Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2015/09/22 23:11

Increíble: pediatra que abusaba de niños ya tiene casa por cárcel

Semana.com conoció que Carlos Alexánder Rodríguez, condenado a 38 meses de prisión por actos sexuales abusivos contra menores y pedido en extradición por España, goza del beneficio en su residencia de Bucaramanga.

Carlos Alexander Rodríguez Linares. Foto: Policía Nacional

No se pudo hacer nada. No valieron los pedidos de auxilio de la directora de Bienestar Familiar, Cristina Plazas, como tampoco los artículos de prensa. Nada frenó el traslado a su cómoda casa en Bucaramanga del médico pediatra Carlos Alexánder Rodríguez, condenado a 38 meses de prisión por delitos asociados a actos sexuales abusivos contra varios niños en Boyacá.

Semana.com –que ha seguido la historia de este peligroso hombre- conoció este martes que en horas de la mañana y ante la insistencia de Olga Lucía Ochoa, juez primera de ejecución de penas de Bucaramanga, miembros del Inpec no tuvieron otra opción que llevarlo hasta su lugar de residencia. Rodríguez es el mismo que la justicia española pide en extradición por haber abusado de menores en ese país.

Las alarmas ahora se pencienden porque desde la comodidad de su hogar, este hombre podría reincidir. Hoy se recuerda la historia de Byron Palacio Fernández, el denominado ‘Monstruo de La Sierrita’, que purgaba una pena de 15 años y a quien un juez le otorgó la misma polémica decisión.

“Ante la orden del juez tuvimos que remitirlo. Nada pudimos hacer”, dijo una fuente del Inpec a Semana.com. En efecto, la más reciente comunicación de la jueza fue el pasado 3 de septiembre y en ella pedía que el recluso fuera trasladado de la cárcel La Picota en Bogotá a la capital santandereana.

Y es que varios altos funcionarios del Estado han puesto el grito en el cielo, pues es conocida la vulnerabilidad de la prisión domiciliaria en el país. La primera fue la directora del ICBF, quien advirtió que si el médico era trasladado, sería un peligro inminente para la sociedad.

Hace poco menos de una semana el ministro de Justicia, Yesid Reyes Alvarado, lanzó una advertencia. En respuesta a Semana.com, el alto funcionario dejó claro que “el peligro de fuga existe” desde la concesión de la prisión domiciliaria. Aseguró que dio instrucciones para que le instalaran a Rodríguez brazalete electrónico y se le vigilara de manera especial.

“La detención domiciliaria siempre es menos segura. Y en este caso abre a posibilidad de que el sujeto escape para evadir la extradición que ya fue ordenada”, concluyó el funcionario. En efecto, al terminar Rodríguez su condena en Colombia, deberá ser enviado a pagar una larga condena en España.

Las alarmas siguen encendidas por este caso y ojalá la justicia no esté dando palos de ciego.

¿Cómo actuaba el médico?


Ganarse la confianza de sus padres y de los menores era la estrategia que utilizaba Rodríguez para abusar de niños en España y en Colombia. El médico pediatra se valía de su especialidad para lograr el primer contacto con los menores. En la consulta, se acercaba a los progenitores y solicitaba que les permitieran pasar en su casa un fin de semana.

Para crear una atmósfera de confianza, usaba como carnada a su hijo menor de edad. Al parecer, buscaba que la relación dejara de ser la médico-paciente para pasar a ser un amigo de la familia.

El modus operandi del presunto abusador era buscar a niños de mujeres separadas y de escasos recursos económicos. Eso le ayudaba a sus oscuros propósitos.

Su accionar criminal empezó hace varios años en el municipio de Páez, en el departamento de Boyacá. En esa población, las autoridades saben que abusó sexualmente de cuatro niños. Luego viajó al país ibérico, en donde habría cometido otras seis agresiones contra menores.

Rodríguez llegó hace seis años a España a ejercer su profesión. Allí también se valió de su estatus y su dinero con el que podía ofrecer diferentes atracciones a los niños como ir a la playa, centros comerciales, restaurantes o cine. Planes que los pequeños usualmente no podrían hacer por su cuenta.

Tras la captura, el pediatra podría enfrentar en España, si llega a ser extraditado, una pena de hasta 34 años de cárcel por el delito de abuso sexual con menor de 14 años.

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