Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 1996/12/30 00:00

"AUTODEFIENDASE, NOS DIJO EL GENERAL YANINE"

"ENTREVISTA" RAMON ISAZA, JEFE DE LAS AUTODEFENSAS DEL MAGDALENA MEDIO

"AUTODEFIENDASE, NOS DIJO EL GENERAL YANINE"

La periodista Anna Fernanda Valderrama, del Noticiero Nacional, entrevistó a Ramón Isaza, jefe de las autodefensas del Magdalena Medio, quien habló de su relación con el general Farouk Yanine Díaz. Ante las limitaciones legales que para televisión tiene la emisión de voces de personas al margen de la ley el Noticiero Nacional cedió la entrevista a SEMANA. Anna Fernanda Valderrama: ¿Cómo fue la relación de ustedes con el general Yanine? Ramón Isaza: Ni muy buena, ni muy mala, pero digo que más bien buena porque nunca nos atacó y fue un hombre que pensó que esto era definitivo para acabar con la subversión. El general Yanine les dijo a los ganaderos: "Busquen solucionar los problemas de la región ustedes mismos. Autodefiéndanse, ustedes saben cómo tienen que hacerlo, porque al Ejército le queda imposible entregar un soldado a cada colombiano para que lo respalde". A. F. V.: ¿Qué opina de la actual situación del general Yanine? R. I.: Es una problemática muy dura para el general Yanine a pesar de ser un hombre tan valioso en este país. Sin embargo esa es la función de la izquierda: tratar de desorganizar las cosas y darle imagen al general. El general Yanine no tiene nada que ver con lo que dijo el 'Negro' Vladimir, que lo único que quiere es hundir al general para que le rebajen las penas. Yo creo que no es justo y todo el Magdalena Medio está en condiciones de solidarizarse con el general Yanine. A. F. V.: ¿Y usted conoció a Vladimir? R. I.: El 'Negro' Vladimir fue quien echó al agua al general Yanine. El era un comandante del IX frente que cuando se vio acosado por las autodefensas mías se entregó a la decimocuarta Brigada. Allá estuvo algunos días y se lo entregaron al señor Henry Pérez, porque él pidió que quería trabajar con las autodefensas. Después cometió sus errores y por eso lo capturaron. Ahora, para que le rebajen penas, va a empezar a meter a unos y a otros en paseos que no tienen nada que ver con eso. A. F. V.: ¿Por qué ese apoyo tan decidido? R. I.: No sólo por el general Yanine, sino por todas la Fuerzas Armadas, porque hemos visto que en todas partes donde el Ejército está atacando a la subversión es atacado por los derechos humanos, la Cruz Roja y la Defensoría del Pueblo. Todo eso tiene que ver con el ideal de la subversión. Ellos hacen mucha fuerza para que el gobierno no nos colabore con nada sino, por el contrario, nos persiga. Pero gracias a Dios hasta ahora no ha sucedido eso. Nosotros hemos trabajado y cuando el Ejército se mete en una región y nosotros estamos, nosotros nos abrimos para otra parte y vamos dándole por un lado para que ellos operen por el otro.A. F. V.: ¿Esto quiere decir que ustedes se sienten protegidos por el Ejército?R. I.: En un tiempo fuimos perseguidos por ellos, pero de pronto se dieron cuent a de que la cuestión no era perseguirnos, sino prestarnos, al menos, el apoyo de no persecución y dejarnos trabajar. De pronto miraron que lo que hemos hecho ha sido lo mejor y que hay áreas donde hay autodefensas que el Ejército no tiene que tocar para nada porque no hay guerrilla. Entonces les agradecemos mucho que al menos nos han colaborado con dejarnos las zonas libres que tenemos para que sigamos sosteniendo esta problemática. Claro que a veces sí nos hacen dar rabia porque no nos dejan meter en algunas zonas, pero en cambio sí se les mete la guerrilla y no se ponen las pilas. A. F. V.: Y cuando el general Yanine estaba, ¿eso sucedía? R. I.: No. Eso no sucedió nunca. El Ejército tenía orden y no estaba amarrado. Hoy en día, así el Ejército quiera hacer las cosas, no puede porque está maniatado por los derechos humanos. Por eso yo le digo al gobierno nacional que le preste apoyo al Ejército y que desaparezca eso de los derechos humanos porque eso le está dando resultado a la guerrilla pero no a nosotros. A. F. V.: ¿Qué opina de lo que está haciendo Fidel Castaño de secuestrar familiares de guerrilleros? R. I.: Estoy de acuerdo. Me parece muy bueno el método porque la mayoría de las veces la que secuestra es la guerrilla. Para ellos, secuestrar es un lujo. Si no se les da plata, matan a la persona, y si se les da, la reciben y de todas maneras la matan. A ellos nunca les ha dolido el secuestro, nunca han sufrido eso. En este momento les está doliendo y yo les abono el gusto a los Castaño. Que continúen con eso y que le hagan parejo a ver si de pronto la subversión toma conciencia un día de estos de que eso es duro. A. F. V.: ¿Usted estaría dispuesto a seguir el ejemplo de los Castaño? R. I.: Sí, yo también podría hacerlo. Tengo la infraestructura y conozco a muchos familiares de guerrilleros, de comandantes de la guerrilla. No lo he querido hacer, pero si toca hay que hacerlo. A. F. V.: ¿Eso significa que usted no está pensando para nada en las propuestas de desmovilización que les ha hecho el gobierno? R. I.: Las autodefensas campesinas del Magdalena Medio rechazamos esa pretensión, porque ya en el 90 caímos en esa trampa y entregamos las armas pensando que el gobierno nos iba a apoyar. Nos dijeron que nos iban a mandar carnés de desmovilizados para que pudiéramos volver a la legalidad y trabajar en el campo, como la gente común y corriente, pero lo que nos mandaron fue órdenes de captura. A. F. V.: ¿Entonces, hasta cuándo piensan mantener esta guerra? R. I.: Hasta que la guerrilla entregue sus armas. Lo que queremos decirle al gobierno con esto es que cuando el último guerrillero entregue sus armas nosotros automáticamente llamamos al gobierno para que nos reciba las nuestras. Este 30 de noviembre voy a cumplir 55 años. Hace 18 unos ganaderos me preguntaron que si yo era capaz de armar gente para defendernos de la guerrilla y yo les dije: "Claro que soy capaz". Y lo hice convencido de que esta era la solución para el país. Yo empecé con 16 hombres. Hoy todos están muertos. Yo me encuentro contando el cuento y con ganas de organizar esto en muchas partes. Entonces, ¿por qué voy a caer otra vez en la trampa de la desmovilización? A. F. V.: ¿Y no han pensado en salidas intermedias, por ejemplo en las Convivir? R. I.: No, porque si nosotros nos convertimos en cooperativas no podemos hacer nada. Vendríamos siendo lo mismo que el Ejército o la Policía y todas las demás instituciones legales que no pueden hacer nada contra la guerrilla. Lo que tenemos que hacer es continuar como estamos. El gobierno ha sido muy flojo y no ha atacado a la subversión. Ellos conocen cuáles son las áreas afectadas por la guerrilla, dónde están los campamentos, si no que no le ha dado la gana de hacer algo. Pero si al gobierno le da la gana, ellos se van porque se van. A. F. V.: Pero sabemos que ustedes últimamente han tenido acercamientos con el gobierno.. R. I.: Sí. Pero por ejemplo el ministro Serpa. El ministro Serpa habla con nosotros de acercamientos. Aquí vienen delegados del Ministerio del Interior y hablan con nosotros, se comprometen a estudiar peticiones y luego el Ministro sale a decir a la luz pública que todo es falso y que no tiene nada que negociar con nosotros porque somos ilegales.A. F. V.: ¿Y eso ha sucedido con frecuencia?R. I.: No digo que con frecuencia, pero sí ha pasado. Es que Serpa es un tipo de mucho cuidado, porque él es político.A. F. V.: ¿A usted quién lo ha querido matar?R. I.: Obviamente la guerrilla, pero el que más me tuvo ganas fue Pablo Escobar, que una vez me mandó una carta donde me decía que: o le caminaba a él o me iba de la región, o que me mataba. Entonces le dije: ni le camino, ni me voy de la región y voy a procurar por no dejarme matar.

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