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| 4/22/2014 12:00:00 AM

El triángulo amoroso detrás del ataque con ácido

Para la Fiscalía, la mujer que acompañaba al joven asesinado con ácido en Medellín fue quien ordenó el ataque.

Aura Luz Vélez Benjumea, hoy detenida en los calabozos de la Sijín en Medellín, habló con una voz quebrada y adolorida el día que Darío Arizmendi la entrevistó en Caracol Radio.
 
La noche anterior habían asesinado con un chorro de ácido al joven Alejandro Correa Castaño y ella era la única testigo.
 
—Aura Luz, gracias por ofrecer su testimonio, ¿usted conocía a Alejandro hacía mucho tiempo? —le preguntó Arizmendi, el 9 de abril pasado.
 
—Sí, hacía mucho tiempo, era muy amigo de la familia, de mis hijos, de mi esposo, de todos acá—contestó al borde del llanto. 
 
—¿Cómo ocurrió todo? 
 
—Estábamos caminando y nos salió alguien a atacarnos, Alejandro se cayó al suelo y ahí mismo nos tiraron eso—continuó.
 
—¿O sea que realmente el motivo era el atraco?
 
—Sí.
 
Arizmendi hizo una pausa y luego le preguntó, 
 
—¿Les pidieron que entregaran el celular o el reloj, qué se yo?
 
—Sí, que todo lo que tuviéramos.
 
Aura Luz, una mujer morena, de pómulos pronunciados y 42 años de edad, aquel día contestó varias entrevistas y hasta apareció en la portada del diario Q’Hubo de Medellín, mostrando sus quemaduras y contando la historia de cómo unos presuntos ladrones le habían rociado ácido a Alejandro, hasta quemarlo en el 90 % de su cuerpo. El muchacho, estudiante de ingeniería de sistemas, murió horas después.
 
Sin embargo, los días comenzaron a pasar y para la Fiscalía aquella versión comenzó a tornarse incongruente. Lo primero que salió al paso de la investigación era que Aura, pese a que doblaba en edad a Alejandro y pese a ser casada, había sostenido con él una relación que ya se había deteriorado. “Mamá, yo voy a dejar a esa señora”, le dijo alguna vez  el muchacho a Cecilia Castaño Cardona.
 
Desde el día en que ocurrieron los hechos, un grupo de tareas, coordinado por la dirección de Fiscalías de Medellín y del que hicieron parte cinco fiscales, 10 agentes de la Sijín de la Policía y cinco funcionarios del CTI, trabajaron durante la Semana Santa tratando de atar los cabos para resolver el caso.
 
Hasta que apareció un detalle que cambió el rumbo de la historia. Varios testigos vieron a Aura Luz, una hora antes del ataque, sentada en una tienda del municipio de La Estrella, conversando con un joven llamado Héider Johan Restrepo Sánchez. Aura Luz, dijeron los testigos, le señaló a Héider Johan el lugar a donde se llevaría a Alejandro, una vez se encontrara con él.
 
Según la Fiscalía, Aura salió de la tienda a eso de las 8 p. m. y se encontró con Alejandro, tal como lo había dicho a viva voz minutos antes. Héider, relata un investigador, sacó una paquete cubierto por una bolsa blanca que tenía debajo de la silla y salió a buscar a otro hombre llamado Tomás de Jesús Vélez Laverde.
 
En efecto, el ataque se produjo en una calle con poca iluminación, en toda la frontera entre el municipio de La Estrella e Itagüí. Allá llegaron, según la Fiscalía, Tomás de Jesús y Héider Johan a ejecutar aquello que presuntamente planeó Aura Luz. Dentro de las pruebas que serán presentadas hoy ante un juez con funciones de control de garantías está un video en el que aparece uno de estos hombres caminando con el tarro de ácido clorhídrico en la mano, el mismo que fue hallado en el lugar del ataque.
 
Ahora bien, ¿qué razones tenía esta mujer para mandar a rociarle ácido a Alejandro? Según el general José Ángel Mendoza, comandante de la Policía Metropolitana del Valle del Aburrá, el joven estaba siendo presionado para seguir con esa relación que en algún momento tuvo con Aura Luz. 
 
“No es correcta la versión de que era una exnovia de Alejandro la que había contratado a los dos sujetos para asesinar a Alejandro, sino que es la propia señora que ese día lo acompañaba -decepcionada porque este muchacho era obligado a continuar con esa relación sentimental- la que contrata a los dos sujetos que atacan a Alejandro y que, de manera colateral, terminan afectándola a ella”.
 
La captura tanto de Aura Luz como de Héider Johan y Tomás de Jesús se produjo a las 2 de la tarde de este lunes. Un agente que estuvo en el procedimiento le relató a Semana.com que Héider Johan tiene quemaduras de ácido en su mano derecha.
 
Con pruebas técnicas, testimoniales, es decir, versiones rendidas por ciudadanos y familiares tanto de los afectados como de los agresores, la Fiscalía hoy les imputará a los implicados el presunto delito de homicidio agravado. Ante un juez intentarán demostrar que no fue un enemigo ni un ladrón, sino un amor resentido, el que le terminó quitando la vida a Alejandro, quien hoy ya cumple 13 días de muerto.
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