Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 1990/08/13 00:00

CAMINO VERDE

Un acuerdo provisional pone a la zona esmeraldífera de Boyacá en ruta hacia la paz.

CAMINO VERDE

Lo que parecía una utopía, el pasado jueves 12 de julio dio el primer paso para convertirse en realidad. Ese día, en las instalaciones de Tecminas en inmediaciones de Muzo, se firmó un Acuerdo de Paz Provisional que puso fin a una guerra que ha dejado más de tres mil muertos en los años recientes. El acuerdo beneficia a toda la zona esmeraldífera del occidente de Boyacá, compuesta por 15 municipios y cinco veredas aledañas al río Minero, entre las que sobresalen Muzo, Borbur, Otanche, Quípama y Coscuez.
Las conversaciones que desembocaron en la firma del acuerdo se iniciaron en octubre del año pasado cuando monseñor Alvaro Raúl Jarro Tobos inició los contactos con las partes en conflicto. Tras varios meses de conversaciones se llegó a la redacción del documento, que servirá como base para uno definitivo que se firmará en los próximos meses con la presencia de representantes de los ministerios de Gobierno, Justicia y Defensa; de la Procuraduría, la Gobernación de Boyacá, Instrucción Criminal y el Tribunal Especial de Orden Público. El documento firmado consta de 13 puntos principales, entre los que se destacan los que hablan del cese de todo tipo de agresión en la región, el restablecimiento del libre tránsito de personas y mercancías en toda el área, el progresivo desarme de la población, facilitar la acción de la justicia y respaldar la acción de los Consejos Municipales de Rehabilitación. También se habla de ayudar al desarrollo de la región con base en las regalías que deja la explotación de las esmeraldas y con la apertura de oficinas de la Caja Agraria en los diferentes centros mineros. Aunque no está contenido en el texto, se sabe que tácitamente los firmantes se comprometieron a evitar cualquier tipo de vinculación con el narcotráfico.

Dentro de este proceso se contó también con la participación del de legado del Plan Nacional de Rehabilitación Fredy Castro, quien asistió a los contactos preliminares que se han adelantado en los meses recientes. Además, el PNR ha invertido en los últimos tiempos cerca de 9 mil millones de pesos en la región en programas de salud, educación obras públicas.

Pero, tal vez lo más importante de este episodio es la participación en el de representantes de los diferentes grupos que se dedican a la explotación minera y que han sido los protagonistas de la gran mayoría de muertes. Así, firmaron el Acuerdo provisional, entre otros, Víctor Carranza, Mariano Rodríguez, Luis Murcia, Pablo Elías Delgadillo, Wilson López, Germán Barrera, Miguel Velandia y Enrique Díaz. En el proceso también quedaron involucrados los alcaldes de las diferentes poblaciones de la cuenca del río Minero y las autoridades eclesiásticas.

De todas formas, aunque se trata del avance más importante por pacificar la región, es apenas un primer paso y es necesario que las autoridades y el gobierno diseñen una estrategia a largo plazo para garantizar el éxito del acuerdo. Las luchas entre explotadores de esmeraldas son sólo una de las muchas causas de violencia en el occidente boyacense. Se habla que en el área opera un grupo de hombres armados que trabajaron para Gonzalo Rodríguez Gacha y que ahora, al quedarse sin su antiguo jefe, se ha dedicado a atracar vehículos, a secuestrar y a sembrar el terror en las poblaciones. De otro lado, también se menciona la presencia de algunos miembros de las FARC, lo que sin duda puede ser un obstáculo para la pacificación.

Por el momento, todo queda pendiente del acuerdo definitivo que se deberá firmar en los meses venideros, de la buena fe de las partes y de las medidas gubernamentales que garanticen el cumplimiento de los compromisos. -

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.