Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/10/20 00:00

Camino largo

Un informe que actualiza los avances en el cumplimiento de las metas del Milenio para Colombia ratifica que el objetivo de reducir la pobreza difícilmente se alcanzará en 2015.

Colombia apenas ha iniciado el proceso de reducción de la pobreza

Como en el caso de los alumnos menos aplicados, Colombia va rezagada en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) trazados por 189 jefes de Estado del mundo para cumplirlos en 2015.

Por diversas razones, entre ellas la recesión que golpeó al país en 1999, el conflicto armado y el desplazamiento, Colombia apenas ha iniciado el proceso de reducción de la pobreza y avanza muy lentamente en el resto de propósitos.

Aunque los indicadores han mejorado en los últimos años, la pobreza continúa siendo un problema que afecta a casi la mitad de la población. Si bien en algunas regiones se han dado pasos importantes, el país se caracteriza por una alta exclusión social y por desigualdades, no sólo en el ingreso, sino en diferencias entre áreas urbanas y rurales y la falta de oportunidades para minorías étnicas, mujeres y población desplazada.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) y Planeación Nacional actualizaron las cifras más relevantes sobre el cumplimiento de las metas del milenio y presentaron las conclusiones preliminares de un estudio que adelantan varias universidades en el que se detectan los principales problemas que enfrentan ocho departamentos para alcanzar los propósitos.

César Caballero, coordinador del Proyecto Objetivos de Desarrollo del Milenio en lo local, afirma que el esfuerzo debe ser mayor en las regiones. Hay grandes desequilibrios entre departamentos y en el interior de estos mismos. En general, afirma, en 49 indicadores Colombia podrá lograr las metas, pero hay cinco que difícilmente se alcanzarán. O para lograrlo se tendrá que acelerar el paso. Estos son: reducción de la pobreza por ingreso, disminución de embarazos de adolescentes, mayor cobertura de vacunación, mejoramiento de vivienda en asentamientos subnormales y ampliación de cobertura en educación preescolar.

A paso de tortuga

Los resultados en erradicación de la pobreza extrema y el hambre son aun muy reducidos. En 1993, el 35,8 por ciento de la población contaba con al menos una necesidad básica insatisfecha. En 2005 esta cifra fue de 27,6 por ciento.

Para 2006, el 45 por ciento de los colombianos estaba bajo el umbral de pobreza y el 12 se encontraba en situación de indigencia. Aunque desde 2000 el país ha bajado en 10 puntos el índice de pobreza y en 8 el de indigencia, los investigadores estiman que para 2015 la meta de pobreza probablemente no se logrará (28,5 por ciento), pero la de indigencia sí (8,8 por ciento).

El asunto es que en Colombia hay una brecha grande entre las regiones. Basta observar que el PIB per cápita de un bogotano es tres veces mayor que el de los departamentos más rezagados, cuyo ingreso es similar al de países de ingreso bajo.

En 2005, mientras el 20 por ciento más pobre de los habitantes percibía 2,9 por ciento del ingreso nacional, el 20 por ciento más rico concentraba el 6,17 por ciento del total del ingreso. El coeficiente Gini, que mide la desigualdad de ingresos, en Colombia era de 0,553 en 2005, lo que significa que es un país con alta desigualdad. Según este indicador, cero es igual a una distribución completamente igualitaria y uno es cuando todos los ingresos del país se concentran en los más ricos.

Colgados en preescolar

En el objetivo de lograr la educación básica universal Colombia presenta mayores avances. En la cobertura se podría decir que ya se está cerca de alcanzar los objetivos en educación básica primaria, mas no en preescolar. La tasa de analfabetas era en 2006 de 2,1 por ciento para personas en el rango de edad de 15 a 24 años. De seguirse con la tendencia actual de decrecimiento, en 2015 la tasa sería de 1,6 por ciento, resultado insuficiente para el cumplimiento de la meta.

El promedio de años de escolaridad para esa población se encontraba en 8,7 años en 2003 y 8,9 en 2005. De continuar la tendencia, el promedio de años de educación sería de 10,6 en 2015, muy cercano a la meta.

Ahora bien, mientras en la zonas urbanas se encuentran muy cerca de cumplir la meta, pues ahí la tasa de alfabetismo es de 1,1 por ciento, cosa contraria sucede en las zonas rurales, donde es casi del 6 por ciento.

Discriminación femenina

En el propósito de promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, los logros son insuficientes. En 2000 dos terceras partes de las mujeres experimentaron violencia sicológica ejercida por sus parejas. En cuanto a la violencia física y sexual, 40 por ciento de las mujeres la reportaron, y 11 por ciento declaró haber sido forzada a tener relaciones sexuales.

La discriminación se refleja en muchos factores. Uno de ellos en el ingreso. La mujer recibe cerca del 20 por ciento menos de ingreso que el hombre y muchas veces por realizar el mismo trabajo. La diferencia salarial es menor en áreas rurales que en cabeceras y que en las áreas metropolitanas.

En 2006 la tasa de desempleo fue mayor entre las mujeres, 16,4 por ciento, contra 9,2 por ciento de los hombres.

Vacunación, como el cangrejo

En el objetivo de reducir la mortalidad infantil hay decepción en los avances. La tasa de mortalidad para 2005 fue de 26 por cada 1.000. Con la tendencia actual, en 2015 la cifra sería de 21 por 1.000, cuatro por encima de la meta.

Aunque entre 1980 y el año 2000 la mortalidad en menores de 5 años se redujo más de la mitad, muchas de las causas de esas muertes son evitables con herramientas técnico-científicas, dice el estudio. "Por ejemplo, es vergonzoso que el 13 por ciento de las muertes de infantes sea por causa de desnutrición". Así mismo, la vacunación, en vez de avanzar en cobertura, retrocede.

Frente al objetivo de mejorar la salud sexual y reproductiva el informe señala que Colombia ha logrado unos avances importantes. Con base en la tendencia de cobertura de la seguridad social, para 2015 se habrá cumplido la meta. El objetivo de detener la propagación del VIH/sida el avance es lento en Colombia.

32 Colombias

Hay una cosa muy clara para los investigadores y es el contraste regional en materia de avances en los 32 departamentos. Los mejores indicadores en materia de reducción de la pobreza los presentan Valle del Cauca, Meta, Quindío y Risaralda. Los más rezados son Chocó, Sucre, Boyacá, Córdoba, Nariño.

En adelante el énfasis se deberá hacer en lo local porque, si bien es posible que algunas de las metas se cumplan en el promedio nacional, hay varias zonas del país que están rezagadas. Conclusiones preliminares indican que Cesar es uno de los departamentos donde más se maltrata física y sicológicamente a las mujeres por parte de su pareja.

En Sucre y Nariño el principal reto es la superación de la pobreza. En Boyacá la prelación para cumplir las metas está más relacionada con la educación. En Huila uno de los retos es la correcta asignación de los recursos que se perciben, especialmente por ser un departamento en el que varios municipios reciben altas regalías.

En Bolívar se plantea especial atención a la sostenibilidad ambiental, por las fuertes implicaciones que tiene en el departamento.

Cundinamarca tiene grandes retos de pobreza. Mientras más alejados están los municipios de Bogotá, peores son sus condiciones y mientras más pequeño es el municipio o más porcentaje de población habita en áreas rurales, mayor número de carencias se presenta. Caldas presenta rezago en muchos de los indicadores. Hay un problema estructural en la distribución económica.

Santander si bien figura como uno de los departamentos mejor situados en el ranking nacional, con mejores promedios en muchos casos, otra vez se repite la misma situación que en el resto del país: unas zonas urbanas pujantes que jalonan el desarrollo (área metropolitana de Bucaramanga) de unas zonas rurales que no cumplen con los mínimos que requiere la dignidad humana.

Para que en 2015 Colombia pueda decir que alcanzó los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), tendrá que acelerar el paso en los próximos ochos años. De continuar con el actual ritmo, mucho se quedará en bonitas intenciones y buenos propósitos.

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