Una de las primeras hipótesis que se manejan sobre el crimen del taxista Alberto Pérez García da cuenta de que el hecho se presentó tras una riña en el interior del vehículo en el momento en que el conductor de 49 años se negó a recibir un trago de dos pasajeros que lo abordaron a la salida de un ca
sino.
Según Hugo Ospina, vocero de los taxistas y quien lidera una colecta para el sepelio de Pérez García, “al parecer, uno de los clientes sacó un arma y en un momento de la disputa y, no se sabe cómo ni en qué circunstancias, se presentó el disparo que acabó con la vida del compañero”.
Tras el hecho, uno de los pasajeros, el que se presume que disparó, se bajó del carro y abordó otro taxi con el fin de huir. Sin embargo, otros conductores que se percataron del hecho lo detuvieron ante su actitud sospechosa tras una persecución por la avenida Las Américas a la que también se unió la Policía.
Al detenido intentaron lincharlo entre unos 50 taxistas que llegaron al lugar, pero no lograron tomarse la justicia por cuenta propia. Sin embargo, la prueba para determinar si tenía rastros de pólvora en sus manos salió negativa, según confirmaron fuentes de la Fiscalía.