Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 3/2/2011 12:00:00 AM

Apoyo de Uribe a Peñalosa: ¿abrazo del oso o camino a la victoria?

“Con ese apoyo, el Partido Verde gana y pierde. Pero es más importante lo que se pierde que lo que se gana”, dicen los analistas. Y aunque a Peñalosa le parece que Uribe “dejó un mejor país”, Mockus califica el respaldo de “problemático”.

La candidatura por la alcaldía de Bogotá de Enrique Peñalosa, por el Partido Verde, arrancó formalmente esta semana. Nuevamente los tenores - Antanas Mockus, Luis Eduardo Garzón y Peñalosa - se presentaron en público para enviar el mensaje de fraternidad que los distinguió en la campaña a la Presidencia de 2010.

Sin embargo, esta vez la voz cantante la tuvo Peñalosa quien invitó a otras colectividades de la “Unidad Nacional” a unirse a su campaña para “salvar la ciudad”. No obstante, su mensaje era para La U, pues varios de los dirigentes de ese partido le han coqueteado desde que comenzó a calentarse la campaña.

(El Partido Liberal y Cambio Radical, que integran la mesa de unidad del Gobierno nacional, ya tienen candidato).

Fue el propio presidente Álvaro Uribe quien pidió a La U apoyar a Peñalosa. Tan pronto se conoció en anuncio de los verdes, el expresidente comenzó a escribir en su cuenta de Twitter mensajes de apoyo al candidato.

Uno de estos decía: “amor y principios por Bogotá y la patria ameritan que el senador Juan Lozano (presidente del Partido de la U) y el exministro Oscar Iván Zuluaga, emprendan diálogo con Peñaloza (sic)”.

Escribió nueve tweets con la siguiente estructura: “Peñaloza” (así, con zeta), más: “Por Bogotá”, y luego los temas de la agenda: “calidad de vida”, “vivienda”, “movilidad”, etc. El llamado hizo eco, tanto, que el senador Juan Carlos Vélez, un paisa, advirtió que los integrantes de La U que no apoyen a Peñalosa, deben abandonar esa colectividad.

“Los concejales de 'la U' que no estén de acuerdo con la posición fijada por Álvaro Uribe, de apoyar a Peñalosa, que aspiren por otro partido”, dijo Vélez, según una noticia publicada por El Tiempo.

No es de extrañar que Uribe apoye a Peñalosa, pues en el pasado ya lo hizo. Sin embargo, los verdes en la campaña presidencial criticaron varios aspectos de su gobierno, razón por la cual algunos no se sienten cómodos con ese apoyo.

El sector del partido más cercano a Mockus, ahora, intenta tomar distancia y dejar claro que no están de acuerdo con algunas prácticas de Uribe.

De hecho, un grupo de simpatizantes de Mockus convocaron para este jueves una protesta frente a la sede del partido, por lo que consideran una “intromisión de Uribe en la campaña de Peñalosa. Y el propio Mockus admitió que el apoyo de Uribe es “problemático” y dejó ver que no está tan tranquilo.

Pero las preocupaciones habían comenzado antes. En la mañana de este miércoles, el senador John Sudarsky, en una entrevista con La W, sacó a colación un hecho que no es para nada irrelevante: La U apoyó a Samuel Moreno en su gestión.

“Los concejales del partido de la U hacen parte del gobierno de Moreno que ha generado tanta polémica y no nos interesa hacer parte de una coalición que hasta la cosa más simple la escoge a dedo, sin licitaciones; estamos en contra de esas prácticas y no pretendemos cambiar el apoyo por contrataciones”, dijo.

Y dejó claro: “Peñalosa no es el candidato de Uribe. El expresidente Uribe no es dueño de los uribistas. Nosotros no estamos haciendo alianzas con el partido de la U”.

La senadora Gilma Jiménez, peñalosista, horas más tarde reaccionó dejando ver su molestia por las críticas al apoyo de Uribe dentro del propio partido. En una carta dirigida a Mockus escribió:

“la decisión de la Dirección del Partido Verde, de invitar a ciudadanos, organizaciones sociales y partidos políticos distintos del Partido Verde, a sumarse a una causa por Bogotá, ha suscitado reacciones apasionadas y desproporcionadas de un sector del Partido y seguramente de otros de partidos contradictores, que aprovechan la ocasión para tratar de debilitarnos”.

La senadora le recordó a Mockus que el pasado lunes la colectividad había tomado una decisión y ahora, en su criterio, Mockus la está irrespetando.

El debate en Twitter se calentó y Peñalosa respondió: “como la discusión se ha centrado en el expresidente Uribe reitero que nos entregó un país mucho mejor que el que recibió”.

Las críticas a ese tweet en las redes sociales –en dónde ha sido fuerte el Partido Verde–, tampoco se hicieron esperar.

Qué dicen los analistas

Para el analista político Fernando Giraldo, “la estrategia de Uribe, quien desde diciembre empezó a enviar mensajes de apoyo a Peñalosa y a meter la mano en el Partido Verde, funcionó”.

En su criterio, “Uribe va a apoyar a Peñalosa hasta que La U le dé el aval formalmente. Pero si no ocurre, las consecuencias podrían ser otras”. Giraldo se refería a que ese apoyo todavía es incierto, y por el contrario una fractura en los verdes o en La U podría potenciar otras candidaturas, “incluso la del propio expresidente”.

Para el analista de RazónPública.org, Jorge Orlando Melo, “es razonable que Peñalosa acepte el respaldo de Uribe, pues sus diferencias no son de fondo. Incluso, las diferencias entre Mockus y Uribe tampoco lo son, son de estilo”.

Melo explicó que ideológica y programáticamente Mockus y Peñalosa se parecen a Uribe. El problema es que permitan que “ese sector oscuro del uribismo se monte en el Partido Verde”, dijo refiriéndose a las personas del uribismo cuestionadas.

La pregunta que se abre es hasta dónde el apoyo de La U se traduce en una “alianza” y lo que eso implica. Un sector del partido, como lo dejó entrever Sudarsky, no está de acuerdo con el apoyo de políticos que van en busca de puestos y contratos. Sin embargo, si el “acuerdo” es sobre ideas –algo muy extraño en política–, el cantar sería diferente.

Apoyo de Uribe: ¿suma o resta?

“Con el apoyo de Uribe a Peñalosa, el Partido Verde gana y pierde. Pero es más importante lo que se pierde que lo que se gana”, dijo Giraldo.

Para el politólogo, tener al expresidente cerca atrae al sector uribista del electorado. Sin embargo, un electorado verde podría interpretar falta de coherencia al recibir su apoyo. En su criterio, el Partido Verde se equivocó al personalizar el apoyo del uribismo en Uribe y no esperó a hacer alianzas políticas con la dirigencia de La U.

A esto se suma el hecho de que La U apoyó la gestión de Samuel Moreno y “también es responsable del desastre en la ciudad”, dijo Giraldo.

Para Melo, sin embargo, el electorado de Bogotá es crítico y no hay porque preocuparse. “Seguramente, en caso de que Peñalosa sea el alcalde, debido a los antecedentes de la administración de la ciudad, haría una gestión cuidadosa de no permitir la corrupción”. No obstante, si Peñalosa “muestra la gana” por el apoyo de Uribe, y no defiende su independencia se le podría complicar la campaña “porque se desdibujaría”.

El apoyo de La U podría ser utilizado por otras campañas para descalificar a los verdes, pues ese partido a nivel local ha jugado un papel importante en la administración actual.

Pero también es cierto que la U, a nivel local, ha sido coparticipe de la contratación y la burocracia, factores que desempeñan un papel importante en las elecciones locales y podrían inclinar la balanza. Todos esos factores deben ser tenidos en cuenta para una alianza.

Sin embargo, tampoco está claro que la bancada de La U en el Concejo le dé su apoyo incondicional a Peñalosa. Este miércoles, el concejal Hipólito Moreno, considerado uno de los barones electorales de la ciudad sugirió que a la falta de candidato se haga una consulta entre varios nombres como: Paulo Laserna, William Vinasco, Mauricio Cárdenas, Hernando Carvalho, Camilo Ospina, Oscar Iván Zuluaga, Andrés Camacho, Marta Lucía Ramírez e incluso el propio Hipólito Moreno.

Tampoco es cierto que el apoyo de Uribe a cualquier candidato se traduzca en una elección asegurada. En 2007, Peñalosa perdió frente a Samuel Moreno, pese a la favorabilidad de Uribe. El desarrollo de la campaña, los problemas locales, el voto independiente, la maquinaria, entre otros desempeñan un papel importante. “En una elección local, se cuenta voto a voto”, dijo Giraldo.

En una columna escrita por el exaldalde de Medellín y excandidato a la vicepresidencia Sergio Fajardo hizo una pregunta: “¿hay una alianza de los Verdes con la U, o incluso, con Primero Colombia como sugiere Uribe, para la alcaldía de Bogotá?”

Y se respondió: “No entiendo porqué nos enredamos en la respuesta. El Partido Verde acordó que hasta el 31 de marzo nuestra tarea era organizar el partido”.

No obstante, su llamado no fue oído, pues todas las declaraciones que dejan ver notables diferencias sobre el apoyo de Uribe se dieron después de que escribió su columna.

Las declaraciones en caliente, las diferencias de puntos de vista y los mensajes erráticos podrían dar al traste con una de las candidaturas más sólidas a la Alcaldía de Bogotá, en criterio de los analistas.

En el fondo, la tensión por el apoyo de Uribe a los verdes se debe a que existen liderazgos muy fuertes en un partido que todavía es débil. En una campaña en sus albores, el apoyo de La U y de Uribe a Peñalosa, no solo pone a prueba la capacidad del Partido Verde de gestionar un liderazgo sin interferencias, sino también la unidad de una organización cuya consolidación está en ciernes.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.