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| 4/28/2007 12:00:00 AM

Cachacos, paisas y costeños

La para-política ha generado fuertes roces entre Bogotá y ciertas regiones. SEMANA convocó a una tertulia informal para discutir las implicaciones de un país fraccionado.

El destape de las relaciones de políticos de algunas regiones con grupos paramilitares ha despertado el regionalismo. El país se empieza a volcar una vez más sobre el debate inacabado sobre el centralismo, y hasta se ha hablado de la necesidad de revisar la autonomía de las regiones.

SEMANA reunió a un grupo de bogotanos, antioqueños y costeños para debatir sobre este espinoso asunto que trasciende la coyuntura del escándalo de la para-política y llega a la reflexión seria sobre si es necesario un cambio constitucional de fondo para reconstruir una Nación fraccionada por una guerra, por la acción del narcotráfico y por su contaminación de la política.

Participaron en el debate Cecilia López, senadora liberal costeña;Armando Benedetti, senador de La U tambien costeño; Juan Gabriel Uribe, bogotano director de El Nuevo Siglo; Bernardo José Guerra, ex senador liberal de Antioquia; Héctor Rincón, periodista paísa de Caracol Radio, y Francisco Gutiérrez, politólogo, ex vicerrector de la Universidad Nacional.

SEMANA: ¿Por qué el escándalo de la para-política ha generado una pelea entre costeños y cachacos?

Juan Gabriel Uribe: La para-política es un fenómeno regional que produce identidad y solidaridad regionales. Lo que está en juego es si en este momento las solidaridades regionales serán para el desmonte del paramilitarismo o para la defensa del paramilitarismo. Lo que están haciendo las instituciones centrales sirve para desactivarlo desde las propias regiones. No es un tema de Bogotá, es un tema de la Corte y de la Fiscalía.

Cecilia López: Sí, pero yo creo que aquí hay un poco de historia. La Costa tiene la percepción de que la elite bogotana se rumbea la cosa a costillas de los costeños. Y eso es cierto. La elite pasó por Valledupar, no pagó un peso, se hospedó en las casas de los vallenatos, a todos los que están enredados se les tomaron el whisky, se les comieron el chivo y muchos de ellos desde hace tiempo se quejaban de que cuando venían a Bogotá, no les ponían bolas. Y a eso súmale el tema del centralismo. Yo apoyo esa tesis y también muchos investigadores, de que la Costa no arranca es por el centralismo. Todo eso hace parte de un clima que ahora queda más exacerbado.

Juan Gabriel Uribe: Desde el punto de vista bogotano, hay varias formas de leer esto. Hay intelectuales que dicen que hay un triángulo entre el Valle, Antioquia y Bogotá, y que esas zonas son las que se han desarrollado, y el resto no. Pero otras versiones indican que hay realmente un eje Bogotá-Costa. Depende de la versión que uno tenga. Hay un debate sobre que ese eje solamente se rompió con la Constitución del 91. Pero en el caso de Cesar lo que hubo no es un problema bogotano, sino una crisis del algodón...

Cecilia López: Será de elites...

Juan Gabriel Uribe: No. Hubo un problema con el algodón que en un momento fue más importante que la cocaína, en cuanto a lo fructífero del negocio. Eso generó un boom social, y después vino la crisis. Los cultivadores del algodón, los hijos de esos cultivadores, son los que hoy tienen cultivando ilícitos en Vichada...

Armando Benedetti: No se puede hablar de este tema sin un pequeño contexto de lo que ha pasado en el último siglo con la Costa Caribe y con el interior. A mediados del siglo XX el país se volcó hacia el centro por el café. Se devaluaba el peso con base en el café, los subsidios se daban por el café, había Flota Mercante Grancolombiana para el café. Al país se le olvidó que existía el mar. En ningún plan de desarrollo ha existido la palabra mar como sujeto de desarrollo. Esto ayudó a que existiera una brecha entre la Costa Caribe y el interior porque el capital privado se concentró aquí en el centro. La Costa caribe quedó reducida a una cantidad de pueblecitos que no son sino tierra.

Cecilia López: ¡Eso es África!

Armando Benedetti: ¡No, qué va! África debe ser la Suiza para nosotros. Esos municipios son demasiado pobres. El gobierno nacional nunca canalizó empresa privada y viene entonces el problema del clientelismo y de algunas personas en la Costa que básicamente se dedicaban a hacer favores, como conectar teléfonos y poner agua y todo lo demás. Esos municipios se vuelven fortines políticos porque los municipios solamente viven de los contratos que les da la Alcaldía. El alcalde que gana se reparte el botín con su grupo de contratistas amigos. Y ahí es cuando viene la macartización fea de ustedes, cuando dicen "Ah, los costeños son unos bandidos, unos corruptos..."

Todos: ¿Como así que ustedes?

Armando Benedetti: Sí, sí... lo digo con cariño. El Inri ese que nos ponen ¡Ah, es que los costeños, les mandamos plata a la Costa, pero se la roban! Pero les insisto, la brecha ya estaba hecha. La para-política lo que hace es montar su estructura mafiosa sobre otra estructura política. Todos los que están implicados ahora, tuvieron una tradición política antes. No se trataba de 'hacer' un nuevo gobernador 'para', sino de comprar al gobernador que había.

Bernardo Alejandro Guerra: Yo llevo 40 años en el golfo de Morrosquillo: San Onofre, Tolú y Coveñas. Y allá 'Cadena' (jefe paramilitar) no hizo eso. La promesa de los paramilitares era llegar a cuidar ciertos sectores ganaderos con un proyecto político que, decían, acabaría con esas elites políticas que se habían robado todo. Pero siguieron mandando lanchas rápidas y esa era la economía que tenían: el narcotráfico. Así que terminaron traicionando a las comunidades. ¿Qué hicieron? Se aliaron. Y además de traficar, cogieron los dineros de la salud, de la educación y las regalías. Se quedaron con las administraciones municipales.

Armando Benedetti: A esto súmale que la elite alta de nosotros, hablo por Barranquilla, era una elite tonta...

Bernardo A. Guerra: Pero en Antioquia no se tomaron las administraciones...

Armando Benedetti: Porque ustedes (los antioqueños) tienen desarrollo en la región, hay inversión privada, los industriales paisas tienen una cultura diferente a la nuestra.

Bernardo A. Guerra: El proyecto paramilitar habría tenido éxito si no se hubieran robado los municipios. Ahí se equivocaron con la clase política. Si tenés un negocio tan rentable como el narcotráfico, ¿qué necesidad tenés de robarte los presupuestos?

Cecilia López: La conclusión a la que yo he llegado es que la crisis de la Costa es una crisis de elite. Yo no sé qué pasó, pero lo que ha faltado es un liderazgo real. Si en alguna parte prosperó la tesis de que los paramilitares eran el mal menor, es en la Costa.

Juan Gabriel Uribe: Pero si los colombianos más destacados son los costeños. como Rafael Núñez. Hoy todos los líderes en el nivel mundial son de la Costa. Si usted dice líder económico, es Julio Mario Santo Domingo; si es literato, es García Márquez; si es la música, es Shakira. Lo que no hay es liderazgo político...

Cecilia López: ¿Y de qué ha servido, si no lo han ejercido en la región? ¿Qué ha hecho Julio Mario Santo Domingo por la Costa, cuando dejó caer la casa de su familia, como si fuera un pordiosero? Y ¿Qué ha hecho García Márquez?

Revuelo: Escribir, ¿qué mas quiere? La Costa tiene el Cervantes del siglo XX.

Cecilia López: No, no, no, pero por su Costa. Tu puedes contribuir escribiendo. Si tienes una Costa en una crisis tan salvaje, ¡por lo menos ayuda a pensar!

Juan Gabriel: ¿Quieres que García Márquez se ponga a construir casas?

Cecilia López: No, pero que se ponga a pensar sobre la Costa.

Héctor Rincón: Lo que me seduce es que volvamos a las épocas de las vueltas a Colombia donde se lucha por quién es más poderoso, si tu revólver es más grande que el mío, eso no se veía desde las épocas de 'Cochise' Rodríguez, de Ramón Hoyos y del 'Águila Negra' en Cundinamarca. Me parece curioso, que a nadie le importa sino la imagen. Y eso no nos deja progresar porque no nos miramos a un espejo de pie, sino a un espejo pequeño y nos vemos como queremos vernos.

Armando Benedetti: Los costeños nos sentimos discriminados. Hay paras en todas partes del país, 'Macaco' es cien veces más poderoso que Mancuso. Pero solo se habla de la Costa

Cecilia López: Aquí hay una cosa que tienes que aceptar, Armando. La Costa no es una isla, pero allá hay ciertos fenómenos que sí son mucho permisivos.

***
 
DESCENTRALIZACIÓN

SEMANA: El regionalismo es una visión radical y simplista, pero tiene algo de cierto. ¿Qué es?

Francisco Gutiérrez: El rezago del desarrollo se da incluso en los países del Primer Mundo. En eso no hay fórmula mágica ni malicia. Sobre el problema de la Costa, surgen dos preguntas: la primera: ¿Es un proceso específico de la Costa? Yo, francamente, creo que no. Ese debate está mal planteado, lo que pasa es que a la Costa le tocó de primera. Lo que estamos contemplando aquí es la caída de dos modelos nacionales, uno mental y otro socioeconómico. El socioeconómico es una división del trabajo que se montó en la década del 80 y que creó la crisis de Samper y que Uribe ha continuado con más audacia. Consiste en tener coaliciones regionales que incorporan narcotraficantes y hampones y construir sobre ellas un tramado regional de política. Mientras que en el nivel nacional, en la política decente y bonita, existe otro discurso. Esto se monta en la ficción de que no va a trascender, pero aparece. Y entonces surge el segundo problema. Esto suena muy incorrecto políticamente, pero hay que decirlo: no es cierto eso de que "la gran democratización de la sociedad colombiana era la descentralización porque le iba a devolver la política a los ciudadanos". ...¿Qué paso? Botaron un balón al aire para que cayera en las manos de la ciudadanía, y cayó fue en manos de 'Macaco'.

Armando Benedetti: ¿Hubo descentralización administrativa, o política? Para mí, sólo fue administrativa.

Francisco Gutiérrez: Yo creo que política...

Cecilia López: Hubo descentralización del gasto únicamente.

Francisco Gutiérrez: Yo creo que hubo democratización de la corrupción.

Cecilia López: Colombia no la ha encontrado. No hay un modelo de desarrollo, pero Colombia lo que necesita es plantearse un modelo de sociedad. Estamos llenos de contradicciones. La cosa light arrasa, la academia está arrinconada. Eso te lleva a una sociedad narcotizada, a una sociedad con valores que no son…

Héctor Rincón: Uno mira la Costa Caribe, a la que conozco muy bien, y uno dice: ¡estos 'manes' (sic) tenían todo para haber hecho gran un desarrollo! Y no quiero entrar en el chauvinismo, pero vale recordar que en la historia económica de este país, Antioquia era el Chocó de hoy, ¡Antioquia era el Chocó!

Francisco Gutiérrez: Cómo dice eso. Desde la vida republicana, Antioquia ya tenía desarrollo.

Héctor Rincón: El suroeste de Antioquia era el Chocó. Hay unos desarrollos que se dan por cuenta, probablemente, de un sector privado que ha estado al margen de la política vigilando qué es lo que sucede en la política, sin intervenir en ella; unas veedurías cívicas que han hecho una opinión pública que sea un poquito más abismada, eso es lo que me parece que en Antioquia pudo haber sucedido.

Y voy a otro tema. Yo distingo entre la corrupción y el 'para', porque la corrupción no tienen nada que ver con los acontecimientos recientes del paramilitarismo. Cuando el señor García (senador Álvaro García Romero, hoy preso) llega a Sucre, llegan los paras, porque hace en la práctica lo mismo que hacía sin revólver: ahora lo está haciendo con revólver. Porque la corrupción está ahí, y en niveles absolutamente oprobiosos. Las necesidades básicas insatisfechas en Sincelejo, según el Dane, son el 42 por ciento. En La Guajira, el 65 por ciento. Todo esto en medio de los millones y millones que se chorrean...

Bernardo Alejandro Guerra: Es un genocidio silencioso de las regiones...

***

EL MODELO 'BOGOTANO'

SEMANA: En Bogotá hay pesos y contrapesos más fuertes ¿Se requiere imitar el modelo bogotano?

Francisco Gutiérrez: Acabemos el discurso demagógico de la regionalización. El modelo viable en Colombia es Bogotá, ¿para qué nos vamos a engañar? Lo que necesita el país es 'bogotanizarse'.

Juan Gabriel Uribe: A ver, a El Heraldo en Barranquilla lo censuran y ¿quién lo defiende? Los bogotanos.

Francisco Gutiérrez: No es tanto de bogotanos contra las regiones, porque la clase política bogotana está llena de gente de las regiones. Es un problema de instituciones.

Cecilia López: Ummhh.Yo tuve la sensación de que Bogotá había abandonado el país. Lo recorrí en campaña y para mí es claro que el gobierno nacional perdió la atención en el resto del país.

Juan Gabriel Uribe: Nosotros producimos el 62 por ciento del IVA del país y lo repartimos...

Armando Benedetti. Juan Gabriel dice: "es que nosotros damos" Porque claro, todo se hace aquí en Bogotá. Todo está en el centro del país.

Francisco Gutiérrez: El tema es muy serio y no se puede plantear como caleños y antioqueños y costeños. Es la crisis del modelo de desarrollo. ¿Por qué a Bogotá le ha ido bien? Porque aquí hay un sistema de pesos y contrapesos y una clase media muy fuerte. La clase media pasó por un período de aprendizaje que no vivieron otras ciudades.

Héctor Rincón: Yo disfruto de la inmensa variedad de restaurantes y de toda esa grandilocuencia bogotana, pero no creo que el modelo bogotano sea copiable. ¿Cuánto vale crear un empleo en Bogotá, y cuánto vale en Armenia?

Juan Gabriel Uribe: Colombia vive una fractura nacional impresionante. No hay un modelo de unidad nacional. Y eso lo profundiza la llegada de Uribe. Él se chupa la política y dice: yo soy la unidad nacional, y el país le cree porque no hay institucionalidad nacional. El día que nos sentemos a resolver el tema de la paz, tiene que comenzar por la unidad nacional.

Bernardo A Guerra: Donde hay control social hay clase media y más autonomía de los ciudadanos. Lo contrario es donde no hay medios, donde la Alcaldía, la Contraloría y la Fiscalía son del poder político.

Armando Benedetti: ¿Exactamente qué es el modelo de Bogotá?

Francisco Gutiérrez: Las últimas cinco Alcaldías que han sido distintas. Vigiladas por la opinión pública, sin pactos sistemáticos con sectores ilegales, con un fuerte componente tributario. Ha sido un modelo exitoso.

***

La salida. ¿Una Constituyente?

SEMANA: ¿Es absurdo plantear que se debe rebarajar de nuevo, por ejemplo, con una Constituyente?

Juan Gabriel Uribe: Hay un problema territorial y es el tema más difícil de todos. Creo que sí es momento para una constituyente donde quepamos todos: paramilitares, guerrillas, sectores del narcotráfico, todos. Para darle más autonomía a las regiones.

Francisco Gutiérrez: El Estado, por definición, es un tramado organizacional que regula los mercados, y nosotros no hemos podido regular nuestro principal mercado, que es el agrario. Eso ya jode (sic) al Estado colombiano. Colombia debe ser mucho más centralista y más descentralista al mismo tiempo. Hay que hacer más énfasis en regiones y en departamentos. Los municipios son muy débiles y muy fáciles de copar por actores armados.

Cecilia López: El país necesita encontrar una forma de funcionar como Nación. La pregunta es ¿cómo? Y falta análisis. Me da pánico proceder ahora mismo, porque no hay nada resuelto. Los paras están ahí, el narcotráfico también. Yo creo que sí vamos a tener que llegar a eso, pero en este momento aún no estamos preparados.

Bernardo A. Guerra: El tema de la Constituyente es un tema muy álgido, que podría pasar por el cierre del Congreso. Pero yo creo que para allá vamos y se debe dar viabilidad a un proyecto de reordenamiento territorial.

Héctor Rincón: A mí me parece peligrosísimo llegar a una Constituyente por cansancio. ¡Es que no nos va alcanzar la vida! Como le dijo la abuela a Eréndira. Todo parece indicar que hay una mayor reflexión sobre los traumas que padecemos. Hay que buscarle una salida a ver si no se nos va la vida en eso. Lo ideal sería un rey de izquierda, pero como eso no es posible, pues hagamos una Constituyente.
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