Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2015/08/26 22:00

La 'oveja descarriada' del Partido Conservador

Arturo Yepes, hermano del expresidente del partido, adhirió a Clara López y tiene coqueteos con Cambio Radical. Directivas contemplan abrirle expediente disciplinario.

Arturo Yepes. Foto: Colprensa

Arturo Yepes Alzate (Manizales, 1962) es miembro de una de las familias con mayor tradición conservadora en el departamento de Caldas. Su hermano mayor, Omar, es un reconocido barón electoral que durante años se ha alternado el poder en el departamento. Bajo su sombra, Arturo ha hecho su carrera política, en la que ha alcanzado escaños en la asamblea departamental y actualmente ostenta una curul en la Cámara de Representantes.

Sin embargo, varias de las conductas y posiciones asumidas por Arturo han supuesto dolores de cabeza para la dirigencia conservadora. Especialmente en época de elecciones, cuando ha sido frecuente verlo nadar en contra de la corriente. O por lo menos sin acatar las decisiones institucionales del partido. La situación es tan reiterada, que en el Directorio Nacional Conservador la paciencia hacia uno de sus congresistas parece llegar a su límite.

El año pasado, cuando el Partido Conservador escogió como candidata presidencial a Marta Lucía Ramírez, Yepes lideró ese comando disidente que se deslizó a favor de la reelección del presidente Santos, y más aún cuando el partido decidió por unanimidad apoyar en segunda vuelta a Oscar Iván Zuluaga (del Centro Democrático).

Días después de la posesión de Santos, y cuando los azules aún debatían si mantenerse en la Unidad Nacional a recorrer el camino de la independencia, Yepes se hizo célebre por haber redactado una carta dirigida a Juan Manuel Santos en la que a nombre del conservatismo le reiteraba el respaldo para su segundo gobierno, pero a la vez le exigía mayor representación burocrática al partido. La carta enrojeció a los dirigentes azules, que optaron por desautorizar a Yepes.

Ahora, en tiempo de campaña, el congresista caldense sigue dando quée hablar. La semana pasada encabezó un acto político en Bogotá en el que varios dirigentes conservadores anunciaron su adhesión a la candidatura de Clara López, del Polo Democrático.

Yepes dice que apoya a Clara a la Alcaldía de Bogotá porque ella representa la eficacia y la transparencia que puede tener la administración distrital y ya que los conservadores, al igual que el Polo, tienen una postura política de centro. Más aún, dijo que como el conservatismo no tiene candidato propio, él está en libertad, y acusó a Marta Lucía Ramírez y al presidente del Partido, David Barguil, de estar matriculados en el uribismo.

La presencia de Yepes en un acto proselitista de Clara López parece ser la gota que colmó el vaso de la paciencia de los azules. Más aún cuando durante estos meses también le han cuestionado sus coqueteos con el vicepresidente, Germán Vargas Lleras, y su partido, Cambio Radical.

El pasado mes de diciembre, cuando el partido de Vargas celebró su convención nacional en Barranquilla, acudieron dirigentes de todo el país, pero sorprendió la presencia de Yepes, congresista del Partido Conservador.

Nadie sabe qué pasó en aquella cumbre de Cambio Radical, pero desde entonces a Arturo Yepes se le ha visto en Manizales con carpetas con los logos de este partido e incluso ha asegurado que venía instalando directorios de ese partido en su departamento.

La situación ha traspasado la frontera propia en las colectividades políticas en la que es natural que sus dirigentes tengan diferencias. Pero estar matriculado en un partido y hacerle el juego a otro es algo que la dirigencia conservadora parece no tolerar más.

Las conductas de Yepes perfectamente se podrían inscribir dentro de la doble militancia. Y aunque de momento no hay denuncias internas al respecto, Semana.com conoció que el tribunal de ética del partido, de oficio, contempla abrir un expediente disciplinario contra el congresista caldense. La próxima semana, en una junta de la Dirección Nacional, podría haber determinaciones al respecto.

De abrirse un expediente, Yepes podría exponerse a duras sanciones por ir en contra de la disciplina del partido. Una de ellas puede ser la perdida de voz y voto en el Congreso, tal como lo contemplan los estatutos. Una sanción de esa naturaleza podría ser sui generis en el país y podría afectar la presidencia de la Comisión Tercera, que actualmente ostenta el parlamentario caldense.

Arturo Yepes parece ser la 'oveja descarriada' del conservatsimo, o por lo menos la que más dolores de cabeza le ha generado a la dirigencia conservadora.

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