Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2008/05/31 00:00

Así fue la masacre

SEMANA revela la verdad sobre el asesinato de los diputados del Valle del Cauca y cómo las Farc encubrieron el hecho.

Así fue la masacre

El próximo 18 de junio se cumple el primer aniversario de uno de los hechos más atroces en la historia reciente del país: el asesinato de 11 diputados del Valle secuestrados por las Farc el 11 de abril de 2002.

Cuando se conoció la noticia sobre la masacre, las Farc negaron su responsabilidad. De hecho, en un comunicado público difundido el 28 de junio, 10 días después de los hechos, los subversivos intentaron culpar al Estado. Hoy, gracias a la información encontrada en los computadores de Raúl Reyes, no sólo se ha logrado confirmar que fue esa guerrilla la que cometió el hecho, sino que, además, los miembros del Secretariado planearon una compleja estrategia para negar su responsabilidad y culpar al gobierno.

"Por una grave confusión con otra unidad de las Farc que los confundió con 'elenos' y los atacó, la guardia ejecutó a 11 de los 12 rehenes porque pensaban que el Ejército los atacaba. Grave equivocación que nos creará muchos problemas. Si hay Ejército cerca en el lugar donde ocurrieron los hechos y podemos arrastrarlos para ese lugar, le podemos echar la culpa de lo ocurrido al enemigo". Este es uno de los apartes de un correo enviado por Alfonso Cano, actual cabecilla de las Farc tras la muerte de 'Tirofijo', a los demás miembros del Secretariado, el día de la muerte de los diputados. Este correo confirma que desde el comienzo las Farc siempre estuvieron al tanto de lo que había ocurrido. Tras esa comunicación de Cano, y durante varios días, hubo fluida comunicación entre los jefes guerrilleros para tratar de "manejar" lo ocurrido.

El 22 de junio, 'Tirofijo' les escribió a los integrantes del Secretariado y les planteó su posición sobre el manejo de la situación. "Con motivo de lo ocurrido para ver si entre todos logramos encontrar una salida más comprensible para el público y familiares en la cual murieron todos ellos y si el secreto se mantiene hasta el momento, me surgen dos propuestas: la primera, aplazar el comunicado por largo tiempo hasta cuando las dos partes estén sentadas en la mesa hablando del tema del intercambio. Segundo, informar que la custodia de los prisioneros junto con ellos desertó y en su persecución por una compañía en medio del combate cayeron todos, cuyos cadáveres estamos dispuestos a entregar a los familiares teniendo en cuenta que los refranes dicen: 'que estas son patadas de ahogado'. Porque los hechos son los hechos", concluye 'Tirofijo' en esa carta.

El 26 de junio, Cano escribe una nueva comunicación a 'Tirofijo' y los demás integrantes del Secretariado en la cual les entrega más detalles sobre lo ocurrido. "Tanto el jefe de la guardia de los retenidos, que es el jefe del frente 60, como el jefe del 29 frente atribuyen el hecho a la intensa tensión en que se debaten nuestras unidades por la confrontación permanente con el Ejército. Sobrevivió un diputado que estaba sancionado en otro sitio, el diputado sobreviviente no vio nada, sólo escuchó.", dijo el ahora jefe máximo de las Farc.

'Timochenko', el guerrillero que confirmó la muerte de Marulanda, terció en el tema. "Ante lo que se presentó con los diputados me inclino porque asumamos la responsabilidad de lo sucedido y no responsabilizar al gobierno por su negativa al intercambio en medio de ofensivas permanentes para su rescate. Entiendo que quedó uno vivo. Si no hay problemas de seguridad, el comunicado lo podría llevar él", dice en un correo, fechado el 26 de junio. Su propuesta no tuvo acogida.

Dos días después de la carta de 'Timochenko', el 28 de junio, las Farc emitieron el comunicado público: "Los 11 diputados murieron en medio del fuego cruzado cuando un grupo militar sin identificar hasta el momento, atacó el campamento donde se encontraban. Agencias de espionaje intentan bloquear nuestros servidores de Internet, para evitar la denuncia de estos trágicos hechos. Fuerzas militares del Estado se acompañan de bandas paramilitares y reciben apoyo de mercenarios extranjeros.

En el área de los acontecimientos se desarrollan desde hace varias semanas amplias operaciones conjuntas de militares y paramilitares, lo que ha generado innumerables combates y creciente presencia de fuerzas oficiales".

Esa comunicación causó gran desconcierto e, incluso, sembró dudas en diferentes sectores de la opinión pública y la prensa que alcanzaron a insinuar que los subversivos habían asesinado a los diputados ante una operación de rescate por parte de fuerzas especiales colombianas y extranjeras. 'Tirofijo' estaba muy conforme con su estrategia y los resultados que produjo el comunicado, como queda claro en una carta enviada a Cano el 5 de julio. 'Tirofijo' hace comentarios sobre la reacción y da instrucciones.

"De acuerdo con el nuevo comunicado confirmando la presencia de operativos conjuntos ejército-paras etc., contra Farc en la región y de nuestra parte manteniendo el secreto inicial y a la vez sosteniendo la versión de una fuerza desconocida que asaltó el campamento, donde mostremos el lugar de entrada y salida del grupo asaltante nos salvamos, no importa la clase de especialista en investigaciones. Ello quiere decir que si usted antes de permitir la entrada de comisiones humanitarias a recibir los restos de los diputados organiza y planifica bien todo para efecto de investigaciones. saldremos bien librados a pesar de semejante campaña".

Esta última parte de la carta de 'Tirofijo' explica las razones por las cuales las Farc dilataron durante varios meses la entrega de los cuerpos de los diputados, los cuales fueron recuperados por una comisión de la Cruz Roja Internacional el 8 de septiembre de 2007.

La "planificación" a la que se refirió 'Tirofijo' básicamente pretendía, como él mismo lo reconoce en la comunicación, tratar de desviar y confundir las investigaciones.

Desde cuando se conoció la matanza de los diputados, las autoridades no tuvieron duda de que las responsables habían sido las Farc. Las investigaciones posteriores de la Fiscalía no sólo ratificaron que la guerrilla perpetró el crimen, sino que dejaron en evidencia la sangre fría con la que cometieron los asesinatos. Pero quedaba la duda de qué fue lo que realmente pasó. Ahora los correos encontrados en el computador de Reyes agregan dos elementos nuevos: por qué ocurrió el hecho y la estrategia de las Farc de encubrir un crimen que indignó y enlutó al país.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.