Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2016/05/21 00:00

¿Por qué se inundó el túnel de Crespo en Cartagena?

Las obras de la Ciudad Amurallada, recién inauguradas, sucumbieron con el agua. Esta sería la causa.

Las lluvias terminaron en el túnel y bloquearon la vía de acceso.

El fuerte chubasco que sacudió a Cartagena la semana pasada dejó al descubierto los posibles errores de diseño y de construcción de una de las obras más esperadas en esa ciudad: el anillo vial de Crespo, que incluye un túnel de un kilómetro por debajo de la línea costera.

Hace 25 años, al barrio de Crespo solo iban los pasajeros que tenían que tomar un avión en el aeropuerto Rafael Núñez o quienes vivían allá. Pero la construcción de la vía al mar que comunica a Cartagena con Barranquilla, el desarrollo inmobiliario y hotelero en el corregimiento de La Boquilla y la zona norte convirtieron las calles de este tranquilo barrio en un desfiladero insoportable y caótico.

Para desembotellar la ciudad y devolverle la paz al barrio se estudiaron varias alternativas, hasta que finalmente se optó por un túnel que uniera la avenida Santander con la autopista. En 2011 comenzaron las obras de protección costera y durante un par de años se avanzó en recuperar 30 hectáreas de playa, en excavar el túnel y en construir las vías de acceso. Sobre la avenida Santander comenzó la obra de un puente sobre un muro de hormigón, que desató la resistencia de los barrios vecinos e ingenieros locales, quienes descalificaron la estética de la obra.

Los ingenieros cartageneros advirtieron el primer problema en 2014 cuando notaron unas filtraciones de agua salada en las paredes y en el piso del túnel. El consorcio constructor, conformado por las firmas barranquilleras Consultores del Desarrollo de David Name Terán y del ingeniero Edgardo Navarro Vives, dijo a SEMANA que ellos mismos lo detectaron y que se debía a un agregado reactivo al ambiente marino y a la salinidad.

La concesión había construido los muros o paredes laterales de 30 centímetros y el piso de 50. Pero la reacción que estaba presentando el concreto los obligó a construir un túnel dentro del túnel, a revestir las paredes laterales con un muro de 25 centímetros y el piso con una plataforma de 25 centímetros más. De los 1.000 metros, 600 terminaron cubiertos.

Hace un par de semanas, el presidente Juan Manuel Santos y su equipo inauguraron la obra, una de las más importantes que se haya realizado en el Caribe, pues además del túnel y la vía, le entregaron a la ciudad un gigantesco parque con enormes playas que había destruido la erosión. Sin embargo, el 2 de mayo un violento aguacero inundó la vía de acceso, la superficie del parque y chorros y goteras terminaron dentro del túnel. En la avenida Santander, bajo el puente, el agua no drenaba hacía ninguna parte. Los cartageneros no salían de su asombro, pues el paso era un colador. Por fortuna, no era agua salada sino dulce.

Lo ocurrido en la obra, que costó 180.000 millones de pesos, hizo que le llovieran críticas a los constructores. El gobierno, a través de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), se la tomó para revisar lo ocurrido y exigir que los constructores hicieran las correcciones por su cuenta, y hasta el vicepresidente Germán Vargas Lleras dijo que la inundación se debió al pésimo estado del alcantarillado de Crespo, lo que generó más polémica en la ciudad.

Un ingeniero, que pidió la reserva de su nombre, le explicó a SEMANA que la copiosa filtración pudo presentarse por uniones mal construidas, ductos, concreto mal vibrado y poroso o, por supuesto, falta de impermeabilización. Sin embargo, la gerente de la concesión, Ana Lucía Dugand, dijo a SEMANA que el problema se presentó porque el agua que se acumuló en la superficie se filtró por el cableado y registros de las redes de comunicación. En el túnel, explica Dugand, hay más de 80 tubos, “hemos abierto todos los registros de fibra óptica para rehacer la impermeabilización, pero aún no ha sido probada”. La ANI comparte esa posición.

Y en cuanto a la inundación que se presentó en la avenida Santander, Dugand señaló que ellos no cambiaron la pendiente, y que la línea de playa quedó más alta con las obras de protección costera. Están considerando, entre varias opciones, restaurar los desagües hacia el caño Juan de Angola.

Lo cierto es que la ANI dijo que el constructor debe pagar todas las obras para corregir lo ocurrido. Y mientras tanto, los cartageneros esperan soluciones definitivas, antes de que llegue la prueba más dura: la alta temporada turística y los fuertes aguaceros que se auguran con el fenómeno de La Niña.

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