Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/01/19 12:31

Santos prohíbe el uso de armas en el país

Tras la cumbre de seguridad que se desarrolló en el Palacio Liévano, el presidente anunció esta trascendental decisión. Así fue el encuentro con Peñalosa.

Daniel Mejía, Enrique Peñalosa y Juan Manuel Santos. Foto: Guillermo Torres / SEMANA

Tras tres horas de reunión con el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, con varios de sus ministros y la cúpula militar, el presidente Juan Manuel Santos anunció una trascendental decisión: prohibir el porte de armas durante todo el 2016.

"Desde el 31 de enero hasta el 31 de diciembre, todo el año, va a estar prohibido el porte de armas. Eso debe contribuir a seguir disminuyendo el delito, sobre todo los crimenes que se cometen con este tipo de armas", dijo el mandatario.

Por su parte, el fiscal Luis Eduardo Montealegre aseguró que "vamos a seguir profundizando en el modelo para combatir estructuras criminales y a la delincuencia individual. Nos hemos centrado en temas muy específicos de seguridad ciudadana, como el robo de celulares, el microtráfico y el expendio de drogas en los colegios".

Horas antes y en un hecho inédito en la historia reciente de la capital, los representantes del Gobierno, la Alcaldía y las Fuerzas Militares se reunieron con un solo propósito: definir la estrategia para combatir la delincuencia que tiene en jaque a los bogotanos.

El encuentro fue de alto calibre. No sólo por los altos funcionarios que asistieron, sino también porque enmarcaba un golpe de opinión, un verdadero mensaje de que toda la institucionalidad responsable de la seguridad hará frente común a los delitos que acechan a los capitalinos.

Santos y Peñalosa llegaron puntuales a la cita pactada en uno de los puntos más "calientes" de la ciudad: la Avenida Jiménez con carrera 15, una zona que se caracteriza por el número elevado de robos y atracos y la comercialización de celulares hurtados.

A las 9:12 a. m. el presidente y el alcalde ingresaron a uno de los centros comerciales que están en proceso de extinción de dominio y que, meses atrás, la Policía allanó tras un proceso de investigación contra los comerciantes que vendían y compraban estos aparatos.

Allí, el mandatario y los demás funcionarios evaluaron este fenómeno y recibieron reportes sobre lo que ocurre con este flagelo y, una vez más, pidieron compromisos para combatirlo.

Unos metros más arriba y bajo fuertes medidas de seguridad, Santos y Peñalosa se instalaron durante unos minutos en la estación de Transmilenio de la Avenida Jiménez, donde recibieron un reporte de seguridad por parte del subsecretario de esta cartera, Daniel Mejía.

Bajo la mirada incrédula de cientos de transeúntes, Mejía les dijo que ese punto es una de las 750 zonas más "calientes" de la ciudad. Luego señaló que, junto a la Policía Metropolitana, desplegará la semana siguiente un gran operativo para acabar con bandas delincuenciales que delinquen en la zona.

Luego de este reporte, Santos y Peñalosa se trasladaron a la sede del Palacio Liévano y desarrollaron con detalle un complejo consejo de seguridad, donde trataron punto por punto la problemática de la capital y las posibles soluciones. 

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