Sábado, 3 de diciembre de 2016

| 2015/11/29 20:24

El falso funcionario judicial que sigue delinquiendo desde prisión

Se trata de Carlos Barrera Kuast, detenido en mayo pasado en La Guajira y enviado a prisión domiciliaria. La Fiscalía asegura que está violando el beneficio.

El falso funcionario judicial que sigue delinquiendo desde prisión Foto: Archivo particular

La malicia criminal de Carlos Barrera Kuast no tiene límites. El mismo que se hizo pasar como amigo del vicefiscal, Jorge Fernando Perdomo, para tener acceso a investigaciones de la Fiscalía contra exfuncionarios y narcos, y que hace seis meses fue descubierto y cobijado con la medida de casa por cárcel, sigue delinquiendo.

Barrera Kuast habla, se viste, se peina, requisa, da órdenes y hasta recibe dineros como miembro de la Policía o investigador de la Fiscalía. La única diferencia es que Carlos no trabaja para ninguna de esas entidades del Estado. Por varios años ha usado esta fachada para estafar ciudadanos, e incluso criminales de talla mayor que buscan algún acuerdo con las autoridades.

Semana.com pudo conocer por fuentes del ente investigador que aunque fue presentado ante un juez de control de garantías por los delitos de simulación de investidura, estafa y extorsión, ha incumplido la orden de no salir de su residencia. Mientras, la Fiscalía sigue recolectando pruebas que ayuden a revocarle el beneficio.

¿Qué ha hecho el falso funcionario judicial? A la fecha la Fiscalía está confirmando situaciones en las que Kuast se presenta como supuesto funcionario de la DIAN, Electricaribe, operario de Gases de La Guajira y agente de la DEA (EE. UU.).

"Existe una denuncia en la que la esposa de un extraditable le entregó 30 millones de pesos, con la promesa de que tendrían un abogado en Estados Unidos, pero esto nunca  sucedió. La víctima no cuenta con los recursos para contratar un defensor para su esposo", señaló a este portal una fuente de la Fiscalía.

A este caso se suma el de un detenido en la cárcel La Picota que está a la espera de que la Corte Suprema de Justicia decida su extradición. "El preso dijo que fue víctima de Carlos Barrera y sus cómplices. Y ahora le amenazaron a su hijo, en caso de que instaure una denuncia en contra ellos", dijo la fuente.

Por si fuera poco este prontuario criminal, Kuast tendría registros de salidas a Bogotá, Medellín, Barranquilla, donde también estaría ofreciendo sus 'servicios'.

La información está siendo verificada por los investigadores de la Fiscalía que en los próximos días presentarán resultados sobre cómo ha logrado Barrera Kuast saltarse las normas de la prisión domiciliaria. "Todo parece indicar que no actúa solo y estaría teniendo colaboraciones de funcionarios y civiles que trabajan para él", puntualizó la fuente.

Los otros delitos

El nombre de Carlos Barrera Kuast aparece en los registros delictivos desde el año 2012 en Bogotá, donde fue capturado en flagrancia, con otra persona, por hurto de celulares que quedaron a disposición de las autoridades, pero fue dejado en libertad.

En el 2013, en Medellín, estafó a una familia al prometerle un contacto en la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, por la suma de 10 millones de pesos para legalizar sus documentos. Los engañó con una credencial de la Policía antinarcóticos.

Ese mismo año logró ingresar a la red de apoyo de la Policía Nacional como informante y es denunciado por otro compañero de apoderarse, mediante engaños, de 14 millones de pesos y de robarles los equipos de comunicación utilizados para las investigaciones.

También hay una denuncia en Barranquilla (2014) donde él se declara víctima de falsas acusaciones. Manifiesta que es investigador de la compañía Ipualize en New York (Estados Unidos), quienes para ese momento estuvieron a cargo de las investigaciones de la multinacional Chiquita Brands.

Ese mismo año, para septiembre, se trasladó a Bogotá. Se hizo pasar por agente de la DEA y enlace de un fiscal de Miami (Estados Unidos) y convenció a un amigo que tiene familiares detenidos en la cárcel La Picota para que le consignara un total de 36 millones de pesos para evitar la extradición de ellos.

No conforme con esto, al mismo tiempo en Barranquilla realizó contratos de arrendamiento de vehículos para pagar por cuotas de arriendo, pero terminó denunciado porque pagaba los primeros meses y luego desaparecía con los vehículos alquilados.

El problema de Carlos Barrera Kuast no es único, cada cierto tiempo las autoridades capturan gente disfrazada de agente que aprovecha para timar a la ciudadanía y robarla.

El caso de este falso funcionario judicial tiene que encender las alarmas. Pese a tener una medida de privación de la libertad, aparentemente sigue con los engaños. Una la situación que deja en evidencia protuberantes fallas en el accionar de la justicia.

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