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| 1/22/2011 12:00:00 AM

Buen vecino

El vicepresidente Angelino Garzón será bien recibido por altos funcionarios del gobierno Obama. Las relaciones mejoran, pero no tanto como para que pase el TLC.

El viaje a Washington de una semana larga que inicia este lunes el vicepresidente Angelino Garzón y las visitas que vienen haciendo al país varios pesos pesados del Gobierno y el Congreso gringos dejan claro que Colombia despierta hoy día un mayor interés en Estados Unidos. Para los norteamericanos, Juan Manuel Santos está cogiendo el toro por los cuernos con proyectos como las leyes de víctimas y de tierras, y la salida de Álvaro Uribe representa el fin de la bronca contra el ala del Partido Demócrata en la que militan el presidente Barack Obama y numerosos congresistas estadounidenses. En cualquier caso, es incierto si tanta movida puede desempantanar el TLC.

Nunca la visita de un vicepresidente a Washington había sido de tal magnitud. Angelino va acompañado de la familia y de varios asesores. Lo recibirá su colega Joe Biden, que le habla al oído a Obama; se reunirá con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y dialogará con Hilda Solís, la secretaria de Trabajo, y con las centrales obreras. Estos dos últimos encuentros son claves: si el TLC sigue en el congelador se debe a las quejas de esas centrales, del Partido Demócrata y de las ONG que afirman que en Colombia no se protege a los trabajadores y que esgrimen datos escalofriantes según los cuales, en 2010, hubo 44 sindicalistas asesinados. La ventaja es que Angelino puede responder con la autoridad moral que le da su pasado como líder sindical, algo que no tenía Francisco Santos.

El viaje del 'Vice' se produce en medio de una serie de visitas de altos dignatarios gringos para ver cómo andan las cosas en Colombia. Hace poco vinieron el senador republicano John McCain y el zar antidroga Gil Kerlokowske. Pero a principios de enero había estado el demócrata Sander Levin, el representante a la Cámara más reacio a la aprobación del TLC. Levin, que no podía ver ni en pintura a Uribe, se fue "maravillado" con Santos, tal como aseguró en Washington, y eso que Santos le había cantado la tabla cuando le dijo que "Colombia está exhausta" de pedir el tratado y que "no va a rogar más". Para rematar, en pocas semanas vendrán otros peces gordos del Senado: los demócratas Max Baucus y Patrick Leahy, y quizá el republicano Richard Lugar. Si los republicanos son mayoría en la Cámara, el Senado sigue en manos demócratas.

La atención que los congresistas gringos le están dando a Colombia se explica, según Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, prestigioso think tank de Washington, porque "aquí llegan buenas noticias sobre las reformas que se proponen en Colombia y sobre la idea de Santos de convertirse en un líder regional". José Miguel Vivanco, director para las Américas de la ONG norteamericana Human Rights Watch, mete a Uribe en la ecuación: "El hecho de que Santos se muestre abierto a reconocer los serios vacíos en derechos humanos, a diferencia de Uribe -considerado un obstáculo por los sectores liberales en Washington, dado su estilo autoritario-, ha generado interés aquí por dialogar con el actual gobierno, e incluso por discutir sobre los requisitos para ratificar el TLC, de parte de los demócratas en Estados Unidos". Vivanco le envió a Garzón una carta, en vísperas de su viaje, fijando su posición sobre la situación de derechos humanos en Colombia (Vea la carta).  

¿Significa todo eso que Obama decidirá enviarle en un futuro próximo al Congreso el TLC, que fue firmado hace más de cuatro años, para que lo someta a consideración? No necesariamente. Tanto su portavoz, Robert Gibbs, como el alto representante comercial (Ustr, por su sigla en inglés), Ron Kirk, han dado señales en sentido contrario. Y lo peor es que el Plan Colombia, para el cual el Legislativo gringo destinó 621 millones de dólares el año pasado, también puede sufrir recortes. Grave. Pero, sea como fuere, a Colombia le están parando más bolas en Washington, y eso, por lo general, no es una mala noticia.
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