Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2015/11/23 11:00

Increíble: por error, jueza dejó en libertad a peligrosa banda de sicarios

Se trata de 14 miembros de la organización conocida como los ‘Carelocos’ que delinque en Bogotá. Una compleja investigación de la Policía quedó en el limbo.

Increíble: por error, jueza dejó en libertad a peligrosa banda de sicarios Foto: SEMANA

El viernes, mientras el alcalde Gustavo Petro celebraba por Twitter que las 48 horas anteriores no se había presentado ni un solo homicidio en Bogotá, en un juzgado del complejo judicial de Paloquemao ocurría un hecho sin precedentes.
 
Por aparentes errores de procedimiento, una jueza de garantías dejó en libertad a los 14 miembros de una peligrosa organización de sicarios, responsable de al menos 15 muertes en los últimos meses. Esta tenía azotada no sólo la capital del país, también algunas zonas de Meta, Guaviare y Cundinamarca.

Todo parecía marchar sobre ruedas en la madrugada del 18 de noviembre cuando 200 hombres de la Policía iniciaron a las 5:00 a. m. la operación ‘Salvamento’, con la que se logró capturar a 14 integrantes de la banda. Ese día, se realizaron cinco allanamientos en el sur de Bogotá en los cuales fueron capturadas nueve personas. En Antioquia, Guaviare, Meta y Cundinamarca, la Policía realizó otras cinco capturas.   

Pero a pesar del éxito del operativo en el que se encontraron un revolver remarcado, una moto hurtada y poco más de un kilo de marihuana, la operación quedó en nada por cuenta de la decisión final de la juez cuarta con función de garantías Aura Luz Forero, que declaró ilegales los allanamientos y las capturas.

Lo hizo al considerar que estaban vencidos los términos de ley para la legalización. Es decir, en las 36 horas posteriores a los allanamientos, no se pudo completar la legalización.  

La decisión dejó atónitos a todos los intervinientes en la sala de audiencias. Y no era para menos, no sólo quedaban en libertad los 14 integrantes de la banda, también se habían perdido tres largos años de interceptaciones, seguimientos, además de importantes recursos para que se pudieran realizar las capturas y los allanamientos. También se perdió la inversión para movilizar personal de la Policía y a los capturados que veían de otras ciudades.  

La decisión de la jueza cuarta de garantías fue considerada por parte de la Fiscalía y los representantes de la Procuraduría un fatal “error de cálculo”, por el tiempo que había transcurrido en la audiencia. También desconoció, aparentemente, la peligrosidad de los presuntos delincuentes.  

Eso no fue todo. Horas antes, la Fiscalía había solicitado que se realizaran por separado la audiencia de allanamiento y la de legalización de capturas. La jueza, cuando declaró ilegales todos los registros, consideró que las todas las 14 capturas también estaban por fuera de la ley, sin tener en cuenta que cinco de ellas se realizaron áreas públicas y nada tenían que ver con los allanamientos.  

Precisamente, ese fue el fallo que reconoció la jueza Forero. “Somos seres humanos que podemos incurrir en el error”. Repitió esa frase en varias oportunidades a lo largo de la audiencia.

Hoy se conoce que la togada quiso enmendar su falta y le pidió al representante del ente acusador que interpusiera un recurso de reposición para echar para atrás la decisión, a lo que el fiscal se negó ya que en ese momento se había resuelto la apelación y consideró que podría ser acusado de prevaricato.

Audio: jueza reconoce uno de los errores
 

 
 
Las presuntas faltas de la togada no sólo desgastaron a la justicia, también pusieron en alerta a la banda, que ahora está libre y al tanto de que está bajo la mira de las autoridades. “¿Cómo es posible que siendo un proceso tan delicado estas personas queden libres?”, se preguntó una persona cercana a la investigación.

La banda

No son pocos los crímenes que a lo largo de varios meses ha cometido esta banda y que están documentados por las autoridades.

Esta organización dedicada al sicariato trabajaba bajo el mando de Alexander Urbina, ‘Careloco’, un reconocido lugarteniente de ‘Martín Llanos’, el otrora jefe paramilitar de los Llanos Orientales.  

Aunque ‘Careloco’ está preso en la cárcel La Picota de Bogotá, los investigadores de la Policía encontraron que este hombre seguía delinquiendo desde allí y mantenía contacto con varios miembros de la organización, entre ellos ‘Boyaco’ y su compañera sentimental, ‘Paola’. Ambos quedaron en libertad. Al hombre se le señala de ser uno de los sicarios de la banda y, a la mujer, de hacer los cobros por los “trabajos”.

La investigación hecha por integrantes de la Sijín y la Unidad Nacional contra el Crimen Organizado de la Fiscalía encontró que esa peligrosa organización es responsable de la muerte de Óscar Ricardo Casas, abogado del fallecido zar de las esmeraldas, Víctor Carranza.
 
En el portafolio también aparece el asesinato de otro jurista, Julio Walteros, quien defendió a Deyanira Martínez, una joven mujer violada por cinco individuos en un hecho ocurrido en 2 de diciembre del 2012 en Meta.   
 
En los cientos de folios contra la banda que tenía listos la Fiscalía para lograr imputarles cargos, también están los asesinatos en contra de un campeón de coleo en Meta José Chaparro, la muerte de dos estilistas en el sur de Bogotá. Además, un atentado ocurrido en una caballeriza que dejó seis personas heridas, entre ellas un niño que quedó parapléjico. El hecho ocurrió en septiembre del 2014 en Villavicencio.
 
Las autoridades determinaron que en esa organización existía un gran nivel de especialidad y sevicia. Por las interceptaciones y los seguimientos, la Policía encontró que en varias ocasiones los sicarios se rifaban quién cometería el asesinato. También que usaban ‘campaneros’, especialmente mujeres, para certificar que la víctima había muerto y en dónde le propinaron los impactos.

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