Domingo, 26 de febrero de 2017

| 2009/12/16 00:00

Balance agridulce con la Ruta del Sol

Mientras que los sectores 1 y 2 fueron adjudicados, el tercer tramo fue declarado desierto y deberá empezar nueva licitación. Los Nule estudian acciones legales en contra del Inco.

Balance agridulce con la Ruta del Sol

El Gobierno Nacional logró por fin ayer adjudicar la renombrada Ruta del Sol, proyecto vial que exige de inversiones superiores a los 2.600 millones de dólares y que es actualmente uno de los más ambiciosos en Latinoamérica.

A la medianoche de este martes, el director encargado del Instituto Colombiano de Concesiones (Inco), Gabriel Ignacio García, dio por adjudicados los tramos 1 y 2 de esta obra y declaró desierto el tramo 3, lo que significa que será necesario iniciar otro proceso de licitación para este sector.

El tramo 1 que va entre Villeta y El Korán fue adjudicado al consorcio Vial Helios conformado, entre otros, por los Hermanos Solarte, Conconcreto y la firma argentina Iecsa. Este consorcio venció al liderado por el constructor Mario Huertas, al pedir menores aportes por parte del Inco para el desarrollo de la obra. En total, Helios pidió 962.000 millones de pesos en aportes oficiales durante los próximos seis años. La oferta fue inferior en casi 200.000 millones de pesos frente a los propuesto por Huertas.

En el tramo 2, la suerte fue para el consorcio de la firma brasilera Odebrecht y Corficolombiana que fueron los únicos que llegaron habilitados a la última fase del proceso. En el camino fueron eliminados dos consorcios. Odebrech y sus socios pidieron 2,1 billones de pesos en aportes del Inco para los próximos 16 años.
Los consorcios ganadores deberán hacer el cierre financiero e iniciar obras el próximo año.

Trago amargo
La polémica de la noche estuvo por cuenta del grupo liderado por los hermanos Nule y la compañía China Railway Shisiju. La propuesta de este consorcio fue rechazada por el comité evaluador, entre otras razones, porque la garantía de seriedad de la oferta no cumplió con los requisitos del pliego, porque quedaron dudas acerca del compromiso de la firma china y porque ninguno de los socios locales del grupo cumplía con requisitos de patrimonio, flujo de caja ni capacidad financiera.

Los abogados del grupo Nule dijeron durante la audiencia, que estaban siendo juzgados con base en percepciones, por las informaciones salidas en los medios de comunicación y que existía un prejuicio acerca de las compañías chinas.

El comité evaluador respondió duramente esos cuestionamientos y recordó que el consorcio completó su propuesta a “cuentagotas”, y hasta presentó papeles el mismo día de la audiencia de adjudicación.

La decisión dejó insatisfechos a los Nule, quienes se retiraron de la audiencia apenas se conoció el fallo definitivo del comité evaluador. Según fuentes allegadas a ese grupo, en este momento el equipo jurídico del consorcio está estudiando si interpone alguna acción legal en contra del proceso.

A pesar de las críticas de los Nule, la sensación que quedó en el auditorio es que la asignación de las obras de esta importante vía se dio con el cumplimiento de todos los requisitos de ley.

De hecho, el contralor delegado de Infraestructura física, César Torrente Bayona, pidió celeridad en la adjudicación, pues a lo largo del proceso todos los interesados tuvieron la oportunidad de plantear sus dudas y reparos. En una carta dirigida al director encargado del Inco, Torrente dice que “la Contraloría ha sido testigo de todas las garantías otorgadas a los diferentes proponente”.

Más allá de la decisión de los Nule, el hecho es que la concesión quedó con uno de sus tramos sin adjudicar y por esta razón será necesario iniciar otro proceso licitatorio. Es tal vez un motivo de preocupación para el gobierno que ahora deberá enfrascarse en otra licitación para dejar lista y en obra la licitación más grande del país que deberá ser el reemplazo de la mal recordada Commsa.

Así es el proyecto
Luego del fiasco de Commsa, el gobierno nacional decidió estructurar una única concesión vial que uniera, con doble calzada, al centro del país con la Costa Atlántica, reduciendo el tiempo de tránsito en por lo menos 3 horas.

Para ello estructuró la Ruta del Sol, que va entre Villeta y la Y de Ciénaga, a lo largo de más de 1.000 kilómetros. Por tratarse de una megaobra, las autoridades decidieron dividir el proyecto en tres tramos.

El primero va entre Villeta y El Korán. Es el más corto con apenas 78 kilómetros, pero el que más retos de ingeniería tiene, pues deberán hacerse muchos viaductos y túneles, en el descenso de la cordillera oriental hacia el río Magdalena. Este es el tramo que construirán los hermanos Solarte y la firma Conconcreto.

El segundo tramo va entre El Korán y San Roque en Cesar, es el tramo más largo con 528 kilómetros y será desarrollado por Odebrecht y Corficolombiana.

El tramo tres, que no fue adjudicado, consistía en 465 kilómetros entre San Roque y la Y de Ciénaga en Magdalena.

Las obras deberán arrancar el próximo año, luego de que se dé el cierre financiero y la firma del contrato.


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