Domingo, 4 de diciembre de 2016

| 2016/10/07 00:57

“Los colombianos somos criados a lo bestia”

La directora del Instituto Humboldt, Brigitte Baptiste, critica que se haya motivado el No con el argumento de la ideología de género. Explica lo que implica la decisión para los recursos naturales.

Brigitte Baptiste, directora general del Instituto Von Humboldt. Foto: Archivo SEMANA

Brigitte Baptiste, directora general del Instituto Von Humboldt, vive en Nueva York desde hace un par de meses. Desde la distancia le contó a Semana.com sus impresiones frente a la polarización del país por cuenta del apoyo al No y el impacto que sobre la biodiversidad colombiana puede tener una continuidad del conflicto armado.

Semana.com: ¿Cómo les explicó a sus hijas, viviendo usted en Estados Unidos, los resultados del plebiscito?

Brigitte Baptiste: No pude explicarles. Para mí fue muy sorpresivo, y sólo ahora con los días tengo la serenidad para reconocer que el resultado refleja exactamente lo que es el país. Como dijo el padre Francisco de Roux, un país con diferencias radicales en su visión de la realidad, en sus experiencias de historia y en sus proyectos. Al final, hablamos de eso, de la necesidad de entender que las negociaciones entre personas requieren esfuerzos muy, muy grandes, porque somos muy distintos.

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Semana.com: ¿Cree usted que los resultados del plebiscito reflejan una Colombia más religiosa, conservadora, de derecha, o una Colombia intolerante?

B.B.: Ya sabemos que Colombia es más religiosa y de derecha aunque eso no debería ser un problema en la democracia. Al contrario, lo que refleja es la profunda ausencia de capacidades institucionales democráticas para vencer la desconfianza, la abstención o para ilustrar cualquier debate. No creo que seamos más intolerantes, sólo que estamos criados más "a lo bestia". La misma guerra es producto de esto, que hace que la agresividad y la violencia sean la forma más privilegiada de relacionarnos. No es que seamos genéticamente intolerantes, es que estamos en una "trampa (in)civilizatoria" que sólo puede ser rota desde la educación, y es allí donde menos avance hemos tenido en las últimas décadas.

Semana.com: En una entrevista usted decía: “Me estoy diciendo muchas mentiras. Siento que me hace falta una parte importantísima de mi vida con la que no he sido honesta”. ¿Cree que el resultado del pasado domingo refleja una sociedad colombiana honesta?

B.B.: Paradójicamente, sí, porque independientemente de los motivos tras las votaciones, el mensaje fue claro: sólo una tercera parte de los ciudadanos está conduciendo las decisiones de política pública, la mitad con un criterio y la otra mitad con otro.

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Semana.com: El exprocurador Ordóñez promovió la campaña del No planteando, entre otros, el argumento de la existencia de una ideología de género que “roba la inocencia a nuestros hijos, a nuestros nietos, y el derecho de los papás a elegir la educación de sus hijos”, ¿qué opina de esto?

B.B.: Por supuesto me distancio y creo que es injusto e inapropiado haber motivado el No con estas afirmaciones. La discusión acerca de los acuerdos de La Habana debe darse en un debate totalmente diferente. Pero así hacen política algunos y debemos saber responder quienes estamos en desacuerdo.

Semana.com: Usted que conoce como nadie la naturaleza y los animales, ¿cómo entiende este comportamiento de odio entre una misma especie?

B.B.: Los comportamientos de agresión o cooperación dentro de una misma especie han evolucionado cuidadosamente para establecer sistemas organizacionales que utilicen la violencia como último recurso y bajo comportamientos extremadamente ritualizados que minimizan el daño colectivo de las tensiones entre miembros de un grupo. En los humanos, los mecanismos de autorregulación desaparecen en la medida en que son las construcciones abstractas de la realidad, las que guían el comportamiento. Este es el problema de la libertad.

Semana.com: Por el contacto que ha tenido con comunidades indígenas y con campesinos, ¿por qué cree que la decisión del No fue más del centro que de la periferia?

B.B.: Porque sus referentes del conflicto armado son mediáticos, responden a la mala calidad de los noticieros y medios de comunicación tradicionales cuyas agendas e intereses no son el bienestar colectivo. Porque sus reflexiones acerca de la realidad han sido simplificadas por un sistema educativo adoctrinante y no hecho para la construcción colectiva de nación, sino para favorecer la competencia salvaje entre las personas. Porque las ciudades son ambientes protegidos para los humanos que les hacen perder de vista sus propias limitaciones y requerimientos biológicos.

Semana.com: ¿Qué permitiría la paz conocer o descubrir de las riquezas biológicas que usted ha protegido durante tantos años?

B.B.: Lo primero, el contacto sensible, el goce sin temor de una naturaleza exuberante que ofrece deleite estético y alegría de vida para todos: ¿quién no se ha sentido en paz con el universo mirando las ballenas retozar en Nuquí, o sentada en un frailejonal de páramo mirando el Nevado del Cocuy, o nadando al lado de una playa blanca en el río Vichada? ¿O cuidando una pequeña orquídea en el patio de su casa? Lo segundo, otras formas de vivir, de comer, de cuidar la salud, de divertirnos, de trabajar. En fin, ¡un universo de opciones y alternativas de construir cultura!

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Semana.com: Finalmente, usted representa a Colombia en escenarios internacionales sobre diversidad biológica y cambio climático, ¿cuál es la percepción de la comunidad internacional con la decisión del plebiscito?

B.B.: Consternación total.

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