienda donde se refugió después de fugarse.

"Él (Palacios) ha pedido la presencia de un organismo internacional, algún representante del alto comisionado de Naciones Unidas, y de la Procuraduría, para que se verifique su situación porque gran parte de los hechos han sido tergiversados”, dijo Vergara a Semana.com.

En conversación con este portal, el abogado aprovechó para irse lanza en ristre contra quienes afirman que este caso se podría tratar de un autosecuestro. “Se ha dicho que se trató de un autosecuestro con el fin de desprestigiar su testimonio dentro de la investigación de la ‘Comunidad del anillo‘", manifestó.

Por esa razón, Vergara aseguró que piensa proponer a la Fiscalía que la investigación del plagio sea asumida por Gaula Militar para así poder brindarle a Palacios todas las garantías judiciales.

Semana.com habló con Milton Ruiz, el director del Gaula Militar, quien aseguró que su grupo cumple órdenes judiciales y, en el caso de que un juez les delegue la investigación, la deben asumir.

Sin embargo, Ruiz subrayó que en Cúcuta no hay sede de esa dependencia y, por eso, el caso tendría que ser trasladado a Cesar o Santander, que son los más cercanos a la capital nortesantandereana.

Por último, el coronel Fabio López, director del Gaula de la Policía, aseguró que no descarta ninguna hipótesis y que su unidad se encuentra recopilando testimonios de los testigos, tanto de su padrastro de 75 años, que lo acompañaba en el momento del plagio, como de los campesinos que lo auxiliaron. Sólo así podrían definir si fue o no un secuestro.

Ányelo Palacios tiene por ahora su verdad bien guardada. Los investigadores, que han sido prudentes, dan pasos firmes por averiguar lo que ocurrió. Es necesario para despejar las dudas en el nuevo caso de un hombre que se hizo conocido por denunciar uno de los escándalos más grandes de la Policía.

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