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| 6/20/2015 10:00:00 PM

“Bogotá necesita más gerencia que carisma”

Rafael Pardo dialoga con SEMANA sobre Bogotá, sus apoyos, sus rivales y su decisión de ir hasta el final.

Semana: Usted ha logrado construir una importante organización política que lo respalda. ¿Cuáles son esas fuerzas?

Rafael Pardo:
Oficialmente, el Partido Liberal, el Partido de la U y el movimiento Mira. Pero mi campaña también cuenta con apoyo de uribistas y conservadores de la base y militantes de izquierda.

Semana: ¿Y qué pasa con Cambio Radical y los verdes?

R. P.: Con Cambio Radical hemos estado en conversaciones. Un sector de ellos me apoya pero me gustaría mucho tener el apoyo oficial de todo el partido. Con los verdes, incluido Carlos Vicente de Roux, tenemos muchas coincidencias.

Semana: Esa coalición sin duda tiene mucha maquinaria, ¿pero será suficiente para ganar en una ciudad que tiene mucho voto de opinión?

R. P.: Bogotá está en un pantano y tenemos que sacarla de ahí uniendo fuerzas alrededor de unos propósitos claros. Para que esto sea posible lo primero que se necesita es ganar. Eso no lo puede hacer una persona sola, requiere una organización. Yo no soy un mesías. No me las sé todas. Pero sí conozco los problemas de la ciudad y sé escuchar. Yo creo que eso me ha dado una credibilidad, que es la razón por la cual he podido conseguir el apoyo de sectores tan diferentes.

Semana: Pero volvamos al voto de opinión. Sin eso no se puede ganar en Bogotá. ¿Qué le dice a los que afirman que usted tiene poco carisma?


R. P.: En cuanto al carisma, soy consciente de que no se me atribuye mucho esa virtud, pero creo que se me reconoce como una persona seria y competente. Y también creo que los bogotanos piensen que en los últimos años a su ciudad le ha sobrado carisma y le ha faltado competencia.

Semana: Muchos consideran que si se mantiene su candidatura con la de Enrique Peñalosa, las posibilidades de que el Polo regrese al poder con Clara López son enormes.

R. P.: Para empezar no creo que el Polo Democrático haya estado ausente del poder en los últimos años. Como tampoco ha estado ausente la corriente liberal que orienta el expresidente Ernesto Samper. Él fue uno de los pilares del gobierno de Samuel Moreno y aspira ahora a mantenerse vigente apoyando a Clara López. Entre Samper y el Polo se ha conformado lo que en algunos barrios bogotanos se conoce como el Polo Burocrático.

Semana: Pero usted no ha contestado la pregunta. Lo que queremos saber es si usted es consciente de que si el voto del establecimiento se divide entre usted y Peñalosa, es muy probable que el Polo regrese al poder.


R. P.: No solo para evitar que el Polo regrese al poder que es su preocupación, sino, y principalmente, para que Bogotá cuente con los mejores es que quiero que Enrique Peñalosa haga parte de esta propuesta para cambiar a Bogotá. Yo tengo la esperanza de que de aquí a las elecciones eso suceda.

Semana:
Peñalosa se ha mostrado flexible dejando saber que está dispuesto a cualquier fórmula para medirse con usted y que se retira si pierde. Usted en cambio se ha mostrado intransigente y ha dejado entender que llegará hasta el final pase lo que pase. ¿No visualiza ningún escenario en que se pueda retirar?

R. P.: Es que este no es un capricho personal. Hay unos partidos y unos sectores que se han unido alrededor de este propósito de recuperar a Bogotá con decisión y sin confrontación. Enrique ha planteado una coalición para derrotar a la izquierda y yo creo que no es bueno hacer una campaña contra alguien. Yo prefiero hacerla en favor de una causa.

Semana: ¿No le preocupa a usted que si Peñalosa consigue el apoyo del uribismo y del conservatismo, cambie totalmente la ecuación política que está hoy sobre el tapete?

R. P.:
No creo que el expresidente Álvaro Uribe permita que en el Centro Democrático le pongan conejo a Francisco Santos por segunda vez. Si eso pasa, el uribismo bogotano explotará y una fracción muy importante se vendría para acá. En cuanto al conservatismo, los directivos conservadores siguen pensando a quién apoyar. Pero, como dije, mientras ellos dudan, buena parte de las bases y de los sectores del Concejo ya están con nosotros.

Semana: ¿Usted es consciente de que en caso de mantenerse esta división podría caerle el muerto de un eventual triunfo del Polo?

R. P.: Las encuestas en esta campaña han fluctuado mucho. A veces gano yo, a veces gana Enrique y a veces gana Clara. Eso lo que demuestra es que hay tres fuerzas relativamente equivalentes y que el Polo Democrático en ningún caso tiene el triunfo asegurado.

Semana: ¿Cómo reacciona usted ante el fallo del Consejo de Estado sobre la ilegalidad de los estatutos del Partido Liberal y por ende de los avales?


R. P.:
Lo prudente es que de eso se ocupen los abogados. Me han explicado que el Partido Liberal no se paraliza como pretendían sus demandantes. Ni se congelan sus fondos. Ni los avales. En una coyuntura electoral estos fallos judiciales son utilizados con intereses mezquinos. Mi propuesta para Bogotá está por encima de esos oportunismos.

Semana: Muchos observadores políticos consideran que aunque el alcalde Petro no lo puede apoyar a usted abiertamente, por debajo de cuerda preferiría un triunfo suyo que uno de Clara López. Algunos creen que es por eso que usted nunca ha sido muy crítico de la administración Petro.

R. P.: No soy quien para interpretar al alcalde. Pero de lo que estoy seguro es que lo que le conviene a Bogotá no es que el próximo alcalde llegue a hacer tierra arrasada con todo lo del Distrito. Yo tengo la decisión de mantener lo bueno, cambiar lo malo y arreglar lo feo. Como dije anteriormente las elecciones deben ser a favor de una causa y no en contra de alguien.

Semana: Ahora vamos a hacerle unas preguntas que no están relacionadas con el Distrito pero que afectan la vida diaria de los bogotanos, concretamente la paz. El proceso está siendo criticado. ¿Usted qué le cambiaría?

R. P.:
El proceso ha sido muy bien planteado, la metodología es un acierto. El problema son las FARC que con sus acciones y declaraciones han logrado quitarle credibilidad. Tratar de hacer la paz en medio de la guerra implica enormes riesgos en el campo militar y estos aumentan con la prolongación de los diálogos, pero es una decisión acertada pues no sacrifica la supremacía militar del Estado.

Semana: ¿Entonces no ve usted ningún error?

R. P.: Creo que de parte del gobierno el tener unos voceros para la guerra, y otros para la paz ha confundido a la opinión pública. Esto se ha traducido en que el público asocia diálogos en La Habana con deterioro de la seguridad.

Semana: El presidente Uribe acaba de proponer una fórmula alternativa a la Mesa de La Habana. Consiste en concentrar a los guerrilleros, dejarles las armas y contarles el tiempo de negociación como aporte a la pena. ¿Cómo ve esa iniciativa?

R. P.: Me pareció muy buena y constructiva en realidad. Veo que el expresidente Uribe se ha acercado mucho en posturas para hacer viable la paz. Ojalá haya interlocutor para poder desarrollar ideas como esta y que todos los sectores que están en la legitimidad estén en sintonía con la paz.

Semana: Antonio Navarro y Claudia López han propuesto que se haga un referendo para que sea el pueblo el que le ponga plazos a los diálogos de La Habana. ¿Está de acuerdo?

R. P.: Totalmente de acuerdo. Me gusta mucho esa propuesta.

Semana: Usted negoció un proceso de paz con el M-19 que desembocó en la práctica en perdón y olvido. Ahora la Corte Penal Internacional no permite ese tratamiento, pero los guerrilleros no aceptan cárcel. ¿Cuál debería ser el tratamiento penal para los máximos responsables de las FARC?

R. P.:
Lo del perdón y olvido al M-19 que ustedes mencionan no es tan así. Los jueces aplicaron en forma estricta un indulto por delitos políticos, pero excluyeron delitos atroces, terrorismo y delitos no conexos. Casi un 10 por ciento de los presos del M-19 y EPL no cumplieron esas condiciones y siguieron presos por el resto de sus condenas. Si va a haber paz la fórmula tendría que ser parecida. El problema es que hoy se ha corrido la frontera entre qué es delito conexo y qué no lo es y en la definición de delitos atroces.

Semana: Se rumora que el corazón del presidente Santos está dividido entre Clara López y usted. ¿Qué percepción tiene de la posición presidencial?

R. P.:
Solo puedo decirles que el partido del presidente es el de La U y fue el primero que me apoyó. Tal vez por eso los del Polo se la pasan diciendo que el gobierno me apoya a mí y utilizan eso como bandera contra mi candidatura en los barrios.
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