Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2015/12/26 00:00

Aprendí a autocriticarme

ANTANAS MOCKUS Foto: JUAN CARLOS SIERRA - SEMANAFOTO:

Antanas Mockus

Exalcalde de Bogotá

‘Obediencia a la autoridad’ (1974), Stanley Milgram



Corría el año 1976 y yo era profesor de matemáticas en la Universidad Nacional, cuando leí una reseña sobre este libro en una revista lituana publicada en California. Lo encargué y pronto lo encontré, emocionado, en el buzón. Antes de leerlo me habían ofrecido dar un curso sobre los problemas de Colombia, pero lo había rechazado porque creía no estar suficientemente preparado. Después de leerlo retomé la oferta y dicté el curso. El libro me convirtió en un lector de la literatura de las ciencias sociales, especialmente de la corriente autocrítica de los años setenta. Lo he leído más de una vez, pero nunca de corrido. Cuando lo abro, sus páginas siempre me generan entusiasmo, no solo porque invitan a la ciencia a autocriticarse, sino también porque siento que esa invitación está dirigida a mí. Desde entonces he leído otros trabajos orientados a criticar la excesiva confianza en la ciencia. Obediencia a la autoridad de Stanley Milgram despertó mi interés por los relatos sobre experimentos hechos para demostrar que la ciencia no debe ser fetichizada y, además, que la fe ciega en ella puede ser peligrosísima para la humanidad.





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