Domingo, 22 de enero de 2017

| 2015/12/25 22:00

Un dudoso negocio que se le frustró a la administración Petro

Sin el conocimiento del nuevo alcalde, el Acueducto contrató a una banca comercial para vender parte de su patrimonio a una empresa italiana. Por falta de tiempo no se cristalizó la operación.

Alberto José Merlano Alcocer, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y el alcalde Gustavo Petro. Foto: Archivo SEMANA

Desde el pasado mes de noviembre, cuando empezó a reunirse la comisión de empalme entre la saliente administración de Gustavo Petro y el alcalde electo Enrique Peñalosa, muchos han sido los temas puestos sobre la mesa.

Las reuniones consistían en tomar una radiografía de cada despacho y entidad del Distrito, sin otro objetivo distinto que conocer los diagnósticos en materia administrativa, financiera, y en el avance de los procesos.

Por eso, sorprende que tras estos dos meses de trabajo, la comisión de empalme del alcalde Peñalosa no haya sido enterada de un negocio que caminaba al interior de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado (EAAB) de Bogotá. En ninguna de las reuniones, y mucho menos en la que sostuvieron Petro y Peñalosa, se habló de la posibilidad de vender el patrimonio de la empresa a una extranjera.

A comienzos de diciembre la EAAB contrató a Capital Corp, una firma de banca de inversión independiente, para hacer un ‘due dilligence” (debida diligencia), un estudio sobre el estado financiero, técnico y administrativos, con el propósito de iniciar un proceso de venta.

Esta diligencia se aplicó a dos de las empresas en las que la EAAB tienen acciones a través de Aguas Capital, Gestaguas (86%) y Aguas Sabana de Bogotá (20%). Es un proceso que puede durar entre tres y seis meses, según expertos, pero que se inició con el objetivo de sacarlo antes de terminar el año, y sellar un negocio.

Alberto Merlano Alcocer, actual gerente de la EAAB, confirmó a Semana.com el trámite de esta diligencia, sin embargo aseguró “que no hubo tiempo” para adelantar el proyecto, el cual pretendía especializar a la empresa Aguas Bogotá exclusivamente en la prestación del servicio de Aseo en la ciudad.

Para ello se pretendía vender las participaciones de Aguas Capital en Gestaguas y Aguas Sabana de Bogotá a la firma italiana ACEA, empresa que presta el servicio se agua y electricidad de Roma.

La presencia de ACEA como inversionista en la capital no es nueva. Tiene acciones en la empresa Aguazul S.A., junto a Vicente Cavalli Papa y Luis Belarcazar. Aguazul es una de las cinco gestoras comerciales del Acueducto de Bogotá, que se encarga de la lectura de medidores y la entrega de facturas. Ahora serían los interesados en la compra de acciones que Aguas Bogotá tienen en  Gestaguas y Aguas Sabana de Bogotá.

Lo que inquietó a muchos es que detrás de este negocio estuviera el nombre de Vicente Cavalli, quien en el año 2005 promovió el negocio de la compra del 86 % de las acciones de Gestaguas, empresa de la que Cavani se quedó con el 14 %, por parte de Aguas Capital.

Y es que aquel negocio fue motivo de escándalo hace diez años en la ciudad, durante la administración de Lucho Garzón, pues la Contraloría destapó varias irregularidades. Entre otras concluyó que el Acueducto había pagado $8.000 millones por el 86 % de Aguas Capital, cuando en los libres esta empresa valía aproximadamente $1.100 millones.

Quien proyectó este negocio, en el año 2004, fue el entonces gerente de la EAAB, Alberto José Merlano, con el propósito de comercializar un banco virtual de agua de 160 millones de metros cúbicos de agua de la cual podía disponer la ciudad.

Merlano es el actual gerente de la EAAB y quien habría autorizado la operación con la empresa italiana.  Lo particular del caso es que sea, en la administración de Gustavo Petro, cuyo discurso ha sido la defensa de lo público, donde se haya intentado vender el patrimonio a una empresa extranjera.

Aunque la operación se frustró por falta de tiempo, lo que deja un mal sabor es que se haya intentado hacerla, a menos de un mes de que iniciara la nueva administración. Y más aún que dos de los nombres que protagonizaron un negocio fraudulento, en el 2015, como los son Alberto Merlano y Vicente Cavalli, aparezcan involucrados en este intento fallido.

Las dudas que también deja este episodio es si el alcalde Gustavo Petro estaba enterado, o la diligencia empezó a tramitarse sin su consentimiento. Y por qué no le fue informado este proyecto a la comisión de empalme de Enrique Peñalosa. 

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