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| 2/28/2000 12:00:00 AM

'Búsquense otra empresa'

Un alto directivo de ICA de México habló con SEMANA sobre sus líos con la Alcaldía de Bogotá.

Bernardo Sepúlveda Amor, ex canciller de México y ex secretario de asuntos internacionales del PRI, preside el consejo de administración de la empresa ICA en México. Habló en exclusiva con SEMANA.

Semana: ¿Qué pasó con el proyecto?

Bernardo Sepulveda Amor: Nos vimos forzados a paralizar las obras debido a la actitud del cliente, el IDU. ICA está imposibilitada para continuar trabajando en la rehabilitación de las calles de Bogotá.

Semana: ¿Por qué se tuvo que llegar a esta situación?

B.S.A.: Hicimos todo lo posible para que esto no sucediera. Tuvimos numerosos acercamientos, tanto con la Alcaldía como con el propio IDU. Yo mismo encabecé varias de esas negociaciones.

El problema principal se deriva del pésimo estado en el que se encuentran las calles. Todos creíamos, incluido el IDU, que lo que necesitaban era una reparación simple y que sólo se requería una reparación superficial, es decir, en las capas superiores. Pero esto no fue así. Para que las calles de Bogotá queden bien es indispensable rehacerlas casi por completo, con todo y la estructura de base que las soporta. La diferencia consiste en intervenir 15 ó 20 centímetros o tener que excavar y reconstruir 100 ó 150 centímetros. Las calles carecen de estructura. Nos hemos encontrado rellenos de tabiques, de basura y de materiales totalmente inadecuados.

En las últimas semanas el IDU realizó acciones que provocaron la paralización de las obras. Nos acusan en la Contraloría de Bogotá; buscan a Bureau Veritas para que nos revoque el certificado ISO 9000; se acercan con la afianzadora para decirle que vamos a perder en el arbitraje y que harán efectiva la fianza; invaden la página de Internet de ICA para manifestar hechos inciertos y, por si eso fuese poco, inician una investigación penal contra funcionarios de ICA por cargos que aún desconocemos.

Semana: ¿Qué motivos podría tener el IDU para causarle el daño que ICA y sus abogados dicen que busca hacerle?

B.S.A.: Esa es la pregunta más difícil. Creo que una vez que vieron que ICA haría todo por cumplir sus obligaciones el IDU aprovechó la coyuntura para exprimir a un contratista que le trabaja mejor, más rápido y mucho más barato que cualquier otro. La motivación sería maximizar los recursos del IDU, pero a costa del patrimonio de ICA.

En cuanto a los últimos acontecimientos, sólo encuentro una razón para que el IDU haya asumido una actitud tan feroz. El primer tribunal de arbitramento debería emitir un laudo más o menos en junio de este año. Así, pues, ante la posibilidad de perder allí, el IDU desató una ofensiva en contra de ICA como, por ejemplo, la denuncia penal, con el objetivo de que el laudo no se dé este año. Puesto que esta administración termina en ocho meses el IDU quisiera, creo yo, que el tribunal notifique su resolución cuando haya un nuevo alcalde.

Semana: ¿Cómo explica que el precio original era de 8.000 pesos por metro cuadrado, que se haya acordado un nuevo precio hace seis meses de 34.500 pesos y que ICA afirme que los trabajos de la carrera 15 le hayan costado el doble?

B.S.A.: Lo que presupuestamos en 8.000 pesos por metro era para reparar las capas superiores. Lo que presupuestamos en 34.500 pesos corresponde a un arreglo más profundo. Pero usted se preguntará, si en junio acordaron ese precio, por qué no fue suficiente. La razón es, de nuevo, el pésimo estado de las calles de Bogotá. Según me informan los expertos, en México para conocer el estado de la estructura se hacen estudios cada 1.000 a 1.500 metros; en Bogotá, para ser precavidos, los hicimos cada 250 metros.

Los diseños que hicimos tampoco fueron lo exactos que hubiésemos esperado, por que el estado de la calle varía mucho más que cada 250 metros. Es más, en varios casos el estado es distinto de un carril a otro.

Semana: ¿Cuál diría usted que fue el mayor error de la Alcaldía?

B.S.A.: Considero que la administración que licitó estimó de buena fe que el modelo de contrato, que resultaba innovador, podría ejecutarse exitosamente y los hechos han probado lo contrario.

En lo que se refiere a esta administración, que fue la que tuvo bajo su responsabilidad la ejecución, en mi opinión el error fue tratar de exigir el cumplimiento de un contrato que contiene términos distintos a la realidad. La actual Alcaldía pudo haber aceptado, hace mucho, que las calles requerían otro tipo de tratamiento y que se requería otro contrato. Eso fue lo que sucedió en junio. Ya entonces había un tribunal de arbitramento con reclamos presentados por ICA de más de 50.000 millones de pesos.

Eso significó que cuando le dijimos al IDU que la 15 costaba 70.000 pesos metro, el IDU no quiso reconocer ese precio por el impacto que ello significa en el primer tribunal de arbitramento.

Semana: Nunca en Colombia se había llevado al terreno penal un problema administrativo. ¿Qué opina de esto?

B.S.A.: Me parece muy grave. Los inversionistas, nacionales y extranjeros, sabemos que hay instancias para resolver las diferencias de un contrato. Además nos parece un atentado al derecho de defensa y las más elementales garantías individuales que el denunciante no diga de qué se acusa a los funcionarios de ICA.

Semana: ¿Qué opinión le merece Andrés Camargo, director del IDU?

B.S.A.: Me he entrevistado en un par de ocasiones con el doctor Camargo. Tuve un trato cordial y respetuoso. Pero súbitamente hubo un cambio radical. Se inició la persecución que ya le relaté.

Ahora el más grave problema que enfrentan el doctor Camargo y la Alcaldía es encontrar una empresa que esté dispuesta a subsidiar la rehabilitación de la malla vial. Tendrá que conseguir a alguien que le pavimente las calles a 8.000 pesos, o en el extremo a 34.000 pesos, cuando el costo es de 70.000 pesos. Además deberá cumplir con los niveles de calidad establecidos por ICA. No puede ignorarse que el tiempo se acaba y las obras tendrán que entregarse a la brevedad, en los plazos en que ICA se comprometió y estaba dispuesta a cumplir. Recuérdese también que la paciencia de la ciudadanía se agotó y que sus márgenes de tolerancia serán estrechos.

ICA estará atenta a los términos de esa nueva contratación. Si las condiciones son superiores a las de ICA denunciaremos, con toda firmeza, la injusticia.

Semana: Se ha hablado del impacto financiero que ha tenido el proyecto de la malla vial para ICA. ¿Cuál es la verdad?

B.S.A.: La verdad es muy simple y clara. El dinero invertido por ICA corresponde a más del 80 por ciento del valor del proyecto. ¿No le parece una de mostración de que hicimos todo lo posible por llevar esto a buen fin?

Semana: ¿Qué paso en la Avenida Primero de Mayo? Hay críticas contra ICA.

B.S.A.: Los trabajos en los primeros tramos de la Primero de Mayo concluyeron en diciembre de 1997, cuando fueron recibidos conforme al contrato. Después de dos años se presentaron daños que obedecen a fallas estructurales , no a la calidad de los trabajos.

Por ello ICA ha insistido que los daños que presentan ésta y otras calles están asociados con fallas en los materiales subyacentes y que no tienen que ver con ICA. Repararlos requiere rehacer la estructura de la calle. Esta situación ya está resolviéndose ante un tribunal de arbitramento. Sin embargo el IDU inició una investigación en la Contraloría de Bogotá en la que ICA es acusada de detrimento patrimonial.

Nos resulta absurdo que se traslade arbitrariamente un asunto, que ya está siendo resuelto por un tribunal de arbitramento, a otra instancia; y aún más grave, que exista la pretensión de que a ICA, una empresa privada, la investigue la Contraloría, que es una entidad con facultades para investigar entidades públicas.
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