Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2015/09/22 12:00

Vuelve y juega: denuncian contratos de refrigerios escolares

El concejal Antonio Sanguino encontró que los refrigerios tampoco tienen la calidad solicitada por la Secretaría de Educación.

Denunciaron que algunos refrigerios tenían moho. Foto: SEMANA

El debate por los sobrecostos de los refrigerios se volvió a abrir en Bogotá luego de que el concejal de la Alianza Verde Antonio Sanguino denunció que existió un sobrecosto en los refrigerios contratados a la empresa Plaza Mayor, de Medellín.

En junio se conoció que existían irregularidades en un contrato suscrito para el suministro de los refrigerios a 600.000 niños en los colegios públicos del Distrito. En su oportunidad, ante la Procuraduría y la Personería, el cabildante Roberto Hinestrosa denunció al secretario de Educación, Óscar Sánchez, por presuntas irregularidades.

Ahora, en un nuevo debate de control político, Sanguino presentó otras pruebas que determinarían que se cobró más por los alimentos y a la vez se disminuyó la calidad.

Luego de una recolección de datos, los refrigerios suministrados por Plaza Mayor, aunque de menor calidad, tienen un valor unitario promedio mayor que los refrigerios contratados. En el balance, el cabildante encontró que dichas porciones alimenticias tienen un precio de 2.296 pesos, mientras que el refrigerio contratado en el proceso de selección abreviada cuesta 1.964 pesos.

El contrato, que sólo duró 21 días, generó una fuerte polémica, ya que si se multiplica el número de alimentos que se suministran diariamente por el número de días que debía operar, podría existir un detrimento patrimonial por 4.683 millones de pesos.

“No es posible que se haya pagado tanto dinero de más por los refrigerios que alimentan nuestros niños y niñas, y la calidad se vea disminuida, al punto de que se pone en riesgo su salud debido a que se encontraron refrigerios en descomposición”, señalo Sanguino.     

De otra parte, según el informe de ejecución técnica realizado por Universidad Nacional en su calidad de interventor del contrato interadministrativo 1985, suscrito con Plaza Mayor, encontró que se calificó de regular el concepto sobre la calidad de los alimentos.

La calidad de los refrigerios se ha visto afectada por los cambios realizados a los ciclos de los menús, la insuficiencia en el gramaje de los alimentos, la presencia de moho en las tortas de zanahoria y queso, inocuidad de los componentes, demoras en los horarios de entrega de los refrigerios, falencias en las condiciones de las canastillas, entre otras fallas.

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