Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2008/09/27 00:00

Buscando a Germán

El ex senador y jefe de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, recorre el país en silencio, mientras define su candidatura presidencial.

Germán Vargas Lleras estuvo en Girón, Santander, durante la semana que pasó. A la salida de la alcaldía algunos habitantes le preguntaron por su candidatura. Él explicó que sólo quiere escuchar en qué anda el país

Todo lo que se diga sobre el camino que tomará el ex senador Germán Vargas Lleras es puro cuento. Desde cuando llegó al país entró en un cono de silencio con los medios, no da entrevistas, no pasa al teléfono, no responde mensajes y ni siquiera las personas que lo han visto y han hablado con él se atreven a precisar en qué está pensando.

Su llegada generó expectativa, pues no sólo era la señal de que terminaba su licencia en España, durante la cual renunció a su curul en el Senado, sino que su regreso suponía que ya tenía claro dónde iba a poner sus pies de cara a la campaña presidencial de 2010.

Pero no es así. El cálculo de los tiempos para esas definiciones se ha extendido por el galimatías político que hay sobre la posible aspiración del presidente Álvaro Uribe. Y Germán, como todos los demás candidatos del uribismo, quedó en medio de la arena movediza de la incertidumbre. Así que el jefe de Cambio Radical optó por la estrategia de no comprometerse con ninguna postura, ni adquirir ningún estatus.

No dice si está o no de acuerdo con la reelección, o si cree conveniente y posible una consulta entre los partidos de la coalición uribista, si su partido le jala a la reforma política o a la reforma a la justicia. Ni una palabra sobre las últimas movidas en los procesos de la para-política y por supuesto, mutis por el foro sobre el guiño del Presidente.

Así que ante la dificultad de definir su lugar en el escenario político, Vargas Lleras optó por la estrategia de recorrer el país como cualquier paisano durante 21 semanas y guardar silencio. "Se trata de que oiga a la gente y no de que lo oigan", le dijo a SEMANA un congresista santandereano que lo acompañó en sus reuniones en Bucaramanga y sus alrededores.

Empresarios, gremios, alcaldes, gobernador, dueños y directores de medios locales. Todos se reunieron con el ex senador. Le contaron cómo es la movida económica en Santander, cuáles son los problemas más complejos y la expectativa sobre el futuro, pero de él nada. Ni una propuesta de gobierno, ni una reflexión política, ni una idea de solución a sus problemas. "Es el ejercicio lógico que hay que hacer ahora, saber que es lo que la gente quiere porque por ahora, todo está congelado en materia de candidaturas", asegura el senador Alfonso Valdivieso.

Germán Vargas, antes de irse del Congreso, había dicho que esperaba que el Presidente se definiera y que en el caso de que éste fuera candidato, él no aspiraría. Pero algunas voces de los corrillos políticos aseguran que está distanciado del presidente Uribe y que estaría analizando la idea de irse por su cuenta. Otros creen que espera ser el elegido para continuar con las condiciones que ha puesto el Presidente a su sucesor: compromiso al ciento por ciento por la seguridad democrática y la confianza inversionista. Además, hay quienes no descartan que el silencio de Vargas Lleras se debe a que varios de sus congresistas están siendo ivestigados por la para-política.

Lo cierto es que el Germán Vargas que el país conoce por ser un hombre decidido y con la costumbre de decir las cosas de frente con fuerza y sinceridad, se contagió de la enfermedad de moda en los presidenciables del uribismo: la indecisión. Un mal originado por no conocer qué piensa el Presidente Uribe sobre 2010. En otras palabras, Vargas ha preferido aplicar la sabiduría popular de que en boca cerrada no entran moscas.
 

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