Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1994/07/18 00:00

BASURA HUMANA

La Procuraduría encontró graves irregularidades en el manejo de desechos orgánicos en los hospitales distritales de Bogotá.

BASURA HUMANA

EN EL HOSPITAL DE SAN Blas, junto a la cama de partos, hay una pequeña abertura en la tosca pared de ladrillo que comunica, al otro lado, con una caneca desvencijada. Cuando los médicos terminan de atender un alumbramiento, arrojan por este hueco las placentas y cordones umbilicales de los recién nacidos. Pero también botan jeringas, guantes y bolsas de suero que usan en otras cirugías. Si hay espacio, los encargados del aseo completan el lleno de la caneca con los sobrados de las comidas de los pacientes y la basura en general.

Cerca de allí, en el hospital de El Guavio, era un garaje de carros adaptado también como depósito de basuras y desechos de construcción, hay una camilla metálica donde se colocan los cadáveres a la espera de que venga la camioneta de Medicina Legal. Como esas esperas pueden ser largas, los cuerpos comienzan su proceso de putrefacción al aire libre...

Este manejo que se les da a los desechos orgánicos e inorgánicos no es muy diferente del que se ve en las demás instituciones distritales de salud de Bogotá. En las de Trinidad Galán y La Granja los restos de las amputaciones se arrojan a las mismas canecas donde se depositan sobrados de comida y utensilios quirúrgicos usados.

El asunto llegó a tales extremos que el propio Ministerio Público decidió emprender hace dos meses una investigación para sancionar a las entidades que estuvieran incumpliendo las normas. El propio procurador Carlos Gustavo Arrieta comisionó a las delegadas para la vigilancia judicial, administrativa y de asuntos presupuestales para que analizaran este problema en todos los hospitales distritales.

OJOS CIEGOS
El lío más grave ocurre en la capital, donde los desechos son manejados inadecuadamente: unas veces porque las directivas de esos centros desconocen que existe una normatividad (la resolución 04153) y otras porque no tienen presupuesto para implementar los cambios y capacitar al personal del aseo. Lo que preocupa a las autoridades es que aún no se han investigado las consecuencias que pueden estar generando esos malos manejos.

Tras la investigación de la Procuraduría se logró establecer que cerca del 70 por ciento de las instituciones distritales de salud no tenían ni idea de lo que era el manejo de los desechos. Los casos más preocupantes se encontraron en los hospitales de Bosa, Trinidad Galán; El Guavio, El Tunal, San Blas y La Granja. Sólo en los centros médicos de Kennedy, Simón Bolívar y Fray Bartolomé de las Casas presentaron condiciones adecuadas.

En el de Bosa, por ejemplo, los funcionarios de la Procuraduría no sólo hallaron un mal manejo de desechos sino un desaseo casi absoluto en el hospital. "Encontramos una falta de asepsia terrible. No había canecas apropiadas para los desechos y revolvían los orgánicos con basuras de todo tipo. Vimos también un colector de aguas negras que pasaba cerca de la estufa donde se preparan los alimentos para los pacientes", asegura Marta Robayo, una de las investigadoras del Ministerio Público.

Otros casos fueron más dramáticos. En el hospital de La Victoria se estaban comercializando los desperdicios de comida para la alimentación de cerdos. Pero el que los vendan no habría sido grave si no fuera porque muchos de esos residuos provenían de pacientes con enfermedades infectocontagiosas."Es posible que a través de los cerdos que consumen desperdicios contaminados la gente pueda infectarse de hepatitis, o que el manejo inadecuado de las basuras agrave la salud de los pacientes", dice Jafizza Ivonne Namen, procuradora provincial para la Vigilancia Judicial.
Pero lo que más ha impactado a los funcionarios es el hecho de que algunos hospitales carecen de neveras para conservar los cadáveres. En El Guavio se detectaron casos de cuerpos que permanecieron semanas en camillas metálicas a la espera de los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación -encargados de realizar los levantamientos-, o de los familiares respectivos.

CORRECTIVOS
Si bien los centros hospitalarios visitados estaban infringiendo la resolución 04153, la Procuraduría decidió -en primera instancia- darles un compás de espera para que solucionen los problemas. "Se les entregaron copias de la legislación vigente y se les sugirieron los correctivos que tenían que llevar a cabo para mejorar el manejo de los desechos. Se les pidió, por ejemplo, el uso de tapabocas y guantes para los empleados encargados de manipular esos desechos y el uso de bolsas plásticas de diversos colores para clasificar los residuos antes de depositarlos en la basura", dice Claudia Balcázar, procuradura provincial para la Vigilancia Administrativa.

Despúes de la visita de la semana pasada se estableció que el 90 por ciento de los hospitales llevaron a cabo las recomendaciones, lo cual es considerado por la Procuraduría como un "verdadero éxito" (ver recuadro). Sin embargo, hay escollos que deben superarse, entre ellos la falta de presupuesto de la mayoría de instituciones de salud del Distrito. Y se están dando pasos: el hospital de El Guavio decidió hacer convenios con otras entidades para guardar sus cadáveres mientras logra comprar su propia nevera.

Pero lo preocupante es que el país no tenga una legislación unificada que establezca los parámetros para el manejo de los desechos orgánicos e inorgánicos. Porque hay casos aislados: en Medellín, el hospital Pablo Tobón Uribe diseñó un manual que le ha permitido colocarse a la vanguardia en el manejo de los desechos hospitalarios, y Bogotá posee una legislación al respecto hace apenas un año. No obstante, las demás ciudades están en veremos.-

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